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    Avatar la leyenda de Burai capítulo 23

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    Diogo Rangel
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    Avatar la leyenda de Burai capítulo 23

    Mensaje  Diogo Rangel el Dom Ene 08, 2017 11:22 pm

    Capítulo 23 invierno en llamas
    Las nevadas del invierno habían comenzado en las zonas montañosas del reino tierra del norte, los hielos de las tribus del agua se intensificaron y grande olas de aire frío muy frío recorrieron las islas del norte de la nación del fuego, justo en el día en que el invierno por fin entró y esa fue la salida de vacaciones de invierno para muchas escuelas, pero aunque las vacaciones empezaran no hubo vacaciones para la guerra, el frío del invierno era sustituido por el calor del fuego provocado por los incendios en toda la avenida principal.
    Los maestros y no maestros tanto militares como civiles todavía se encontraban resistiendo y avanzando, aunque los bloqueadores de chi se defendía con uñas y diente incluso disparando a matar a todo aquel al que veían, los rebeldes habían conseguido avanzar mucho, ya habían tomado el sector bajo, el sector medio y parte del sector alto, ya no faltaba mucho para tomar todo el sector alto y el palacio y con eso Ba-Sing-Se quedaría libre de los igualitarios, cada día se unían más y más personas a la lucha, la mayoría civiles de la ciudad que al principio no habían participado en la lucha.
    En ese momento Sabal se encontraba en el sector alto no muy lejos de un puente muy grande donde al menos cien bloqueadores de chi habían colocado barricadas y cubriéndose detrás de ella disparaban contra los rebeldes.
    Sabal se asomó por un lado del edificio y luego después de confirma una información volvió a esconderse, miro de reojo al otro lado de la calle dónde Lars volvió a afirmar con la cabeza, Sabal se dio la vuelta para ver a otros tres soldados que esperaban sus órdenes, este asintió con la cabeza los tres soldados salieron detrás de ese edificio y con sus metralletas comenzaron a disparar contra los francotiradores, estos se distrajeron y desviaron sus disparos hacia un lado hacia donde se encontraba Sabal y su equipo, Sabal hizo salir una pared de tierra control con las que chocaron todos los balazos, el equipo de Lars fue ahora quien comenzó a disparar contra los distraídos bloqueadores de chi que no vieron al enemigo haciendo explotar una bomba que liberó una gran nube de humo negro que los cegó por varios segundos pasar a un grupo de cuatro rebeldes maestros metal que son la ayuda de sus cables metálicos se deslizaron hacia los puentes y se aferraron a los bordes del puente concentraron su chi y el puente comenzó a temblar de una manera muy brusca mientras que otros dos maestros metal se colocaron justo en medio del puente para colocar cargas explosivas, una vez que las colocaron se columpiaron hacia donde estaban sus compañeros y accionaron el detonador.
    El puente explotó en miles de pedazos lanzando a los bloqueadores de chi por los aire, loa maestros metal controlaron los pedazos de roca, varillas y concreto para que los trozos salieran volando hacia el bando enemigo aplastando a los bloqueadores de chi que intentaba reagruparse.
    El resto de la tropa continuó avanzando tanques de guerra, vehículos blindados comenzaron a avanzar por la calle, los bloqueadores de chi al ver esa potente línea de enfrente comenzaron a retroceder hacia la siguiente barricada, en especial a que no eran más de veinte los que seguían de pie.
    -al fin nos tomó dos días tomar este puente- dijo Sabal
    -y con la caída de ese puente está colonia ya es nuestra solo nos falta una cuadra y ya entramos al palacio real-
    Unas banderas con el escudo del reino tierra fueron izadas sobre los edificios que estaban al lado de ese puente, la tela de las banderas cayó hacia abajo en al menos unos doce edificios y casas y ondeaban con la fuerza del viento invernal, cosa que solo provocaba al enemigo.

