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    Avatar la Leyenda de Burai capítulo 24

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    Diogo Rangel
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    Avatar la Leyenda de Burai capítulo 24

    Mensaje  Diogo Rangel el Dom Ene 08, 2017 11:27 pm

    Capítulo 24 Invierno en llamas
    Burai salió por una coladera ubicada en los pisos inferiores del centro de detención, el jefe de los guardias le había mostrado el camino a Burai y ahora el chico ya se encontraba en su destino.
    Burai cerró mediante metal control la coladera, de la manera más cuidadosamente posible, hecho esto camino hasta salir de la zona de máquina, el lugar dónde se encontraba la coladera, la puerta conducía al generador de electricidad que estaba en el exterior, Burai lo atravesó corriendo pasando por un puente de metal no muy bien colocado hasta llegar a otra puerta, que abrió con su metal control, una vez dentro Burai corrió una cortina de metal con sus controles, y luego doblo por el pasillo a su derecha, después descendió hacia otro tunel de aguas negras y volvió a subir por otra coladera antes de llegar a una bodega de dónde salió directo a dónde estaban las celdas dónde al menos unos treinta prisionero repartidos entre unas doce celdas, con dos o tres prisioneros en cada celda, estaban dormidos o fingiendo estar dormidos.
    En ese pasillo mugriento de paredes muy serias se podía sentir las malas vibraciones, claro la mayoría de los detenidos ni eran maestros.
    En aquel pasillo solo estaban dos guardias vigilando, hombre y mujer, el hombre dio un fuerzo antes de recargarse y comenzar a cabecear mientras que la mujer estaba distraída leyendo una revista, era su oportunidad estaban distraídos.
    Burai salió de su escondite, el fondo del pasillo dónde debido la falta de mantenimiento de los focos, había una zona no iluminada dónde reinaba la completa oscuridad y Burai podía usarla para ocultarse.
    El chico dio un potente golpe de aire control para lanzar a la mujer contra la pared cuando está de dio la vuelta y luego golpeo la tierra para hacer que el piso se moviera y que hombre cayera baca arriba en el piso dejándolo inconsciente.
    Burai corrió hacia el cuerpo del hombre y agarró las llaves de las celdas, dónde de una por una comenzó a abrir las celdas, la mayoría de los prisioneros se despertaron con los ataque de Burai mientras que el resto se despertó cuando Burai abrió las oxidadas celdas.
    Los prisioneros se asomaron a ver a su libertador, incrédulos de lo que había pasado salieron al pasillo mientras que Burai se daba la vuelta para verlos.
    -bien ¡quienes de aquí son maestros?-
    La mitad levantaron la mano, la otra mitad se quedó quieta, asustadas esperando que su fuga no terminará en represalias por parte del gobierno.
    -¿Quién eres?-preguntó una mujer cincuentona.
    -el avatar, me llamó Burai-
    Hubo una ovación la cuál Burai tuvo que calmas poniendo las palmas de sus manos enfrente para que se calmaran después puso un dedo índice en los labios para que se callaran y el resto de guardias no los escucharan.
    Burai respiro profundamente no sabía por dónde empezar a hablar para exponer el plan pero bueno mejor sería improvisar.
    -no vine a salvarlos, vine a reclutarlos, a ustedes y a todos los presos de todos los centros de retención así como los presos de los reclusorios-
    -¿para qué?-
    -para derrocar de una vez al presidente Vasco y sacar a los igualitarios de las Naciones Unidas, no voy a obligar a nadie a participar si quieren irse, detrás de ustedes hay una puerta que lleva a una coladera que lleva a un pasillo al final de ese pasillo a la izquierda hay una puerta que deje abierta, esa puerta lleva a un exterior a dónde hay un puente que conduce a otra puerta, esa puerta lleva a una sala de máquina dónde hay una coladera podrán salir por ahí no hay pierde solo vayan directo hasta que vean unas escaleras de caracol.
    Todos se quedaron viendo guardando un incómodo silencio al final todos los que eran maestros, unos doce en total y diez de los que no eran maestros se quedaron mientras que el resto se retiraban del lugar.
