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    Avatar la leyenda de Burai capitulo 18

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    Diogo Rangel
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    Avatar la leyenda de Burai capitulo 18

    Mensaje  Diogo Rangel el Jue Mar 31, 2016 11:55 pm

    Capítulo 18 Lluvia de verano

    Luten acababa de derribar a un soldado igualitario usando una patada giratoria con brinco de fuego control.
    Una vez derribado su oponente, Luten dio un salto impulsado por su fuego control y con dos bolas de fuego muy grandes derribó a dos soldados más que tenían bajo custodia a otros varios de los aprendices de los maestros aire que habían sido atados por los igualitarios.
    -¿están bien?-pregunto Luten mientras derretía las cadenas con su fuego control.
    -si pero se han llevado a algunos- respondió uno de los aprendices.
    -yo me encargo, pero primero debo asegurarme de que ustedes estén a salvo, bien cuál es el protocolo en caso de emergencia-
    Los chicos voltearon a verse los unos a los otros era evidente que no conocían algo como un protocolo de emergencia ya que nunca nadie había invadido esa isla.
    Un soldado salió de la nada, no tría su arma pero sacó una granada aturdidora la abrió y la lanzó pero una ráfaga de aire control salió de la nada y lanzó la granada montaña abajo golpeando a otro soldado enemigo.
    Del otro lado del edificio salto el maestro Kenzo, el maestro de combate con aire control, era bastante joven debía tener unos veinticinco años, su complexión era robusta a diferencia del resto de los maestros de ese templo que eran muy delgados debido a su alimentación vegetariana, aunque era bastante bajito y su rostro era algo redondo y muy cachetón.
    -¡maestro!- gritaron los aprendices.
    -¿todos bien?- dijo respondiendo con una sonrisa quizás un poco inapropiada para esa situación
    -maestro Kenzo ¿cuál es el protocolo de escape?
    -¿protocolo de empate?-preguntó confuso el maestro Kenzo poniendo su dedo en el labio inferior como si estuviera balbuceando.- creo que ninguno- respondió después de minutos.
    -¿Qué quieren decir que no tiene un plan en caso de invasión?-
    -pues como nadie conoce está isla salvo algunos privilegiados y nunca antes ha invadido, no tenemos algo así.
    Luten no podía creerlo la tribu de los guerreros del sol también era secreta y estaba escondida, pero ellos si tenían un plan para todo tipo de problemas.
    Hubo otra explosión más en el cielo, está vez de un avión caza que caía y se estrellaba contra el flanco de la montaña de la isla torbellino.
    -¿Qué fue eso?-preguntó el maestro Kenzo mirando hacia arriba.
    Desde la posición donde estaban se pudieron ver llamaradas enormes de fuego control que descendían y golpeaban a los soldados que atacaban a los nómadas aire.
    -¿ese fuego es de Burai?-se preguntó Luten, sacando unos binoculares para poder ver de cerca.
    Luten siguió buscando a Burai en el cielo, pero Burai no tenía poder alguno que le permitiera volar a menos que estuviese en estado avatar, lo cual complicaba las cosas.
    -¿entonces no hay plan?, solo van a quedarse a defenderse o a morir en este sitio- les replicó Luten.
    -tranquilo joven guerrero del sol- respondió Kenzo sin dejar de sonreír de esa manera tan estúpida y dándole una palmada en la espalda a Luten.
    -no huimos por qué no hay necesidad, somos más fuertes que ellos, ahora con permiso.
    Kenzo comenzó a mirar todo a su alrededor, su mirada se posó en el interior de uno de los edificios y este dio un salto hacia el interior entrando por una de las ventanas y segundos después volvió a salir pero está vez volando usando un planeador extendido.
    Luten se quedó solo no sabía qué hacer, podría proteger a esos niños pero no sabía si resistiría toda la noche el solo, si Burai estuviese con él, pero debía ingeniárselas el solo.
    -¡debemos refugiarnos!- les ordenó a todos los aprendices- ¡dentro de ese edificio ahora!-

    Kenzo volaba por la isla, cerró el planeador y aterrizó en medio de un escuadrón de unos diez soldados dando un giro con todo su cuerpo, antes de hacerse bolita y chocar contra el piso sin hacerse daño.