    Burai se encontraba sentado en una silla tenía las manos estrechadas una contra la otra intentando meditar para calmar su mente, su batalla contra Satoshi había sido más que brutal y la forma en como acabó, Burai no tenía palabras para eso, que haría que le diría a Shiori, en caso de volver a encontrarla y que hacer a partir de ahora, estaba más que claro que rompió la confianza que le tenían los guerreros del sol y los Kuri, ya no podía volver a la isla del remolino y estaba seguro de que el señor Kuri no reanudaría su entrenamiento de maestro aire y probablemente Tenoch tampoco lo haría, la idea ir por su cuenta a buscar a otros maestros, uno de cada elemento, sonaba muy tentadora, podría entrenar su tierra control a un nivel profesional, entrenar movimientos de fuego control avanzado, aprender a volar con los planeadores y aprender agua control bueno tenía que darse prisa, pero primero tenía que hablar con el señor Kuri, una vez que se recuperara.
    El señor Kuri hizo demasiado esfuerzo en levantarse con semejantes heridas y dispararle a Satoshi, Burai lo cargo hasta llegar al portal por el que entró y después de burlar a los guardias, cabalgo sobre Argus hasta la ciudad más cercana ciudad república, claro que Argus destaco mucho entre la gente y Burai tuvo que andarse con mucho cuidado, el chico acudió al primer hospital público que encontró, se las ingenió para conseguir el dinero trabajando en un almacén cargando cajas para poder pagar la cuente del hospital que era dónde el chico se encontraba.
    Burai también tuvo que cortarse el cabello a rape, prácticamente su cabeza quedo casi tan calva como la delos nómadas aire pero el chico no se rapo del todo, también tuvo que rentar una habitación en un hotel de mala muerte no muy lejos de dónde estaba el hospital, lo tenía que hacer para esconder las velas, el planeador y sus ropas de nómada aire y de guerrero del sol y a Argus.
    Como Burai no sabía explicar las heridas del señor Kuri que incluían quemaduras, dijo que lo había encontrado en una casa incendiada, de momento lo mantenían bajo observación, después de dos días, dónde tuvieron sedado al señor Kuri, por fin dejarían a Burai entrar a verlo, en esos momento Burai vestía con unas ropas que Seiya le había empacado unos pantalones de mezclilla, una playera roja, unos tenis también rojos y una chaqueta verde al estilo militar
    La enfermera se dirigió hacia dónde estaba Burai y le informó que ya podía pasar a verlo que ya que por fin se había despertado.
    Burai entró a la habitación siguiendo a la enfermera que cuando el chico terminó de entrar, la enfermera se salió de la habitación, el señor Kuri molesto volteó a ver de mala gana a Burai.
    -¿se puede saber por qué aquí?-preguntó de mal humor.
    -es el primer lugar que encontré, además de que no tenía muchas opciones- respondió de forma seria Burai.
    -fuiste un verdadero estúpido, no debiste haber ido tenía todo bajo control-dijo enojado
    Era extraño escuchar así al señor Kuri, normalmente era muy alegre enérgico pero positivo, nunca lo había visto así de enojado.
    -desde mi perspectiva…usted ya había perdido e iba a ganar-
    -desde tu perspectiva…-el señor Kuri se levantó de su cama sentándose en ella de una forma algo más agresiva.
    -desde tu perspectiva, Burai yo vi que estabas perdiendo, pudiste haber muerto si no hubiera intervenido-
    -algo se me iba a ocurrir… algo pude haber hecho-respondió Burai manteniéndose tranquilo aunque no sabía si esa tranquilidad duraría por siempre.
    -no seas tonto Burai, te iba a matar, te arriesgaste innecesariamente, debes saber de tu importancia, chico te he entrenado y te he tratado como a un segundo hijo, debería castigarte por desobedecer, castigándote interrumpiendo tu entrenamiento-
    -mi importancia…-Burai subió levemente la voz pero ene se entonces recordó que se encontraba en un hospital, no podía gritar así que tenía que controlarse.- soy el…- Burai respiro profundamente no debía decirlo se meterían en problemas-… si va a ser así entonces Buscare a otros maestros-
    -si haces eso podrías perder tu título de guardia del sol y si lo pierdes serás exiliado de la tribu y no podrás a ser guerrero del sol ni guardia honorífico ni guerrero honorífico ni soldado honorífico y no digamos dragón del sol además de que te negarían la oportunidad de ser un maestro en el templo del aire-
    - esos son solo títulos las necesidades del mundo están por encima de las mías o de cualquier título que me den, ya sé que me prometió un ejército y eso pero no quiero un ejército ni mi propio país, solo necesito a cuatro personas, con cuatro personas será suficiente como para enfrentarlos-
    -Burai con cuatro personas no vas a ganar una guerra, solo te destruirías y si maté a Satoshi de esa forma pero el volverá y deberás enfrentarlo otra vez, cuando seas un hombre, hoy …solo eres un niño-
    Un niño eso era todo lo que podían ver de el, a un niño y no al avatar, pero Aang había sido un niño cuando derrotó a la nación del fuego.