    Burai se dio la vuelta y comenzó a liberar a los presos de cada piso pasillo de ese centro no eran muchos pero al finalizar de liberar a los presos los que se quedaban maestros como no maestros, al final ya tenía a un grupo de al menos unas setenta personas, hombres y mujeres, la mayoría de los guardias de ese centro ya habían sido derrotados solo por Burai, cuando el chico se dio cuenta de que ya habían revisado todo el lugar y que no había recatado al señor Kohama agarró a uno de los guardias que no quedó inconsciente.
    -está tarde arrestaron a un maestro aire en un hospital particular ¿dónde esta?-
    No hubo respuesta el guardia se quedó callado sin decir nada incluso desvió su mirada hacia un lado.
    -pierdes el tiempo Burai, no te dirá nada- dio una joven mujer.
    -permíteme. Intervino un hombre delgado y viejo mientras que daba un paso al frente.
    Burai se apartó mientras que se apartó para que el hombre viejo acompañado de otro entre ambos hombres lo sujetaran para llevárselo dentro de una habitación, la puerta se cerró y se hizo el silencio durante varios segundos.
    Entonces se escuchó un grito de dolor, fue baste fuerte lo suficiente como para que todo el edificio escuchara.
    -… se lo llevaron de aquí… fue un militar creo que se apellida Curbuge… no recuerdo el nombre… amenazó con matarnos si no lo entregábamos, tenía rango de comandante el inspector de seguridad nacional se negó pero…- se escuchó un tosido-…aparecieron otros dos sujetos y también se llevaron al inspector.
    Un militar pero porqué los militares podrían interferir en los asuntos oficiales del gobierno o de la policía, bueno hablando de casos regulares, pero se trataba de encontrar al avatar quizás por eso intervinieron en ese asunto, pero estaban del mismo bando, no deberían trabajar juntos para mantener el partido igualitario.
    -¿por qué se lo llevaron? Y a dónde-
    -no lo sé, es cosa de los altos mandos yo solo soy un guardia de este centro-
    Ambos hombres salieron de la habitación segundos después con cara de desagrado.
    -lo lamento mucho avatar, parece que no lo tienen aquí y no saben, solo mencionaron a un militar con rango de comandante que se apellida Curbage- informó el viejo que participó en el interrogatorio.
    -¿alguna idea de quien se trate?-preguntó el otro hombre
    Nadie contesto estaba claro que no lo harían nadie podía conocer los nombres de todos los militares de la nación.
    -perdemos el tiempo- intervino Burai hay que ir al siguiente centro de detención y de ahí a los reclusorios- volvió a informar Burai
    -¿en serio necesitamos a tantos?-preguntó una joven mujer maestra fuego.
    -estamos en la capital, no será fácil derrocar a Vasco y tenemos que hacerlo necesitamos a toda la gente posible ya que Ba-Sing-Se será tomada mañana si las naciones Unidas son tomadas hoy podremos derrotarlos de una vez por todas-
    -bien a cuál de los centros iremos-
    Buena pregunta, lo siguiente que hicieron fue dirigirse hacia un mapa de la ciudad pegado en la pared de la oficina del jefe del jefe del centro de detención.
    -hay un total de cuatro reclusorios y cerca de dieciséis centros de detención, lo más cercano que tenemos es este centro.
    El hombre lo señalo con su dedo en el mapa, ahí estaba a, lo que según Burai calculaba, a unos veinte minutos en automóvil, se encontraba un centro de retención.
    -y más al Oeste está este reclusorio, pero creo que es el Avatar quien debe decidir-
    El grupo se le quedó mirando a Burai tratando de encontrar una orden de inmediata, sin embargo una decisión conllevaría a tomar otra, a arriesgar algo, si tomaban los centros de retención y se daba la alarma podrían perder el tomar los reclusorios y viceversa, una decisión en especial porqué Burai necesitaba a toda la gente posible.
    -iremos a ambos, ustedes irán a los reclusorios, yo iré a los centros de detención-
    -si claro paras ti lo más fácil- reclamo un joven de más o menos la edad de Burai.
    Burai tenía que pensar en algo en si eso era verdad, pero si debía explicar su estrategia, podría que funcione.
