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    Avatar la leyenda de Burai Capítulo 14

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    Diogo Rangel
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    Avatar la leyenda de Burai Capítulo 14

    Mensaje  Diogo Rangel el Mar Feb 23, 2016 1:26 am

    Capítulo 14 La isla torbellino
    Las sirenas de las ambulancias rompían por si solas casi todo el silencio que había en aquella parte de la ciudad, decenas y decenas de ambulancias iban y venían llevando a los heridos a los hospitales más cercanos, los que tuvieron suerte fueron llevados a los hospitales estatales, los que no tuvieron suerte.
    -¡En una camilla rápido!- Gritó una mujer cuarentona que estaba vestida como los nativos de la tribu del agua.
    Enfrente de ella dos hombres comunes cargaban a una mujer herida, esa mujer no era una persona afortunada, el gobierno había clausurado el servicio de los hospitales públicos desde hace media hora y la familia de aquella mujer que la había acompañado hasta esa escuela no tenía dinero para un hospital privado.
    Se encontraban en una escuela no muy grande donde la enfermería, los salones de clase, la oficina del director, la biblioteca y el patio de recreo, estaban hasta el tope de gente malherida.
    Cuando colocaron a la mujer en una banca del patio escolar, la maestra agua sacó de su botella un buen chorro de agua control y lo puso sobre la sangrante cabeza de la señora.
    -¿quedará bien?-peguntó el esposos de la mujer herida diez minutos después de que iniciara la sección de curación mediante agua control
    -tiene una contusión cerebral, no es muy grave, he curado contusiones más fuertes, solo unos minutos más con esto y la dejaremos descansar.
    En ese momento se escuchó una explosión no muy lejos de la escuela, los habitantes que se encontraba dentro de la escuela dieron un leve grito de susto.
    -señora cálmese es solo un rasguño en el parpado el ojo está intacto- dijo otro maestro agua más joven que atendía a un señor de la tercera edad.- solamente le pondré un parche y mañana podrá abrirlo ojos con tranquilidad, ese rasguño cicatrizará pronto.
    -muy bien amiguito- dijo un joven maestro metal de unos quince años que atendía a un niño que tenía una herida de la a en la pierna.
    El Maestro tela uso su poder para extraer la bala mientras el niño de ocho años gritaba y cerraba los ojos.
    -tranquilo, ya vez no fue mucho, ahora el sanador puede curarte sin problemas- le dijo el maestro metal para tranquilizar al chico que sacaba lágrimas debido a dolor.
    Llanto, gritos y agradecimientos corrían de una lado a otro por esa escuela, el ruido de la gente era tan grande que simplemente hacían que los sonidos de disparos del exterior dejaran de ser audibles.
    La escuela estaba casi llena de gente ya no podía recibir a más gente si esto continuaba así esa escuela tendría que empezar a sacar a las personas más estables para que pueda entrar más gente herida, pero no podían hacer eso, si lo hacían sentenciaban a muerte a los que salían ya que los tiroteos no cesaban.
    En el exterior la gente se resistía y el pequeño destacamento de maestros que había ido ayudar no bastaría para acabar con esa revuelta, la nación del fuego no mando a más de cincuenta soldados, aun con los igualitarios traidores ahora que tenía de vuelta sus territorio no podían darse el lujo de debilitarse mucho, el resto de los maestros que fueron a ayudar eran de las rebeliones de la tribu del sur, y del reino tierra, mientras que los curanderos eran de los resurgistas.
    En ese momento otro soldado del reino tierra entró a la escuela y puso a una joven mujer que estaba inconsciente debido al ataque de un bloqueador de chi que la dejo inconsciente con un golpe.
    La directora de la escuela una mujer muy humanista, le indicó a ese soldado que la pusiera en el centro del patio, el último lugar que quedaba en toda la escuela, la únicas partes que quedaban eran los baños, las bodegas y la cafetería pero no podían meter gente en el baño ni en la bodega ya que era muy antihigiénico y necesitaban la cafetería para darle de comer a la gente.