    -salgamos de aquí completaremos tu entrenamiento, las tropas del reino tierra están a salvo y…- intentó levantarse pero el dolor de las heridas se lo impedía, estaba claro que al no haber un maestro agua disponible las medicinas y las curaciones a base de agujas y vendajes tomarían más tiempo.-… podremos continuar con el entrenamiento-
    -pensé que me castigarías Kohama-le dijo Burai
    El señor Kuri levantó su mirada hacia Burai con cara de incredulidad, Burai nunca le había hablado al señor Kuri de esa manera, hablándole de tú.
    -no esperabas que cancelará tu entrenamiento, o si, pero está claro que te castigaré te daré una muy merecida paliza, cuando regresemos a casa.
    -en ese momento entró la enfermera con una mesita llena de medicinas a una muy movida velocidad.
    -lo siento chico pero necesito que salgas tus cinco minutos ya pasaron además el doctor necesita hacerle una curación-

    Burai regreso al día siguiente al hospital, después del trabajo, cuando el chico llego a la recepción del hospital, tuvo que esperar en una interminable fila para registrarse, lo peor era que es tardanza era que lo provocaba una sola persona un hombretón no muy diferente al señor Kuri, pero este vestía con una gabardina negra, cosa que a Burai no le parecía increíble
    Que fabricaran ropa de ese tamaño, y hasta el señor tenia sombrero.
    Ese señor sea quien sea estaba enfrente de Burai, y a cada minuto que pasaba donde no parecía conseguir lo que quería, la discusión con la recepcionista ya llevaba cerca de veinte minutos, el distraído Burai miraba hacia otro lado y hacia a tras donde otras veinte personas ya también comenzaban a perder la paciencia.
    -no me importa si tienen políticas de privacidad, tengo una orden de arresto contra ese hombre-
    -no es un criminal-
    -no es un asunto de la policía, es un asunto de seguridad nacional, debo llevarme a Kohama Kuri- repitió el hombre casi gritando.
    Hubo una pequeña ovación por parte de los que estaban en la fila incluyendo a Burai, en ese momento otra enfermera diferente la que discutía con ese hombre, Burai firmo de prisa poniendo un nombre falso al momento de poner el nombre de la persona a la que visitaría y a continuación el chico salió corriendo por el pasillo, tenía que salir de ahí, sin llamar la atención, ya había pagado por adelantado así que podrían irse con os vendajes y las medicinas, pero como supieron los igualitarios que Kohama Kuri estaba en el hospital si Burai había usado identificaciones falsas., los habrían visto en algún lado, no tenía que tener cuidado y salir de ahí lo más pronto posible.
    Burai subió corriendo por las escaleras a ver como el elevador estaba hasta el último piso, Burai subió cuatro pisos más, paso por el pasillo lo más rápido posible para poder llegar a la habitación sin llamar la atención, abrió la puerta sin pensarlo, casi asustando al señor Kuri.
    -nos tenemos que ir, vienen por usted-
    Kohama Kuri estuvo a punto de reclamar algo, en lo personal hubiese preferido que Burai les hubiese hablado de tu y le llamara por su nombre.
    -como…
    -los acabo de escuchar- respondió Burai mientras que atravesaba la habitación, agarraba la ropa del señor Kuri y se la lanzaba a la cama.