    El clavado en la tierra provocó una onda de aire que lanzó a la mitad del grupo contra el mortal torbellino y a la otra mitad contra el flanco de la montaña.
    Al menos unos treinta paracaídas se abrieron en el cielo, eran los refuerzos de los soldados igualitarios que se dirigían para seguir con la invasión.
    Una docena de maestros aire se habían reunido cerca de la entrada del templo todos habían comenzado a jalar y a tirar el viento con sus manos en dirección a las manecillas del reloj, la misma dirección en que giraba el remolino.
    El viento comenzó a ganar velocidad gracias a la ayuda de todos los maestros aire que formaban ese grupo.
    Se formó un enorme remolino que giraba a gran velocidad, está fue en aumento hasta que llego al punto en que pudo jalar a los paracaidistas y atraparlos.
    -¡comandante Kameo responda!- gritaba la teniente por el radio.-¡responda comandante!-
    No hubo respuesta, algo malo debió haber pasado el comandante siempre respondía a la radio y desde hace cinco minutos que no respondía, las cosas iban mal, los refuerzos no llegaron a tocar tierra, todas las aeronaves ya habían sido derribadas y las tropas de la primera fila no habían regresado ya con los primeros prisioneros.
    -¡comuníquenme con el capitán Koga!-
    -no responde-
    -entonces con la capitana Jodie-
    En ese momento sonó la alarma de emergencia a todo volumen mientras que los focos rojos salían y comenzaban a iluminar todo de ese color que indicaba peligro inminente.
    -¿ahora que?-
    -el enemigo ha penetrado en la nave- dijo uno de los operadores de las pantallas de seguridad.
    -¿Cuántos son?-preguntó la teniente.
    -creo que solo uno y está derrotando el solo a todas las fuerzas de defensa de la nave-
    Eso era imposible que solo uno pueda estar derrotando a soldados de elite, la única forma que alguien estando solo pueda hacer eso es que sea.
    -¡el avatar!-
    -lo dudo mucho señora- respondió el operador preocupado.
    -el avatar debería tener unos veinte tantos años, la persona que ha abordado es un hombre cercano a los sesenta – dijo la compañera del operador que estaba sentado al lado de el.
    -¡imposible!-
    La teniente se dirigió hacia el monitor en el mostraba a un hombre anciano, Guideon, que usaba ráfagas de aire control contra los soldados derribándolos uno por uno y un segundos después la pantalla se distorsionó y dejo de mostrar el video.
    -cambien a la siguiente pantalla- ordenó la teniente.
    -teniente problemas hemos perdido comunicación con la central- dijo otro de los operadores
    -use el canal secundario-
    -el enemigo ha invadido toda el ala oeste de la nave- informó otro operador-
    -activen todas las defensas de la nave que todos el personal combatiente vaya a…
    Hubo una explosión detrás de ella que explotó una nube de humo salió desde el otro lado de esa pared, la teniente y el resto del personal combatiente y los operadores que quedaban sacaron las armas.
    El humo comenzó a disiparse y detrás de el apareció Guideon con su actitud seca, seria y concentrada.
    -cometieron un error muy grave al venir a buscar guerra en este lugar sagrado- dijo Guideon usando tres voces al mismo tiempo.
    -¡disparen!- grito la teniente.
    Las balas volaron hacia Guideon que solo levantó sus brazos y el metal del que estaba construido la nave se movió de lugar y formo ante él una pared de metal.
    -no puede ser eso es platino sólido-
    La placa fue partida en pedazos y estos pedazos volaron a velocidad hacia los soldados en forma de triángulos puntiagudos que amenazaban con enterrarse en las cabezas de esos soldados.
    Luten seguía lanzando ráfagas de fuego contra los soldados igualitarios segundos antes de que hubiera otra explosión todavía más fuerte en el aire, en ese momento llegó corriendo la maestra aire de la clase de meditación junto con otro grupito de diez aprendices.
    -¡por aquí!- gritó Luten
    La maestra aire volteó y guio a los niños hacia donde Luten tenía refugiados a más de los aprendices.