    -muy bien este solo está desmayada- le informó ese soldado a la directora- no necesita mucha atención médica.-
    -disculpe…
    -capitán mi rango es de capitán y mi nombre es…-
    -eso no importa ahora, oiga necesito informarle ya no podemos albergar a más gente estamos a tope- dijo la mujer con desesperación.
    -mire señora entiendo lo que está pasando, pero está gente necesita ayuda…
    -capitán…mire no tengo nada en contra de los maestros y entiendo lo que ustedes están haciendo pero por favor…
    -disculpe señor- interrumpió Genji el chico que fue salvado por aquel soldado.
    -El soldado desvió la mirada aún tenía cargando a la mujer inconsciente.
    -no es nada-respondió ese hombre mientras que caminaba hacia el centro del patio y la colocó en el piso boca arriba mientras que el chico lo siguió.
    -es usted muy valiente- le volvió a repetir el chico todavía asombrado
    El soldado no podía mostrarse enojado, era obvio que se desesperaría después de haber soportado los halagos de ese niño por horas.
    -chico tu no estuviste en la manifestación, debes irte a tu casa antes de que algo malo te pase- le dijo el soldado con el tono más gentil que pudo, cosa que hacía mucho que no hacía, en especial con niños.
    -no puedo- respondió el niño algo entristecido- soy maestro tierra como tú, ya no puedo vivir aquí…-
    El soldado vio a ese entusiasta niño de unos nueve años, su piel morena y su cabello negro le recordaban mucho a ese hijo que alguna vez tuvo hacía años
    -me llamo Genji- irrumpió el chico regresando casi de inmediato a la felicidad casi de inmediato estirando la mano.
    -mucho gusto Genji, me llamo Sabal-respondió el soldado chocando su puño con el del chico, que decirle, bueno admitir que era maestro tierra era algo peligroso en esos días así que lo mejor era que el chico estuviera con los suyos-
    -chico… - el soldado se puso de pie y empezó a buscar entre la gente- mira a ese soldado el que tiene el escudo del Tejón Topo en la espalda- se lo señalo al chico- el es uno de los líderes rebeldes, dile lo que acabas de decirme y el te llevará con chicos maestros tierra.
    Al principio Genji se quedó inmóvil al ver a ese hombre que hablaba con varios soldados rebeldes, era obvio que el chico no confiaba, podrían llegar a secuestrarlo.
    -tranquilo, no te harán daño, los niños que son maestros son un bien preciado para los rebeldes-
    El chico todavía dudando dio unos pasos y luego volteo a ver a Sabal.
    -¿A dónde irás?-preguntó.
    -debo volver afuera está batalla no termina- informó el soldado, mientras pasaba a su lado y se dirigía a la salida a la calle.
    En esos momentos un grupo de personas sentadas en una mesa veían todos los acontecimientos en la televisión, todos tenían una expresión seria y seca, algunos expresaban enojo en sus miradas, pero sin decir palabras.

    En esos momentos Kogoro Vasco el presidente de la nación igualitaria se encontraba junto con sus consejeros, su secretario de seguridad nacional, de la defensa nacional de derecho civiles, de seguridad pública se encontraba sentados en la sala presidencial en la capital viendo todo desde un televisor.
    El presidente un hombre medio bajito, bigotón con poco cabello café claro que solo tenía en la parte trasera y en los costados de la cabeza, dejando la parte superior de su cabeza blanca y muy lisa.
    Su rostro estaba preocupado por la terrible situación actual, la intervención de esos maestros en la manifestación, justo lo que había temido desde hace años cuando empezó su mandato.
    -bien esos ya hicieron su jugada señor- dijo el secretario de seguridad pública
    -señor tenemos que detenerlos si no queremos que sus protestas continúen atribuyéndonos enemigos para nosotros, debemos eliminar este desde la raíz- propuso el secretario de seguridad nacional.
    -¿Qué sugieres?-
    -sugiero usar el pacificador, sabemos dónde se esconden los rebeldes y los igualitarios, hay que destruirlos ahora, si no lo hacemos el gobierno caerá dentro de poco si no detenemos esta locura, lancemos al pacificador para eliminar a los rebeldes y los denunciaremos que la nación del fuego lo hizo.