    -hay que irnos-
    -en cuanto nos vean con Argus nos mataran Burai, lo mejor que puedes hacer e dejarme e irte-
    -¿olvido que bajo nuestros pies está el escondite e los resurgistas?-
    -ellos no nos ayudaran-
    -les abren las puertas a casi cualquiera- respondió Burai mientras que comenzaba a vigilar la puerta.
    Kohama comenzó a cambiarse de ropa quitándose la bata de paciente del hospital y se puso su ropa deportiva, el cuerpo le seguía doliendo debido a sus heridas, apenas pupo ponerse los pantalones y los tenis, peor no pudo ponerse la camisa.
    -mis brazos-Burai respiro profundos invadido por la adrenalina y el miedo camino hacia el señor Kuri abrió la camisa blanca de cuello y mangas cortas.
    -Levante las manos por favor-
    El señor Kohama obedeció levantó los brazos lo más que pudo y Burai metió las mangas en señor los brazos del señor Kohama, cosa que no fue tan fácil debido a los enormes músculos que tenía Kohama.
    Cuando Burai terminó de ponerle la ropa a Kohama, este puso el brazo derecho del hombre sobre sus hombros para ayudarlo a levantarse.
    -no es necesario que me ayudes tanto-
    -es un maestro que seguramente se resistió al arresto-dijo una voz algo ronca y envejecida.
    -fue atacado por un oso ornitorrinco-replicó la enfermera
    -¿Quién le dio esa información?-
    -el joven que viene con él, creo que es su hijo-
    -¿cree que es su hijo?-
    -bueno debe tener al menos unos quince años y viene a diario-respondió la enfermera.
    -¿podría describirlo?-preguntó el anciano
    La respiración de Burai se aceleró, no sabía qué hacer, su mirada se posó en el ducto de ventilación de la habitación era muy pequeño no podía usarlo para huir, tampoco podía hacerlo más grande ya que podría derribar todo el edificio.
    -moreno de cabello negro de baja estatura, medio delgado-
    -¿es este?-
    -si ese es aquí pero hoy no ha venido-
    -¡que torpe ese niño es el avatar!-
    Las cosas ya estaban mal, ahora se pusieron peor, en que estaba pensando antes de ir a la capital.
    -… a todas las unidades, hay que crear un perímetro nada sale en un radio de seis cuadras-
    Burai miraba de un lado a otro, pensó en saltar por la ventana pero esa ya no era opción
    -déjame aquí y sálvate, ellos no saben que estás aquí-susurró Kohama
    Segundos después la entrada de la habitación de una patada, cuando el hombre viejo entro en ella estaba vacía, este hombre bigotón barbudo con unos lentes de montadora dorada y micas completamente redondas, paso caminando por la habitación, la ventana estaba abierta y la cortina se movía debido al aire, aquel hombre se asomó por la ventana, esa ventana era muy chica muy difícilmente podría caber alguien ahí, no pudo haber saltado y menos en ese estado, además que si hubiese saltado hubiese provocado un escándalo en la multitud.
    Aquel viejo caminó por su habitación su toga negra que llegaba hasta el piso hondeaba de un lado a otro, dos agentes del gobierno más entraron a la habitación.
    El hombre viejo sin duda alguna su jefe o supervisor, se puso el dedo índice en los labios para indicar que se callaran, ese hombre camino despacio hacia el cuarto de baño dónde abrió la puerta de un jalón, los dos oficiales sacaron lentamente sus pistolas, quitaron el seguro.
    Al momento en que el jefe abrió la puerta, uno de los oficiales jalo en gatillo para disparar con la pistola de toques eléctricos.
    Kohama sintió la leve sacudida de electricidad, cuando esa pistola le disparó en el centro de la espalda y segundos después este se arrodillo en el piso del baño sacudiéndose de dolor antes de terminar en el piso boca abajo.
    Las luces del baño estaban apagadas, el jefe accionó el interruptor que encendía la luz del baño, para ver a Kohama tirado en el piso.
    -bien caballeros llévenselo y prepárenlo para un largo interrogatorio-
    Kohama abrió los ojos, tan pronto la descarga de electricidad se acabó, había fingido que quedó inconsciente, en ese momento este respiro profundamente y dio una patada directa hacia el oficial, de su pie descalzo salió una ráfaga de aire.