    Los niños se metieron en la torre donde estaban los demás.
    -¿Cómo va todo?-
    -bueno nadie ha visto al gran Sabio, ni al avatar- respondió Luten
    -de mi parte los bisontes voladores están alterados-
    En ese momento Guideon todavía con sus ojos brillando, tenía alrededor de el una esfera de aire control que circulaba a toda velocidad y su cuerpo estaba cubierto por una placa metálica de pies a cabeza, Guideon aterrizó justo en medio del templo, la velocidad de la esfera que rodeaba a Guideon fue descaderando hasta desparecer, Guideon estiro los brazos y su armadura de metal se desprendió de él revelando su cuerpo.
    Luten se acercó hacia él estaba impresionado, ese no era Burai, los nómadas aire que lo rodearon se quedaron igual de impactados.
    Los ojos de Guideon se apagaron, hubo un destello alrededor de todo su cuerpo, ese brillo no le permitió a nadie ver lo que había sucedido.
    Cuando la luz se opacó, el cuerpo de Guideon desapareció y fue remplazado por Burai, que no pudo permanecer de pie y terminó agachado de rodillas en el piso usando sus brazos para sostenerse.
    -¿Qué avatar era ese?-preguntó una de las maestras
    -¿no debería haber sido Korra?-preguntó el maestro Kenzo rascándose la barbilla
    Burai tosió con fuerza era como si se estuviera asfixiando en aquel momento, las manos de Burai temblaban sobre lo que quedo de la placa de metal que Burai uso para cubrirse.
    Luten junto con el maestro Kenzo se adelantaron hacia Burai, intentando reanimarlo pero el chico no respondía.

    Burai despertó al día siguiente le dolía todo otra vez, aunque estaba recién descansado, el chico sintió como todo su cuerpo temblaba, sus respiraciones eran muy profundas, no comprendía el porqué estaba ahí solo que estaba ahí viendo al techo.
    A lo lejos se escuchó el sonido de cuando tocaban una campana enorme peor no eran los sonidos de la campana escolar o de la campana del reloj, eran sonidos del gong fúnebre la que se usa para anunciar un funeral.
    Burai comenzó levantarse de la cama, todo le daba vueltas y no entendía por qué, Burai cerró los ojos fuertemente, intentando hacer memoria.
    Entonces como comenzó a regresar como si fuera algún tipo de película que comenzara a reproducirse en su mente, entró al mundo de los espíritus, enfrento al avatar oscuro y conoció a Guideon pero después de ahí.
    El gong volvió a sonar Burai se levantó de la cama.
    -deberías descansar joven avatar, además te lo mereces joven avatar- le dijo el maestro Kenzo
    El maestro Kenzo que se encargaba de la clase de combate de aire control, el único maestro que no había castigado a Burai por no progresar en el entrenamiento ya sea porque sus clases también incluían combate cuerpo a cuerpo en lo cuál Burai no era tan malo en especial porque Burai enfrentaba a chicos más jóvenes.
    Burai quedó sorprendido era la primera vez que lo llamaban avatar, bueno al menos de una manera no agresiva y en especial le decían joven avatar.
    El maestro Kenzo dejo una bandeja con dos cuencos llenos de arroz blanco y verduras casi crudas.
    -come- le dijo el maestro Kenzo
    -¿Qué me paso?-
    -bueno…- el maestro se rasco la barbilla pensando por dónde empezar-anoche tuvimos la visita de los igualitarios, tu entraste en estado avatar y los derrotaste-
    -¿Los derrote?- preguntó Burai
    -bueno derribaste a toda una flota de aeronaves tu solo, bueno con un poco de ayuda-le respondió el maestro Kenzo- quiero preguntarte algo ¿a que salieron el gran sabio Rohan y tu?-
    Burai esperaba esa pregunta y queriendo mentir para evitar ser castigado, Burai pensó que no lo castigarían después de salvar la isla.
    Burai le explicó al maestro Kenzo, que intentó meditar en la noche, que despertó al gran sabio, que medito junto con él para ir al mundo de los espíritus y de cómo conoció a Guideon cuando llamo a Korra y de su batalla y de cuando descubrió que Guideon era también un avatar.