    -lo haremos así ya que seré la distracción, liberaré el centro de detención activaré la alarma para que la policía venga por mí, yo los ataco mientras que ustedes sacan a todos los reos, desactivan sus alarmas y sacan a los prisioneros, repetimos eso varias veces para captar la atención de los medios y marchamos hacia el palacio del consejo dónde está el presidente Vasco-
    Pareció que la explicación de Burai no dio mucho resultado, muchos no se mostraron convencidos, pero después de un minuto de palabrería por fin empezaron a moverse, Burai agarró las radios de unos policías y se quedó con uno de esos radios.
    -apresurémonos, puede que mande primero a los detenidos al siguiente reclusorio, en cuanto terminen… no liberen a nadie hasta que les indique.

    El grupo se dividió, volvieron por las cloacas y una vez que salieron al exterior regresaron a los túneles que usaban los resurgistas para salir y ahí se dividieron, Burai confiando en que harían su trabajo se dirigió varias cuadras más al norte hacia el siguiente centro de detención, Burai realizó más o menos el mismo procedimiento que en el anterior centro, pero está vez se dirigió a cerca de treinta detenidos diciéndoles…
    -la mayoría de ustedes ni son maestros, y ya están siendo juzgados de manera injusta y los que son maestros también son inocentes, estos envidiosos no tienen ninguna autoridad de decidir cómo nacemos, no saben dar justicia, hoy los necesito para derrocar a este gobierno tirano-
    Como las palabras no bastaban para convencer a nadie, Burai tuvo que mostrarles sus controles para que le dieran más importancia a sus palabras, más de la mitad se unieron, Burai se puso en contacto con el resto.
    -ya hemos derribado a la mitad de los guardias, pero ya tenemos a disposición toda las cámaras de monitoreo cambio-
    -bien yo mandaré a los siguientes al reclusorio del sur, no monten un escándalo ni liberen a los presos hasta que yo les indique cambio- respondió Burai.
    -¿¡Qué haremos que!?-
    -miren liberaremos a los prisioneros los liberaremos simultáneamente y los dirigiremos para derrocar a Vasco, lo único que deben hacer es derribar a los guardias y a los de seguridad, eso si no liberen a nadie hasta que les indique, la liberación debe ser simultanea-
    Burai guio al grupo hacia el reclusorio del sur mientras que él iba hacia el siguiente lugar, claro que les dio los radios de los oficiales de policía.
    Burai debía darse prisa tenía hasta al amanecer para que todos los centro y los reclusorios fueran liberados, en cuestión de unas horas Burai ya había liberado a seis centros de detención más mientras que dos de los grupos de detenidos ya tenían el control de la seguridad de los reclusorios, el tercer grupo ya estaba por empezar y el cuarto ya estaba en camino, pero que hacer con los otros dos grupos, bueno Burai los mandó hacia los siguiente centros de detención para poder seguir con el siguiente él solo, una vez que liberarán esos centro de detención, ambos grupos deberían reunirse de manera discreta en el centro dónde estaba el consejo y la casa del presidente.
    Ya debía ser más de media noche, lo que significaba que debían faltar a lo muchos unas seis horas, aún tenía tiempo, podía hacerlo, solo faltaban diez.
    Los guardias de los reclusorios eran atacados por la espalda, un grupo se dedicaba a atacar a los guardias que hacían ronda en el exterior mientras que otro grupo de deslizaba al interior para eliminar a los monitoristas, después de eso, el resto de grupo avanzaba por los pasillos eliminando a los guardias a los guardias uno por uno, agarraron los controles de las computadoras con las que abrirían las celdas, todo listo solo necesitaban la señal del avatar.
    Burai consiguió liberar otros cuatro centros de detención en dos horas más, los mandó a liberar a otro centro de detención a cada uno, con eso llevaba doce en total solo le faltaban cuatro.