    El jefe logro esquivar el ataque, que no tuvo mucha fuerza ni velocidad, debido al dolor de las heridas de Kohama.
    El jefe lanzó sobre el señor Kuri que yacía en el suelo, en un rápido movimiento el señor agarró la pierna de Kohama y comenzó a golpear con los dedos índice y medio diferentes puntos de la pierna de Kohama que cayó debilitada al suelo.
    Los otros agentes se lanzaron sobre Kohama, el primero se abalanzó sobre su tórax y de presionó los puntos de chi del cuello, los hombros y del pecho de Kohama impidiéndole poder levantar los brazos
    El otro agente ataco la otra pierna dejando sin controles al hombre, totalmente indefenso y se agacho sobre Kohama mientras que se su bolsillo sacaba un pequeño estuche gris, este lo abrió y saco dos frascos de plástico no eran muy grandes, insertó una aguja en uno de los frascos y luego metió esa aguja en otro frasco, ese frasco estaba lleno de una sustancia blanca la cual comenzó a pasar al frasco con la aguja que estaba vacío.
    -esto que tengo aquí- comenzó a decir el anciano- es una variación de la morfina, con cinco mililitros es suficiente para poner a dormir a cualquier niño delgadito, con diez es suficiente para poner a dormir a un adolecente normal, con veinte a un maestros en edad adolecente, con treinta alcanza para un hombre adulto, para una hombre adulto con condición de atleta, militar o de maestro se necesitan cincuenta, en tu caso serán cincuenta, aun herido podrás resistirlo…-insertó la jeringa en el cuello de Kohama y la presionó inyectándole la sustancia-…sin quedar en coma o morir, solo cuenta hasta diez-
    El hombre retiro la jeringa de cuello de Kohama tan pronto terminó de inyectarle la sustancia, acto seguido partió la aguja y el frasco por la mitad y la tiro en el cesto de basura.
    -bien vámonos, cierren la ciudad nadie sale sin autorización, pongan estado de emergencia nivel uno en la ciudad, pongan estado de emergencia nivel tres en el distrito y nos llevaremos a este a la cede para interrogarlo.
    -disculpe aún no se le da de alta- interrumpió la enfermera
    -señora- el viejo se puso de pie para voltear a verla con cierto desagrado- es un maestro, un criminal de nacimiento y uno muy peligroso lo ejecutaran de todas maneras sus heridas ya no deben ser de su preocupación-
    Diez minutos después, cuatro agentes sacaban a Kohama cargando en una camilla directo a una camioneta dónde lo metieron literalmente lanzándolo sin cuidado al interior con todo y camilla.

    Burai se encontraba en las nevadas calles de la ciudad, había logrado escapar subiéndose por el balcón de la ventana al siguiente piso y dónde siguió subiendo hasta el techo del hospital y de ahí saltó a los edificios de al lado y se alejó varias cuadras, abandonando ese distrito de la ciudad, después regresó al hotel donde se hospedaba y recogió a Argus, una vez que anocheció y pudo pasar más por desapercibido.
    Burai caminaba cerca de un puente peatonal de piedra que se usaba para cruzar un río, una vez del otro lado Burai descendió por un costado directo hacia el ducto, pasando por la orilla del río y golpeó la pared del concreto para sentir las vibraciones.
    Burai abrió los ojos había un tunel entrando por ese ducto, tras asegurarse de que nadie veía, Burai se acercó a la reja y la abrió con su metal control para ir al interior una vez dentro las luces de la ciudad disminuyeron su intensidad, Burai caminó varios metros en la oscuridad antes de voltearse y concentrar sus controles para abrir la válvula de globo* gigante que estaba del otro lado de la pared, en ese momento la pared se abrió de abajo hacia arriba, Burai se adentró en el interior, luego se dio la vuelta y volvió a girar la válvula con sus controles para cerrar la entrada quedándose en la oscuridad.
    Burai respiro profundamente levantó su mano derecha poniendo la palma hacia arriba y sacó una llama de fuego control verde.