    La mayor sorpresa fue cuando el maestro Kenzo le dijo a Burai que durante su estadía en estado avatar el chico había cambiado su forma a la que por la descripción era Guideon.
    -interesante historia-
    -maestro no entiendo cómo es que paso esto… bueno es una de mis vidas pasadas, pero no tenía las vestimentas como las de Aang, Korra o Roku, sus vestimentas eran actuales y no folclóricas y nunca había escuchado de algún avatar con ese nombre-
    El maestro Kenzo apenas comprendía lo que Burai intentaba decirle, pero si era algo extraño Guideon.
    -¿no dijo cuál fue su elemento inicial?-
    A Burai se le cayó el alma a los pies, no se le ocurrió preguntarle a Guideon por su elemento inicial quizás eso pudo haberle dado una pista de su época, bueno miles de años de la existencia del avatar quizás en algún momento de la historia de la humanidad si se usaron ropas como esa.
    -no pregunté-
    El maestro Kenzo se rascó la barbilla pensando mientras que Burai terminaba de comer.
    -quizás sea buena idea rebuscar en los pergaminos y libros, pero eso después ahora solo nos limitaremos a velar al gran sabio.
    -¿velarlo?-
    El maestro Kenzo bajo la mirada toda su felicidad disminuyó casi de golpe ahora aprecia serio peor sin perder su personalidad.
    -ayer le dispararon al gran sabio Rohan-
    Burai sintió como una puñalada lo atravesó por completo de verdad murió el gran sabio, Burai recordó como su espíritu desapareció cuando apareció Guideon, entonces comprendió porqué debió ser en ese momento cuando le dispararon.
    -velaremos al gran sabio- informaba Kenzo- y debemos seleccionar a otro gran sabio, es un proceso que tomara algo de tiempo-
    -¿se llamaba Rohan?-preguntó Burai
    Ese nombre se le hacía familiar peor no conocía a nadie que se llamara Rohan, un segundo quizás el no pero en sus vidas pasadas si lo sabía.
    -¡el cuarto hijo de Tenzin!-exclamó Burai
    -al fin te das cuenta, bueno es algo difícil con tu nivel de entrenamiento, pero ahora hay cosas que hacer por hoy te dejarán descansar, pedro mañana te toca entrenamiento.
    -¿y Luten?-
    -él está bien ha redactado una carta para el emperador del sol con lo que pasó, no sabe si vas a irte o a quedarte, este lugar era el más seguro del mundo pero ahora es peligroso, no tardaran en mandar a un equipo más grande-
    Dejar la isla torbellino pero a donde iría, estaba empezando apenas su entrenamiento de aire control y si volvía a la tribu del sol, eso significaría volver a ser seguido por Albert Lars.
    Aunque quizás con eso podría retomar su entrenamiento de fuego.
    -pero no puedo irme, en la tribu del sol tengo a un seguidor-
    -no es algo que pueda yo controlar joven avatar-le dijo el maestro Kenzo
    En la sala de la enfermería entró otro de los discípulos caminando a velocidad al maestro.
    -maestro- dijo realizando una reverencia- El sabio Haru quiere verlo en la oficina central- continuó una vez que terminó de hacer su reverencia.
    -si estaré ahí en un minuto- respondió el maestro devolviéndole la mirada a Burai- descuida chico, tu descansa, quizás salga algo bueno de todo estos –

    Fue al día siguiente cuando Burai pudo salir de la enfermería, por lo que escuchaba todavía no habían tomado una decisión de quien sería el siguiente gran sabio, Luten no había aparecido, probablemente se había ido a informar al emperador.
    Eses día tampoco habría entrenamiento, pero Burai tenía que ayudar a reconstruir las partes dañadas, Burai se pasó el día retirando pedazos de metal del suelo, reparando columnas, reparando las torres que fueron agujeradas, los maestros aire montando en los bisontes voladores retiran los cadáveres de los soldados igualitarios que murieron, fueron más de quinientos soldados en total, retirar esos cadáveres no era agradable, también fueron encontrados algunos cadáveres de contados maestros aire que murieron, que Burai conociera no murió nadie, lo cual era un alivio.