    Faltando solo dos horas para el amanecer todo el mundo estaba en posición listo para recibir la orden de Burai
    -¿Qué haremos?-preguntó uno de los nuevos reclusos?-
    -ya tengo a varios equipos listos para iniciar con el asalto en diferentes zonas, que van a hacer aquí, ayudarme seremos la distracción, haremos tanto escándalo como sea posible para que la policía venga a por nosotros y luego os demás grupos liberen a todos los reos, una vez hecho eso recuperaremos la ciudad-
    Todos voltearon a verse los unos a los otros la verdad parecía que no confiaban en Burai, claro solo era un chico de quince años de edad, pero Burai ni se inmuto, este solo agarró el arma de uno de los vigilantes mientras que seguía explicando.
    -los que no sean maestros, usen los rifles- explico Burai dándose la espalda mientras que caminaba hacia la salida del lugar, usando su metal control, abrió la bóveda de armas y sacó una metralleta, Burai no sabía cómo usar armas pero suponía que con solo disparar a cualquier dirección bastaría para llamar la atención, descolgó el teléfono y marco al número de emergencia.
    -somos del centro de detención del distrito Chiba, estamos bajo ataque donde prisa están fuertemente armados y son maestros- dijo Burai mientras que comenzaba a disparar con la metralleta hacia el techo con la mano que tenía libre.
    La vibración del arma hizo que al chico perdiera el con trol sobre ella y se le cayera al piso, los demás se cubrieron contra la pared.
    Burai dejo caer la bocina del teléfono, agarró el radio y oprimió el botón para hablar por el radio.
    -comiencen, avísenme cuando todos haya salido y cuando comience a marchar hacia la casa del presidente cambio-
    -recibido-
    -recibido-
    -bien esto será el cielo, cambio y fuera.
    Burai guardo el radio, recogió del piso el arma y se dirigió hacia la puerta principal que conduciría a la calle, se dio la espalda para colocarse contra la pared.
    -si no quieren participar, lo entiendo yo tengo la capacidad para hacer un bonito escándalo-
    Burai con el arma en mano se dio la vuelta y de una patada con la que enfoco toda su fuerza para usar su aire control abrió la puerta principal.
    El chico levantó el arma en dirección hacia el techo, está vez con ambas manos para poder maniobrarla, Burai jaló los gatillos hacia arriba, las balas saltaba de la punta del arma casi sin control, debido a la vibración del arma que tenía al disparar cada bala, el chico esperaba que nadie saliera herido.
    Burai bajo el arma tan pronto está dejó de disparar balas, un pequeño grupo de gente trasnochadora, que pasaba por ahí dieron un grito de terror y se agacharon contra el piso, no había tiempo, a lo mucho faltaban dos minutos antes de que la policía llegará para intentar arrestarlo.
    Burai dejando el arma a un lado, se inclinó sobre el piso, colocando sus manos en el pavimento concentro su chi en ellas para hacer salir varias paredes de pavimento de diferentes tamaños entre uno y dos metro de altura cada una, debía ser lo más creíble posible.
    Las doce paredes de concreto aparecieron entre la calle y la acera de enfrente, Burai miro hacia un lado y saco otra docena de paredes de concreto, luego otra docena, al final marco en el pavimento un camino de unos diez centímetros de profundidad, como si estuviera marcando un límite de seguridad, con eso debía bastar para la defensa.
    Burai se puso de nuevo de pie, respiro profundamente y comenzó a lanzar llamas de fuego verde contra objetivos al azar sin darle a ningún peatón, Burai comenzó también a lanzar golpes de aire control contra las ventanas para romperlas, las alarmas de las ventanas que eran negocios comenzaron a sonar a todo volumen para alertar de los posibles intrusos, que quisieran robarse cosas de noche, algunas luces de los edificios vecinos comenzaron a encenderse para saber que estaba pasando.
    Burai miro hacia arriba, una gota de lluvia comenzó a caer, lo que le recordaba que era invierno y que seguramente nevaría esa noche, cosa que a Burai le encendió el foco, porque no había visto nieve en esa cuadra, quizás era una zona de gente rica y barrían la nieve con regularidad, para que los maestros agua no intentaran nada.
    Era la primera vez que Burai veía como nevaba en la ciudad ya que por desgracia en Wuhan no nevaba.
    Burai sacudió la cabeza necesitaba estar concentrado, habrá tiempo para nostalgia después, si pudiera usar agua control, ese escenario sería perfecto y tendría ventaja en ese campo.