    Burai comenzó a caminar por ese oscuro tunel con su fuego control verde como su única fuente de luz, aquel lugar estaba muy silencioso y solitario más de lo que Burai recordaba, se encontraba en una ciudad debajo de una ciudad, literalmente, corredores, habitaciones, conductos, escaleras el escondite de los Resurgistas.
    Después de caminar lo más rápido que podía durante veinte minutos Burai estuvo caminando, el chico se detuvo en seco, había algo extraño llevaba caminando mucho tiempo, no había ni curvas ni pasillos laterales ni puertas o ventanas, y ya era tiempo de que apareciera alguien, un perro o un guardia además hacía unos cuatro minutos que Burai se dio cuenta de que el camino serpenteó unos minutos.
    Burai levanto los brazos y lanzó llamas de fuego control verde para iluminar más el lugar, realmente no se revelo nada pero esperaba que lo hiciera, Burai siguió lanzando fuego control esperando de todo corazón no darle con fuego a nadie.
    Algunas de las llamas se perdieron en el aire, otras más chocaron contra la pared, Burai siguió golpeando una y otra vez con fuego control en todas direcciones derecha, izquierda, abajo arriba.
    Después de varios golpes de fuego, Burai se dio cuenta de que el techo no medía más de dos lo metros y medio del alto y que se encontraba en una habitación circular, cosa que en parte lo alivió por un segundo creyó que se había metido en un laberinto.
    -por poco me quemas la cara idiota- dijo alguien
    Burai se puso en posición de combate, en un movimiento ágil se quitó los zapatos, no traía calcetines, Burai golpeó el piso para sentir las vibraciones, alrededor de el se encontraban al menos unos doce hombres quizás hombres, pero eran amigos o enemigos.
    -que tenemos aquí, un maestro fuego- dijo el mismo que hablo la primera vez.
    Tenía una voz gangosa y arrastrada que indicaba que era un hombre ya viejo.
    -¡aprésenlo podría ser enemigo!-ordenó una voz más agresiva y ronca.
    -pero no es un bloqueador de chi-reclamo una voz joven que venía del otro lado de la habitación.
    -maestro fuego- explicó el de la voz ronca- no un aliado, además si está en este centro quiere decir que entró por la puerta del conducto dieciséis-
    -¿y eso que?-
    -esa puerta solo se puede abrir desde dentro, por fuera, solo se abre por maestros metal que conozcan la entrada
    -¡yo conozco la entrada!-gritó Burai esperando poder evitar un conflicto-¡fui parte de ustedes por poco más de una semana!-
    -¡mientes!-gritaron dos voces desde la oscuridad.
    -digo la verdad, me llamo Burai Ishii y soy el avatar-
    -¡suficiente amárrenlo!-
    Burai se hizo a un lado para evitar el ataque de fuego control que vino desde su izquierda, luego saltó hacia otro lado para volver a esquivar otro ataque que vino detrás del el, Burai levantó la mano y luego la bajo como si fuera un látigo para tirar al suelo esas llamas de fuego control, se volteo hacia su izquierda casi en automático para girar sus brazos hacia la derecha y extinguir un ataque de fuego control más potente.
    Burai dio varios golpes contra las paredes sin saber bien dónde se encontraban sus enemigos, aún no podía sentir las vibraciones de la tierra a tan rápida velocidad, Burai dio un salto en el aire mientras daba un giro para evitar una ráfaga de fuego control que cubrió todo el piso.
    Durante el salto Burai concentró su energía en las plantas de los pies para darse impulso con el aire control y saltar más alto, en el aire Burai dio varias patadas giratorias con la pierna derecha, para lanzar aros de fuego verde a su alrededor, los aros de fuego volaron en diferentes direcciones mientras que ascendía más y más en el aire, desde esa nueva posición Burai pudo ver a sus atacantes por fin todos vestían de negro, uno de ellos golpeo salvajemente el piso con sus manos y su fuego control cubrió todo el piso calentándolo de nuevo, eso estaba mal si las plan tas de sus pies tocaban el piso se quemaría y no podría sentir las vibraciones.