    -¿ese es tu mejor plan?- preguntó el secretario de defensa Nacional.
    -si destruimos la capital después de este manifiesto, lo único que conseguiremos es incrementar las masas y el número de víctimas y no solo representa nuestro fin, representa el final del partido político.
    -entonces tiene otro plan secretario de la defensa nacional-
    -basta, debemos demostrar nuestro lado compasivo, que somos el lado correcto, debemos manipular las noticias como siempre hemos hecho, nos ha servido hasta ahora

    Un agujero se abrió en una caverna rocosa, del agujero de tres metros de alto y dos de largo salieron Burai, Luten y Argus, después de llegar a esa isla Burai no conocía donde empezaba el tunel que los llevaría al reino tierra, ya que cuando los Kuri los llevaron unos barcos derribaron su lancha a medio camino y habían continuado en una roca del fondo del mar que Burai saco a la superficie.
    Pero Luten no conocía el camino, y mucho menos el laberinto de túneles que tenían como base esa diminuta isla, según debía dirigirse hacia el norte a una isla, según Luten esa isla era el lugar más seguro del mundo, pero como podía serlo, era una duda que tenía Burai, se suponía que esa isla estaba fuera de los límites de la nación del fuego y cerca de la península de Bistur, al norte de la capital igualitaria, lo que la hacía un lugar muy peligroso.
    Luten no sabía que camino debían tomar para llegar a esa isla así que se metieron uno de los túneles del norte y Burai se encargó de cavar un nuevo tunel una vez que este comenzó a serpentear.
    Tras dos horas de cavar con tierra control, Burai y Luten se encontraron con una caverna submarina que era muy grande y profunda, al menos unos diez metros de caída libre antes de llegar al agua, lo extraño de esa caverna es que por alguna extraña razón el agua brillaba, la intensidad era tan alta que iluminaba toda la caverna, Luten apago su llama de fuego que traía encendida.
    -no vale la pena desperdiciar chi con esa fuente de luz- le informó a Burai
    -¿Ahora que?-preguntó Burai antes de examinar que el agua brillaba.
    -a nadar debemos encontrar la salida al exterior-
    Burai volteo a mirarlo de verdad no podía creer que fueran a nadar y encontrar la salida al exterior debían estar a metros por debajo del nivel del mar y Burai no sabía si Argus podría andar tanto.
    -emm estamos bajo el mar- dijo Burai.
    -no lo creo- le indicó Luten señalando el agua brillante- es agua no brilla solo porqué si, brilla porqué la luz del sol debe entrar por algún agujero bajo del agua y eso ilumina la caverna, quiere decir que no estamos muy lejos de la superficie y que ese agujero debe estar cerca, podrías cavar un tunel desde ahí.
    -¿y Argus?, la otra vez que venimos derribaron el bote a medio camino, tuvimos suerte de que estuviésemos en aguas poco profundas para usar rocas marinas y usarlas como barco y aunque solo fueron unos minutos Argus la paso mal.
    -entonces déjame saltar a mí- dijo Luten mientras retrocedía y tomaba vuelo para saltar agua.
    Luten se hecho una clavado muy artístico casi de estilo olímpico para poder sumergirse en el agua el salió de la superficie asomando solo la cabeza.
    -descuida Burai regreso en unos minutos-
    -¡oye Luten! Ya ni te pregunté y nuestras cosas-
    Luten no respondió y se sumergió en el agua quizás para buscar el agujero donde salía la luz solar, pero Burai miro a Argus a los toros ligre no les gustaba el agua, bueno siendo salvajes si se trataba de comida si podrían sumergirse en el agua únicamente para cazar, pero Argus no era salvaje, había nacido en cautiverio y ciado en una granja, era un toro ligre de ganado, es cierto se había escapado y había seguido a Burai hasta la capital igualitaria por si solo, pero eso no cambiaba que Argus no podría andar y también habían dejado todas sus cosas en la isla, lo que preocupaba a Burai si algún avión veía esas cosas podrían encontrar la tribu de los guerreros del sol.