    En ese momento las sirenas de las patrullas de policía comenzaron a sonar indicando que se acercaban, Burai respiro profundamente varias veces, había llegado el momento.
    -¿Cómo van?-preguntó Burai.
    -hemos evitado las alarmas, y los reos ya están fuera de las celdas cambio- respondió alguien por la radio-
    -recibido, reúnanlos en el patio díganles lo que está pasando y vayan al palacio, y… si alguien más escucha, sin importar lo que escuchen o lo que pase, no vengan a dónde estoy, cambio y fuera-
    Burai volvió a guardar la radio, pero sin apagarlo, las patrullas acabaron de llegar al lugar, eran unas cuatro o cinco cada una con dos policías, sería fácil pero tendría que actuar rápido antes de que los refuerzos llegaran.
    Cuando los oficiales salieron de sus automóviles y desenfundaron sus armas, Burai concentró su energía para controlar el metal en sus vehículos y hacerlos saltar por los aires para que cayeran al piso, los policías asustados voltearon a ver como su automóviles quedaron volteados, estaban distraídos, Burai extendió ambas manos y concentro su chi en cada uno de sus dedos mientras que sus pistolas metálicas salían volando de sus manos hacia Burai.
    Burai dio un salto impulsándose con su aire control dio un salto lo suficientemente alto como para poder lanzar desde el cielo su fuego control verde, un golpe tras otro de fuego verde acompañado de ráfagas de aire control que fueron las que golpearon a los policías.
    Burai aterrizó en el piso y en automático fue a cubrirse detrás de una de las paredes de piedra ya que uno de los agentes tenía una escopeta muy larga, escondida y le dio tiempo de agarrarla y cargarla para disparar.
    Burai cerró los ojos y golpeo con el puño el piso sintió las vibraciones, aunque estás no llegaban tan lejos ese oficial estaba cerca del camino del camino de seguridad que Burai puso, el chico concentró su chi, cerrando los ojos y del pavimento debajo de los pies de aquel hombre salió una columna de concreto que golpeó al hombre y lo saco volando por los aires, Burai se puso de pie, retrocedió algunos pasos y tomo vuelo para brincar por encima de esa barricada de dos metros de alto para darse más altura y continuar atacando con aire control.
    Burai volvió a aterrizar con un elegante giro en el pavimento, Burai repitió el mismo movimiento unas dos veces más antes de que comenzaran a escucharse las sirenas de más patrullas de policía.
    Está vez eran más, vaya si que la policía de la ciudad escatimaba recursos, bueno si venían de pocos en pocos podría ganar más tiempo.
    Concentrando toda su energía Burai golpeo el suelo y del pavimento salieron más columnas de concreto gruesas y fuertes que empujaron todas esas patrullas para que salieran volando en el aire y cayeran quedando boca abajo en el pavimento.
    Los que se habían sido liberados de ese centro de detención no salían del lugar quizás ya se habían retirado al escuchar semejante plan casi improvisado de Burai, no era tiempo de pensar en eso, más refuerzos no tardarían en llegar.
    Burai no sabía a ciencia cierta si estos últimos policías estaban consientes o no o si ya habían pedido refuerzos, la respuesta llegó minutos después cuando desde la parte trasera de la calle llegó un camión del tamaño de un autobús escolar de color azul con numerosas placas pintadas en blanco, las ventanas de ese autobús estaban tapadas con rejillas metálicas, Burai concentró su chi en esas rejillas, no las podía controlar, eso significa que eran de platino, un metal que no podía controlar, entonces esos sujetos ya iban en serio.
    Burai intentó controlar el resto de ese autobús pero no pudo, las puertas del autobús se abrieron y de él salieron al menos unos veinte policías mejor equipado y armados.
    Tenían protecciones, rodilleras, coderas, conchas, cascos, chalecos anti balas hechas de plástico y hasta escudos y macanas de plástico.