    Burai comenzó a descender del salto, el chico dio un giro en el aire mientras sacaba llamas con las palmas de sus manos para usar el fuego de manera defensiva y así sus atacantes no pudieran hacerle daño, faltaba poco Burai concentró su energía en las plantas de sus pies y de ella salieron llamas verdes que le dieron un impulso y con ellas el chico logro impulsarse hacia una de las paredes.
    -¡calientes las paredes!, que no tenga dónde detenerse-
    Burai golpeó la pared dónde estaba e hizo salir de ella una plataforma de tierra control de dos metros de diámetro, la separo de la pared mientras que los maestros fuego comenzaban a quemar la pared, en lo personal Burai no entendía como era que lo hacían la pared era de concreto no de metal.
    -¿dónde está?-preguntó uno de los atacantes.
    En ese momento los maestros fuego comenzaron a lanzar fuego para iluminar el lugar y encontrar a Burai.
    -¡no puede ser!-
    -¡está a haciendo tierra control!-
    -¡no se confíen no es el avatar!-
    Burai ya tenía suficiente, el chico que estaba agachado sobre la roca, se levantó dio un salto para impulsar la roca contra el piso, Burai volvió a darse impulso con el fuego control para elevarse varios metros en el aire, luego dio una maroma en el aire antes de concentrar su energía y darse impulso con aire control en sus pies, y concentraba energía en su puño, Burai se impactó contra esa roca que hizo chocar en el piso, y golpeó usando su puño empleando toda su fuerza, de la roca que se estrelló salió una potente ráfaga de aire, que se expandió por toda la habitación golpeando a todos los atacantes y estrellándolos contra la pared.
    -suficiente idiotas, o necesitan una demostración más para probarles que soy el avatar-

    Media hora después de la confrontación Burai caminaba junto con los maestros fuego que lo habían embocado por un camino más iluminado y lleno de gente, Burai volteaba a todos lados a casi cada paso que daba.
    El escondite de los resurgistas había cambiado mucho desde que Burai se fue, bueno si es que esa zona era la misma cosa que Burai lo dudaba ya que las paredes estaban pintadas de un tono gris diferente y no tenía señalamientos pintados por las paredes y las iluminaciones eran de focos comunes y corrientes eso sin contar que la cantidad de personas era mucho menor que la vez anterior que Burai estuvo ahí.
    -en verdad no te reconocimos Burai- dijo uno de los chicos
    El que acaba de hablar era Jiro el chico con el que Burai había escapo de los bloqueadores de chi y se unió a los resurgistas.
    -yo tampoco te pude reconocer fácilmente Jiro, es más casi olvide como eras y casi olvidé tu nombre- respondió Burai mientras que el grupo doblaba a la derecha.
    -disculpa por haber sido duro contigo, pero ya van cuatro veces que se infiltran y casi nos destruyen-respondió Jiro.
    -y que no tiene seguridad, donde esta Sybilla-
    -en dónde más en Ba-Sing-Se, con el treinta por ciento del personal ayudando en la lucha, otro treinta por ciento preparándose para empezar la rebelión de la tribu del sur y el otro diez por ciento aquí, tenemos que ser muy cuidadosos-
    -¿y el otro treinta por ciento?-preguntó Burai después de hacer las cuentas de los números que le dio Jiro.
    -están preparándose para tomar la tribu del pantano-
    Burai había escuchado de la tribu del pantano pero nunca le habían dado detalles de los maestros agua que vivían en ella, y no comprendía como era que los igualitarios quisieran tomar un pantano mugriento solo por su odio.
    -¿para que el pantano?, ¿por qué no los cuatro templos del aire?-
    -no tengo idea-
    -creo que la nación del fuego ya se está preparando para recuperar el templo aire del oeste y la tribu agua del norte ya está lista para intervenir en el templo del norte-respondió el hombre que dirigía el grupo.
    -¿y que esperan para tomar los templos del aire?-preguntó Burai esperando una buena respuesta.