    Burai se sentó en el piso del tunel que el mismo construyó, la luz de esa gua servía de buena iluminación ni siquiera tenía que forzar la vista, pero por su mente pasaba solo una cosa porqué los Kuri irían a una isla muy cerca de la capital igualitarias donde la nación del fuego no lo podía proteger.
    En ese momento Luten volvió a asomar la cabeza del agua en la que se sumergió para hablar con Burai.
    -encontré la salida, solamente que la entrada podría caber una persona y da directo contra unas rocas cerca de una isla, solo tendrás que hacer un tunel para que tu mascota pueda salir y la profundidad del agua no es mucha así que el podrá caminar.
    Burai extendió sus manos y concentro su chi para hacer salir un tobogán de piedra der la pared que conducía hasta el agua.
    -vamos Argus-
    Burai comenzó a caminar junto a Argus hasta que llegaron al agua, cuando estuvieron en la parte de abajo, Burai volvió a usar su tierra control para cerrar el agujero en la pared.
    -vamos Argus tenemos que movernos-
    La criatura dio un rugido en señal de desaprobación, acto seguido dio un cabezazo y golpeo a Burai lanzándolo contra el agua, el cuerpo del chico si se sumergió bastante.
    -vamos Argus no seas cobarde- Burai sacudió su cabeza.
    -esto va a ser muy difícil- dijo con sarcasmo Luten saliendo del agua usando una roca como apoyo para salirse.

    Enfrente de una pantalla de televisión en una habitación pintada de color gris claro y con líneas de color blanco hueso iluminada con focos blancos, con una ovalada mesa de madera unos hombres que se podían ver como el fuego de los incendios provocados por los ciudadanos para defenderse destrozo un edificio abandonado, también veían al cuerpo de bloqueadores de chi golpeando agresivamente a todos los civiles, la mayoría sonrió en aquel momento, pero la mayoría de los presentes entraron en furia al ver como los maestros de la rebelión del reino tierra, de la tribu del sur y de los resurgistas entraron en acción para ayudar a los civiles, ya que no contaban con eso.
    -esto no puede ser, se supone que deberíamos tener el control de esta manifestación- dijo uno que estaba sentado justo a la mitad del costado derecho de la mesa.
    El plan original era calmar a las masas y una vez terminada esa revuelta el gobierno atendería a la gente ofreciendo compensaciones monetarias, comida y la absolución de los prisioneros no maestros, pero cuando los rebeldes intervinieron, eso hecho a perder el plan.
    Uno de los miembros que estaba en la parte superior derecha se puso de pie y golpeó con fuerza la mesa con ambas manos y se puso de pie con brusquedad.
    -¡no puede ser!-
    -cálmese- intervino otro de los hombres desde el otro lado de la mesa.
    -¿¡Qué me calme!? En una sola noche esos monstruos que se hacen llamar maestros, están destruyendo el sistema gubernamental que hemos mantenido por casi veinte años y que nos ha tomados más de ciento cincuenta años crear-
    -ese no es motivo para…- intentó intervenir el sujeto que se sentaba del otro lado de la mesa enfrente de el, pero no pudo continuar.
    -que parte es lo que no entiendes- respondió ese hombre que ya estaba enfurecido-¡a este paso el partido igualitario caerá!-
    El hombre que se sentaba en medio de la mesa hasta el fondo sin decir nada volteo a ver a ese hombre con total serenidad.
    -¡… una vez más los maestros gobernarán y cuando eso pase…
    -no pasara nada- dijo el hombre de en medio de la mesa.
    En automático el hombre enfurecido dejo de hablar aunque ese hombre hablaba en voz baja, el sonido que salió de su boca, su voz fue tan clara y precisa que detuvo a ese hombre, esa voz era fría, ronca y vacía parecía casi sobrenatural.