    -en ese caso…-
    Burai se puso en posición y después de una larga respiración concentro su chi en todo su brazo izquierdo, después en el derecho, dio un golpe con el brazo derecho usando toda su fuerza para sacar una potente llama de fuego control verde y luego con toda su fuerza lanzó un golpe con el brazo derecho sacando un ráfaga de aire control que le dio más poder a su fuego control y ese poder fue directo hacia los policías que acababan de llegar que sacaron sus pistolas de choques y las dispararon contra Burai.
    Las llamas de fuego verde potenciadas con aire control pasaron sin detenerse o debilitarse frente a las balas eléctricas de los enemigos, derritiéndolas, sus restos cayeron al piso quedando inutilizadas.
    Los policías se escudaron detrás de sus escudos para proteger de ese fuego, algunos de los policías de la línea de enfrente fueron empujados levemente por el aire control del chico.

    Un dardo fue disparado contra uno de los militares que custodiaban el palacio del consejo dónde el presidente vivía, apenas pasaron unos segundos después de que dardo se insertara en la piel del soldado antes de que este cayera al piso en estado de inconciencia, al mismo tiempo que su compañero al que tenía a unos siete metros de distancia que también cayó al piso boca abajo inconsciente.
    Uno de los responsables de dejarlos inconscientes corrió a toda velocidad hacia la puerta pegándose a la pared, agarró una cámara fotográfica instantánea, cuando se imprimió la fotografía aún oscura, la joven que saco la fotografía la agarró y le pego un pedazo de cinta adhesiva transparente y la pego frente a la cámara.
    Les hizo señales a sus compañeros, un total de veinte personas, hombres y mujeres todos reos del reclusorio.
    Todos se pegaron a la pared esperando a que dieran la señal para que pudieran abrir la puerta.
    Una docena de los reclusos dispararon los dardos contra los guardias que vigilaban en las torres, una vez hecho eso, lanzaron una llama de fuego control como señal, no podían usar bengalas como señal para no llamar la atención, debían evitar el combate hasta que toda la policía fuese derrotada por Burai, si es que fuera posible y nadie debía ver su ataque al menos hasta que hayan atravesado el primer anillo de seguridad del presidente
    Otro grupo de unos treinta miembros, se acercaron a una de las rejas, una vez que vieron la señal, los maestros tierra concentraron su energía para excavar un pequeño agujero debajo de la reja, no debía ser muy grande para no llamar la atención pero si lo suficiente como para que todos pudieran pasar arrastrándose por debajo.
    Una vez adentro corrieron hacia la caseta de vigilancia más próxima dónde se encontraban unos ocho guardias sentados observando los monitores de las cámaras, los reos que llevaban armas comenzaron a disparar contra los guardias que vigilaban, dispararon con armas de fuego y acto seguido comenzaron a operar unas máquinas, guiándose con un manual de usuario que encontraron, el computador obedeció sus órdenes y debajo de sus pies a decenas de metros, se encontraban otros doscientos o trescientos reos estaban avanzando pasando por los túneles que estaban debajo de toda la seguridad del consulado, la oscuridad era casi absoluta, se guiaban por linternas y por el fuego control que usaban los pocos maestros fuego que había, por fin llegaron al punto en el que el primer aro de seguridad terminaba, en esos túneles no había guardias, ya que confiaban en que la seguridad del exterior sería suficiente para mantener alejados a los intrusos, el grupo dejó de avanzar llegaron a una pared enorme de lo que parecía ser concreto, los maestros metal concentraron sus energías en intentar abrir esa placa pero esa placa no se movió.
    -platino-
    -ahora que-
    -esperar los de arriba deben abrir está cosa-
    -espero que se den prisa-
    En ese momento la pared comenzó a abrirse gracias al dispositivo maniobrado por el equipo del exterior, dejando al resto moverse.
    Mientras tanto el resto de los reos seguían aturdiendo guardias con los dardos, en algunos casos tuvieron la necesidad de matarlos, ellos no tendrían piedad y esos guardias tampoco.
    Cuando determinaron que ya no había nadie en esa zona por fin dieron la señal con fuego control apagándolo y encendiéndolo varias veces, era simple uno encendía y apagaba varias veces su fuego, el siguiente maestro fuego ubicado a varios metros de distancia hacían lo mismo y así sucesivamente lo hacían hasta que la señal llegó al exterior, era tiempo de abrir las puertas.