    -simple tomar Ba-Sing-Se la capital del reino tierra, con eso avivaremos a todos los rebeldes de todas las ciudades centrales del reino tierra y con eso recuperamos una nación, después la tribu del pantano, los templos aire del norte y del oeste, luego la tribu del sur, el templo del este y el templo del sur, después recuperaremos las naciones Unidas…-
    -¿Qué tal Ba-Sing-Se?-preguntó Burai interrumpiendo la conversación
    -¡vamos ganado!- exclamó Jiro con entusiasmo aquel entusiasmo que Burai recordaba- ¡las tropas ya están a unos metros de la entrada del palacio real, mañana a primera hora será el asalto, final-
    -oye Burai porqué no pones una pausa a tu entrenamiento y nos ayudas con las demás ciudades en el reino tierra - dijo otro de los guardias
    Burai no respondió la idea sonaba muy tentadora el poder por fin ayudar de verdad en el campo de batalla y traer de vuelta la paz.
    -deberías aceptar avatar, el cincuenta por ciento de los soldados no te toman en cuenta, otro treinta por ciento cree que el mundo no te necesita y el otro veinte bueno… simplemente dice que no tienes iniciativa
    La explicación de su plan continuaba mientras seguían avanzando después de seguir avanzando, por fin llegaron a una sala de espera, que incluía un televisor de veinte pulgadas.
    -¿Qué has hecho tu avatar Burai?-preguntó Jiro.
    -dominar los elementos, ya puedo controlar tres-respondió Burai sonriendo levemente mientras que los soldados tomaban asientos, el chico se quedó de pie.
    -y vienes aquí a buscar a alguien que te enseñe, chico tendrás que esperar a mañana y a la autorización de Sybilla- respondió el que estaba a cargo.
    -bueno… no exactamente quería entrar para pasar por debajo del perímetro de seguridad que pusieron e ir al centro de detención para recuperar a mi maestro el que me enseña aire control-
    -no te podemos ayudar a ir a rescatarlo tenemos normas- intervino otro de los guardias- mira te podemos decir cómo llegar al centro de detención para que lo salves siempre y cuando no
    Comprometas este escondite-
    Burai quedó decepcionado en lo personal si esperaba que le ayudaran a rescatar a Kohama pero no harían nada solo esperar a que una guerra termine, en ese caso se iría de una vez, pero quizás debía esperar a que bajen la guardia o atacar de una vez antes de que fortalezcan la seguridad, si tan solo tuviera un grupo pequeño… un segundo quizás si lo tenía, el centro de detención podría tener muchos guardias pero había más prisioneros que guardias podría usarlos para provocar una revuelta seguramente la mayoría de los guardias estaban cubriendo a Kohama Kuri, pero con la ayuda de los reclusos podría salir victorioso y porqué detenerse con solo un centro de retención podría tomar también todos los reclusorios y formar un pequeño e improvisado ejército.
    Burai se puso de pie, listo para ir a la batalla miro a los guardias estaba decidido iría solo.
    -pregunta ¿el presidente Vasco está en la capital?-
    -si- respondieron varios a la vez.
    El corazón de Burai se aceleró de un segundo a otro, la oportunidad era única podría ser que tuviera un golpe de suerte y conseguir recuperar la capital, bueno podría intentarlo y si se transmitía la noticia los demás grupos rebeldes, incluso la nación del fuego podría ir a ayudarlo.
    -bien… si quiero subir mi nivel de audiencia-informó Burai mostrándose algo sarcástico- que tal si tomo la iniciativa, rescatando algunos prisioneros los recluto y tomo la iniciativa de tomar la capital hoy mismo, el presidente espera la caída de Ba-Sing-Se pero no espera la caída de la ciudad república hoy mismo-
    Todos los guardias se pusieron de pie de verdad les sorprendió lo que Burai dijo y en verdad no se lo esperaban, pero además de eso pero no querían que Burai actuara por cuenta propia.
    -no puedes-
    -necesitas apegarte al plan-
    -yo… no formo parte de los resurgistas ni de la rebelión y si Vasco cae de una vez ponemos en Jaque a todo su partido, así que muéstrenme dónde está el tunel, si no confían en mi… vengan a ver como lo hago-






    1.- La válvula de globo es la válvula redonda de color naranja



    Mi condición:




    Alianza:



    Mi número:


      Fecha y hora actual: Jue Dic 13, 2018 8:33 am