    Quemaron los cadáveres junto con sus armas y los uniformes, Burai aprovecho para llevarse de contrabando un uniforme y una pistola con un solo cargador aunque no sabía cómo usarlo.
    Una vez que cae la tarde, por fin les permiten a todos descansar, los maestros y los sabios van a otra junta.
    Burai se sentía algo deprimido, fue una victoria doble Shiori estaba a salvo pero sin las burlas del gran sabio hacia su mal talento para el aire control hacía que sintiera que le faltara algo.
    Entonces a Burai se le ocurrió que quizás estaría mejor si entrenaba, se alejó del templo y descendió a la montaña y comenzó a practicar otra vez el lanzamiento de tierra control, pero los blanco eran unas enorme rocas de la montaña.
    Después se puso a hacer la cata del dragón lanzando fuego control verde, pero durante la cata Burai sintió que su fuego control era más potente, las llamas salían con más potencia y poder.
    El chico entonces recordó le habían enseñado a lanzar relámpagos, podría probar a ver si funcionaba.
    Burai se subió a una roca más amplía y realizo el movimiento hundió el brazo derecho hacia abajo en forma circular y luego el izquierdo y golpeo con el derecho mientras concentraba su energía.
    Burai no esperaba que sucediera algo, pero en cuanto dio el golpe con sus dedos índices y medio extendidos de la punta de sus llamas salió disparado un relámpago de color azul del mismo grosor que el que había lanzado en el mundo espiritual.
    No lo podía creer acaba de lanzar un relámpago a base de fuego control, al parecer la ayuda de Guideon había servido bastante acababa de aprender una nueva técnica.
    Burai para asegurarse que no estaba soñando volvió a lanzar varios relámpagos más, vaya sí que servía mucho el entrenamiento espiritual.
    Al menos algo positivo estaba pasando, bueno había reconocido a Naga, a Appa y había entrado en estado avatar y si…
    El chico se quitó la camisa de su uniforme de aprendiz de aire control y la amarro de lamas mangas con fuerza a la rama de un árbol como si fuera una bandera, el chico se alejo algunos pasos hacia atrás.
    Burai se puso en posición de combate abriendo las manos y dio un golpe después de respirar profundamente.
    De la palma de su mano salió un ráfaga de aire salió de la palma de sus manos y está golpeo su camisa que colgaba de la rama de ese gran árbol, la parte inferior de esa prenda fue lanzada levemente hacia atrás debido a la ráfaga de aire control.
    -¡Si!- grito el sonriente chico ya era maestro aire, y tenía que contárselo a Luten, no tenía que contárselo a todo el mundo, quedarían impresionados al saber que ya dominaba tres elementos de cuatro.
    Alguien dio algunos aplausos en seco Burai devolvió la mirada para ver quien había sido, se trataba de Luten que de alguna manera había llegado hasta ahí sin anunciarse.
    -te vi bajar y te seguí, a los maestros les va a gustar el saber que ya haces aire control, vamos te han mandado llamar es muy urgente-


    -Esta derrota es intolerable señorita Shiori- le regañaba el comandante Kagi
    Shiori se encontraba frente a la oficina de ese hombre una vez más, solo pare recibir otro regaño por parte de ese hombre que no paraba de gritarle cada vez que la veía.
    -soldados de elite murieron en una operación fallida, mientras que usted sobrevivió, se escondió y huyo como una cobarde.
    El regaño llevaba fácilmente una media hora y Shiori ya había tenido bastante por ese día.
    -y encima quiere que creamos que el avatar la ha ayudado, sabemos que el avatar no acudiría solamente a salvar a una mujer cualquiera…
    -¡ya basta!-gritó enojada la chica-¡la misión falló porqué mi padre el avatar oscuro era muy poderosos y no estaba solo! Y no soy el avatar.
    -esa no es forma de dirigirte a tu superior- respondió el comandante levantando levemente su tono de voz mientras sonreía.