    Los maestros tierra usaron sus poderes para hacer puentes que se levantaron por encima de los muros de diez pisos de alto que los llevaran al interior algunos cientos de reos se quedaron encima del perímetro de esos muros, esperando la señal para cumplir su cometido, mientras que otros cientos pasaron por encima de esos puentes y comenzaron a correr hacia el límite del primer anillo de seguridad, todo de acuerdo al plan.
    -ustedes no vayan- intervino una mujer cercana a los treinta años que se encontraba dirigiendo a un grupo de cien maestros y de trescientos no maestros.
    -¿por qué?-preguntaron algunos.
    -nosotros debemos ir a apoyar al avatar, está solo enfrentando a toda la policía, de la capital, no ganará el solo, sin ayuda-
    Hubo más disparos hacia los guardias del resto de las torres de seguridad y contra los que protegía el perímetro del segundo aro.

    Mientras tanto en Ba-Sing-Se ya había amanecido, la orden del asalto final contra el castillo por fin fue dada, los tanques, las tropas comenzaron a avanzar de frente contra la última resistencia de la ciudad del reino tierra, los bloqueadores de chi comenzaron a disparar contra los rebeldes y los resurgistas.
    Un tanque disparó su bala contra la primera barricada destrozando una buena parte junto con una docena de soldados que se refugiaban detrás de ella, en ese momento una docena de helicópteros aparecieron volando disparando desde los cielos junto con varios aviones que también disparaban y en medio de ese escuadrón se encontraba el avión presidencial.
    -¡derriben esos aviones!- gritó el comandante.
    Del techo de uno de los edificios la artillería antiaérea comenzó a disparar contra los aviones, varios aviones de la nación del fuego, sobrevolaron el cielo listos para empezar, el combate en el aire.
    Los pilotos dispararon los misiles y los copilotos comenzaron a disparar las balas, desde abajo se podía apreciar el espectáculo de explosiones y de chispas que salían de cada nave aérea que estaba en el aire.
    Las explosiones continuaron haciéndose más fuertes y las primeras naves comenzaban a ser destruidas mientras que el avión presidencial salía ileso del combate mientras que todos sus helicópteros y aviones de protección eran destruidos uno por uno.
    -¿es el avión del presidente Vasco?-
    -¿Qué hace aquí?-
    -¿no debería estar en las naciones unidas?-
    -dudo mucho que el presidente Vasco este aquí seguramente ese avión lleva dentro al ministro Clint-
    -da igual que alguien derribe a ese avión.
    La artillería anti aérea de los rebeldes comenzó a disparar contra el avión que por desgracia ya estaba a una distancia muy lejana como para ser derribado de esa forma, en esos momentos el ministro Clint y sus guarda espaldas personal se encontraban en el avión el ministro un hombre robusto de cabello negro un poco pálido estaba sentado cómodamente observando por la ventana, desde esa altura se podía apreciar la batalla y en la televisión que tenía en el avión podía ver las transmisiones de cómo los resurgistas con la ayuda de los rebeldes y de la nación del fuego se abrían paso hacia los jardines del castillo directo para acabar con lo que quedaba del ejército en el interior.
    Los guarda espaldas del ministro estaban muy inquietos, todos comenzaron a ponerse los paracaídas listos para saltar en el momento en que al avión fuera alcanzado.
    -señorita Edo comuníqueme con el presidente Vasco, de inmediato.
    La secretaria del ministro se levantó de su asiento tras dudarlo un segundo, era la primera vez que volaba en un avión y tenía pánico a las alturas, cuando está se levantó sus piernas temblaron y se tambaleó un poco antes de poder comenzar a caminar y un segundo después choco contra uno de los guarda espaldas.
    El avión abandonó Ba-Sing-Se por la zona norte minutos después que fue lo que la secretaria tardo en regresar con el teléfono.
    El ministro Clint agarro el teléfono y comenzó a hablar por él, directo con el presidente Vasco.
    La llamada fue de lo más tensa, el presidente estaba enfurecido de haber perdido una ciudad importante, por algo tan ridículo como una guerra civil.