    -¡mi superior o mi carcelero!- le volvió a responder Shiori
    Era verdad desde que tenía memoria ese hombre siempre la había seguido y siempre la había tenido vigilada, no podía dar dos pasos sin que ese comandante lo supiera.
    -interesante, ya has notado mi posición ahora, recuerde-
    -debería considerar que usted arruinó mi infancia y manipulo mi vida-
    -pues considere en sus cálculos que el destino de su familia sigue en mis manos- le dijo mientras sacaba un sobre.
    -son unos monstruos, son iguales que los igualitarios…
    Shiori salió minutos después, minutos donde el capitán ordeno que al día siguiente fuera en cerrada en la prisión militar durante veinte días empezando desde el día siguiente.
    Shiori salió del a tienda de acampar y haciéndose la fuerte respiraba profundamente, ni le importó que estaba cayendo una ligera llovizna de las de final de verano.
    Las lágrimas comenzaron a salir del rostro de Shiori pero ella no se detuvo de caminar, algunos de los soldados que la vieron pasar la saludaron pero bajaron la mano cuando vieron las lágrimas de la joven.
    Las gotas de lluvia se volvieron levemente más gruesas y caían con más fuerza hasta llegar al punto en que la llovizna se volvió una fuerte lluvia, pero Shiori en vez de ir a refugiarse se quedó de pie en medio de aquella improvisada base, cuando sus lágrimas se convirtieron en llanto, mientras que ella se arrodillaba en el césped mirando al suelo recargando la manos en sus rodillas, se encontraba de rodillas en el césped la chica levantó la mirada para que las gotas de lluvia mojaran su cara.
    Uno de los soldados, que se habían refugiado en las tiendas sacó el impermeable de plástico de color verde militar y camino hacia Shiori pasando entre la humedecida hierba, con el impermeable tapándolo cuando estuvo lo suficientemente cerca de Shiori este soldado se quitó el impermeable y se lo puso a Shiori para taparle la cabeza y la cara.
    -una joven mujer tan bonita no debería mojarse tanto en la lluvia- dijo el joven soldado.
    Shiori dirigió la irada hacia el joven soldado, mientras que este se agachaba hacia la chica, Shiori bajo la mirada levemente y las caras de ambos quedaron en la misma altura.
    -gracias Zeb, no tenías que hacerlo-
    Aquel joven soldado se llamaba Zeb tenía unos veinte cinco años y era apenas unos dos años mayor que Shiori, era apenas levemente más alto que ella, su complexión era delgada pero ligeramente atlética, apenas media una estatura pasable de un metro setenta, su piel era algo clara, su cara tenía una narizota muy larga y delgada y tenía un cabello café en un tono muy oscuro que podía confundirse con negro y en especial con esa lluvia, aunque su cabello no lo tenía a rape militar, bueno no era de los soldados bien disciplinados del reino tierra, ni de los atléticos soldados de la rebelión ni de los resurgistas, solo era un joven maestro fuego que al igual que muchos habían podido escapar a tiempo de la cacería de maestros y pertenecía a una banda criminal, eso fue hace tiempo ahora trabajaba de manera externa con los rebeldes.
    No era el hombre joven más atractivo del mundo, pero de casi a todos los que Shiori conocía ese hombre era el único hombre en el mundo entero que entendía a Shiori y que había sido amable con ella.
    -no entiendo por qué lloras, si hemos tenido muchas victorias últimamente- dijo el joven soldado.
    -no son las victorias Zeb- le dijo la chica poniendo su cabeza en el hombro de Zeb- es mi padre otra vez y mi debilidad-
    -oye… ni que fueras que o que… incluso Aang y Korra tuvieron momentos difíciles-
    Zeb sabía que Shiori no era el avatar, como muchos de los que estaban en esa base pero Shiori confiaba más en él, siempre era amable con ella aunque tenía sus momentos de cólera cada cierto tiempo.
    Zeb ayudo a Shiori a levantarse bajo el peso de ese impermeable que Zeb sostuvo en lo alto hasta llegar a la tienda más cercana para que Shiori pudiera cambiarse y calentarse un poco.
    Shiori se quedó tomando una taza de té caliente mientras que Zeb fue por ropas limpias a otra tienda.
    Al regresar Zeb a la tienda con las ropas nuevas Shiori le dio las gracias, la chica camino hacia el otro lado de la tienda que tenía encendida una lámpara en el escritorio, con suerte la lámpara estaba del otro lado de la cortina.
    Shiori se quitó la ropa para cambiarse y ponerse la ropa nueva, arreglarse un poco el cabello, Zeb que también se cambiaba de ropa volteo por detrás no podía resistirse le gustaba Shiori, un poco.
    -oye escuché que te ofreciste voluntario para salvar a la nieta del avatar ¿eso es verdad?-preguntó Shiori
    -si es verdad parto mañana en la mañana, ¿Cómo los aves se supone que era secreto máximo del comandante Ryu?-
    -bueno escuche sobre eso a la capitana Rudy-respondió Shiori terminando de vestirse y recorriendo la cortina mientras que Zeb se ponía la camisa blanca interior de tirantes.
    -¿Quién más va a ir?- preguntó Shiori.
    -bueno, creo que no te hará daño saber, ira la división ciento nueve de la nación del fuego.
    -¡la ciento nueve es en serio!- exclamo Shiori sorprendida.
    No quería sonar grosera pero no pudo evitarlo la división ciento nueve no era la mejor para llevar acabo algo así, esos se especializaban en asesinato no en rescate.
    -¿pasa algo con que sea la ciento nueve?-
    -si son el escuadrón de asesinos-
    -bueno iremos mis amigos y otras cuatro personas de los resurgistas, si te preguntas donde la tiene cautiva está en la penitenciaría de la capital del norte-
    Shiori contó un total de treinta personas si es que no se equivocaba , pero tan pocos, sería muy peligroso que fuera y ese penal era de las prisiones federales más protegidas.
    -ire contigo- dijo la chica de repente
    -pero.. ¿no tendrás problemas?-
    -bueno una vez que termine con eso… saltaré del helicóptero y desertaré, ya encontrare la forma de salvar a mi familia-
    -si estás segura entonces te seguiré-
    Shiori retrocedió unos pasos, después de levantarse por el asombro que le había ocasionado Zeb, iba a cometer una locura y no podía permitir que otros tuvieran problemas por sus acciones.
    -no Zeb, tú tienes una batalla en la que participar debes unirte a Burai cuando…
    Zeb se puso de pie y camino hacia Shiori hasta alcanzar a la chica y poder abrazarla rodeándola con sus brazos.
    -no conozco a ese chico y para mi tu eres el avatar…

    Burai subió hacia la torre central del templo acompañado por Luten, el chico ya había entrado ahí antes pero solo a la sala de entrenamiento de meditación, peor no se dirigían al techo en donde llevaban esas prácticas si no que Luten y Burai fueron a una habitación en el segundo piso de esa torre.
    Ambos Luten y Burai entraron a la habitación del templo hicieron un saludo reverenciado como muestra de respeto a los demás maestros aire que estaban ahí.
    Se trataba de una habitación circular, las paredes tenían grabados de bisontes voladores y de maestros aire meditando con algunos árboles muy frondosos.
    En el piso había cojines frondosos donde los cuatro monjes sabios, dos hombres y dos mujeres, estaban sentados al frente encima de lo que parecía una tarima y enfrente de ellos estaban los maestros que instruían a los jóvenes aprendices, un total de treinta ya que se dividían en grupos.
    -tomen asientos por favor- dijo uno de los sabios
    Burai y Luten pasaron a sus cojines que quedaban y que habían sido reservados para ellos, Burai pensaba en que harían a continuación quizás sería una larga y aburrida charla sobre quien sería elegido como el gran sabio y habían solicitado que Burai asistiera porque era el avatar.
    -continuemos- dijo uno de los maestros.
    -muy bien todos sabemos que en las últimos días hemos avanzado en las reparaciones del templo, gracias al cielo que no tuvimos perdidas, solo la del gran maestro Rohan- dijo uno de los sabios.