    -…si señor es lamentable, si señor todavía hay forma en que se pueda recuperar la ciudad-
    -entiendo ministro, es una pena que esto haya pasado, bueno… estaba preparando mi haz bajo la manga para una ocasión así, pero tendré que usarlo en una jugada muy básica- respondió el presidente.
    -¿su haz bajo la manga?.. Espere está diciendo que va a usar el…
    -si el pacificador.
    El primer ministro Clint se puso de pie de verdad sorprendido como era posible que existiera algo tan frío y cruel como aquel hombre, no lo podía permitir, esa bomba ocasionaría una catástrofe ecológica a nivel mundial.
    -¡yo me niego!, me niego rotundamente a dejar que esa bomba explote…
    -lo siento señor ministro pero tiene que ser así, si no quiere cooperar conmigo tendrá que irse-
    -¿irme a dónde?-
    -al cielo-
    En ese momento una bomba explotó sin previo aviso destrozando el avión casi por completo, el fuego cubrió toda la superficie del avión incluyendo a todos sus pasajeros.
    El presidente colgó el teléfono antes de que tocaran la puerta de la habitación dónde se encontraba.
    -adelante-
    La puerta se abrió y entró un joven guardia de seguridad y camino directo hacia el guardia, la luz del amanecer en la ciudad república comenzó a iluminar la habitación dónde el presidente dormía, el presidente sin ser cortes caminó poniendo mucha fuerza y respirando muy agitadamente, estaba claro que estaba molesto porqué habían perdido la capital del reino tierra.
    -¿Qué sucede Pain?-
    -señor hay algo que tiene que ver en las noticias-informó de inmediato el guardia
    -¿no puede contármelo usted?- preguntó el presidente de una manera brusca, había tenido una noche muy brusca y no había podido dormir esa noche incluso llevaba puesto su traje más elegante para reuniones del congreso.
    El guardia dudo por un segundo mientras que retrocedía levemente dudando no quería ser el portador de tan mala noticia que acaba de ocurrir o quizás no sea tan mala.
    -señor el avatar apareció en un centro de detención en la madrugada, toda la policía está interviniendo, pero él está ganando-
    -¿Cuántos lo apoyan?-
    -nadie está combatiendo completamente solo-
    -encienda el televisor
    El guardia de mala manera obedeció y encendió el televisor, como si el presidente no pudiera hacer algo tan fácil, para que pudiera ver las noticias.
    Cuando la pantalla llegó al canal de noticias estás mostraban imágenes tomadas desde el cielo desde los helicópteros, en ella se podían apreciar cientos de policías de todos los rangos y divisiones heridos de gravedad, junto con patrullas de policía, camiones, helicóptero policiacos y hasta una docena de robo tanques destrozados por todo el suelo nevado alrededor de un chico de quince años.
    El presidente sonrió irónicamente de verdad no lo podía creer, así que por fin aparecía el avatar en plena capital igualitaria, completamente solo mejor aún pero la sorpresa más grande era solo un niño.
    -Ah ese niño… ya lo he visto antes…- se quedó pensando intentando recordar dónde-…si claro ya recordé, el chico de la grabación de la nación del fuego- soltó una leve y seca risa-no es divertido que se presente solo y sin apoyo a enfrentarse a toda la policía, nadie haría eso a menos que tuviese un plan-
    En ese momento sonó la alarma que indicaba que estaban en alerta roja y segundos después llegó otro de los guardias pero este se veía más inquieto y hablo primero sin presentarse ni pedir permiso
    -señor el palacio está bajo ataque, ya atravesaron el tercer anillo de seguridad-
    Pain se quedó paralizado al escuchar eso mientras que el presidente Vasco sonrió con más alegría y comenzó a salir de la habitación.
    -lo sacaremos de inmediato de aquí, ya hemos llamado al ejército de la guardia-
    -de paso también hay que llamar al ejercito de la marina, es la oportunidad perfecta para atrapar al avatar…
    El presidente levanto la mano para indicarles a ambos hombres que se callaran y lo escucharan.
    -Señor Pain lléveme al podio de conferencias, señor Walter lleve mi maletín especial, personalmente le pondré un alto al avatar sin derramar una sola gota de sudor-



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