    Fue tal como predijo Burai esa reunión fue muy aburrida durante la siguiente media hora Luten y Burai se limitaron a escuchar los votos dados y retirados que daban los maestros hacia los sabios para saber a quién elegir, se buscaba que el ganador tuviese un mínimo de dieciséis votos *.
    Burai dio un bostezo después de que llevaron cuarenta y cinco minutos debatiendo, fue hasta que por fin eligieron a uno de los monjes la maestra Elsa con dieciocho votos los otros votos quedaron repartidos entre los demás sabios
    Una vez terminada la votación se decidió cuando anunciarían su nombramiento ante todo el templo, ahora tocaron el tema de las nuevas medidas de seguridad para evitar otro ataque.
    La primera opción era llamar a la nación del fuego para que les otorgaran un pequeño pelotón militar para protegerse, la segunda era llamar a la rebelión, la tercera fue evacuar la isla y mudarse a otro lugar.
    Fue hasta que el maestro Kenzo se puso de pie sin pedir permiso, por la cara que tenía Burai pensó que se había quedado dormido al menos unos cinco minutos.
    -con todo respeto huir de un problema como es un ataque por parte de la nación igualitaria no es la mejor opción, además de pedir refuerzo a otras naciones solo nos evidenciará como cobardes o débiles-
    -¿Qué propone maestro Kenzo?- preguntó la maestra Sinistra
    -sé que es nuestra tradición el no intervenir de manera abrupta en las guerras y sé que así seguirá siendo por generaciones, entonces quiero proponer una cosa.
    -¿quiere proponer que nuestro templo participe abiertamente en la guerra?-pregunto la nueva gran sabio
    -no mi señora, mi propuesta es aportar ayuda para cortar de raíz ese problema- el maestro Kenzo se volvió hacia Burai, el chico lo estaba viendo venir, lo iban a enviar a combatir directamente contra los igualitarios, pero en aquellas circunstancias solo podría empeorar las cosas, apenas había comenzado a dominar el aire, apenas sabía algunos movimientos de fuego control y no comprendía del todo bien la tierra control.
    -si el avatar Burai, que es la principal razón por la cuál no sufrimos grandes daños-
    -¿está insinuando que lo mandemos a combatir?-preguntó otro de los sabios.
    -si mi señor-respondió Kenzo
    -no es en serio el chico no domina el aire y eso que hizo se llama estado avatar, combatir ene sestado es un riesgo muy innecesario- irrumpió otro de los maestros.
    -le falta mucho por aprender, en las semanas que lleva aquí este avatar no ha sacado ni una sola ráfaga de aire control.
    Fue en ese momento en que Luten se puso de pie.
    -De ehcho gracias al viaje del mundo de los espíritus que tuvo lugar en la noche del ataque Burai, el avatar ya ha conseguido hacer aire control.
    -que lo demuestre- ordenó una de las maestras.
    A Burai se le puso el rostro rojo, y si no salía la ráfaga de aire control, Luten lo invitó a pasar al frente y Burai se levantó se puso en posición respiro profundamente para mantener la calma y dio un golpe en el aire, después de inhalar aire sin expulsarlo.
    La ráfaga de aire apago la vela de uno de los percheros que iluminaban la habitación.
    -hasta los niños ya saben hacer trucos más poderosos que ese- discutió otro de los maestros.
    Burai logró distinguir una sonrisa en la cara del maestro Kenzo y en la cara del maestro aire que le enseñaba meditación, este le guiño el ojo.
    -bien he escuchado y visto suficiente, maestro Kenzo tiene razón, la guerra igualitaria ha tomado ya muchas vidas y cada segundo que se pierde aquí es una vida más que se perderá, muchas veces el mejor maestro es la experiencia real y eso es justo lo que se hará, el avatar deberá intervenir para poner fin a esa guerra de una vez por todas, pero daré hincapié a que el chico no ha terminado su entrenamiento y que se le ordenará a uno de los maestros a ir con el.


    *Originalmente en una votación para que haya un buen funcionamiento de un líder, cuando hay más de dos opciones se busca que el ganador tenga al menos el cincuenta por ciento de los votos para si mismo



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      Fecha y hora actual: Lun Oct 22, 2018 10:30 pm