    -Tu preocupación es estúpida, si estás sentado en esta mesa significa que ya lo debes saber todo, junto con todos los presentes, la futura caída de Vasco y de sus seguidores ya estaba planeada desde hace mucho, ese acontecimiento solo favorece a nuestros planes, así que está manifestación solo es algo imprevisto, para nuestro plan es solo un insignificante papel en el suelo- en eso ese hombre volteó a ver al enfurecido hombre que seguía recargado sobre la mesa sin mostrar ninguna expresión.
    - la caída del partido igualitario, es parte del plan, incluso si hoy mismo el avatar llegara a restablecer las siete naciones originales tal como estaban eso no nos afecta en nada, solo debemos mantenernos al margen hasta que llegue el momento.
    En ese momento intervino la única mujer que estaba presente
    -pero si Vasco se siente amenazado usara al pacificador de seguro, aunque buscamos reducir la población mundial, es muy pronto todavía para hacer caer semejante armatoste.
    -yo tampoco aprobé- intervino otro de los miembros, el más lejano al jefe- la creación de semejante dispositivo, es cierto el objetivo es disminuir la población mundial, pero aún no es momento y Vasco lo usará si la situación empeora.
    -aunque Vasco lo use el tiro le saldrá por la culata, debo recordarles que fuimos nosotros y no Vasco quienes creamos esa arma y él ni lo sospecha-explicó el hombre de en medio-además esperamos la jugada del avatar-
    -pero ni siquiera sabemos qué edad tiene o como se llama y si tan siquiera sabemos si él está en estos momentos ahí, tampoco sabemos si está en este mundo para empezar, incluso ni sabemos dónde quedó el cadáver del avatar Korra- intervino uno de los hombres que estaba al lado del hombre que había comenzado a gritar
    -por favor que no lo has adivinado- intervino la mujer – esa transmisión de paz, no fue idea de la nación del fuego y de un puñado de soldados, fue idea del avatar, no se mostró en público ya que no se lo permitieron-
    -entonces en este momento el avatar no tomará partido-


    Burai y Luten no comprendieron como le hicieron para poder meter a Argus dentro del agua, usan do tierra control de Burai, pudieron hacerle un pequeño pasillo con el cuela Argus apenas pudo meter sus patas, pero tuvo que sumergirse al final.
    Con suerte el aguajero por donde llegaba la luz del sol que hacía que el agua brillara no estaba tan lejos, primero tuvieron que sumergirse en el agua y luego está poco a poco los fue guiando hasta el agujero, cuando llegaron el agua les llegaba a Burai y a Luten apenas a las rodillas Burai mientras que a Argus le llegaban a los tobillos, el tunel de agua brillante todavía se extendía hasta lo lejos, pero estaba claro que no lo seguirían estiró su mano la abrió y la cerró para provocar que el agujero se hiciera un poco más grande, por ese agujero tenía justo la medida ideal para que una persona pudiera pasar pero no para que Argus pudiera pasar.
    Cuando Burai abrió más ese agujero un leve chorro de agua comenzó a salir llenando de agua el lugar en donde estaban.
    Argus comenzó a desesperarse al ver como el agua entraba, Burai golpe el piso con los pies y del pisos alió una plataforma que expulso a Argus al exterior.
    -¡¿estás loco?!-
    -solo un poquito-
    Burai volvió a hacer lo mismo con Luten lanzándolo afuera de ese tunel y luego Burai dio un salto para salir de ese tunel impulsándose levemente con tierra control para salir al exterior.
    Burai vio la luz del sol, todavía estaba dentro de una caverna por donde el sol entraba por un agujero mucho más grande, el chico se dio la vuelta y vio el agujero por donde habían salido, Burai extendió la mano y las giro como si estuviera controlando un volante de automóvil y el agujero comenzó a cerrarse hasta quedarse en su estado original.
    -debiste avisar- gruño Luten
    Burai volteo a verlo se encontraba en lo que parecía ser otra cueva pero esta estaba más al descubierto, está parecía ser más bien un terreno rodeado de tierra.
    Argus que estaba más arriba se sacudió salpicando de agua todo lo que estaba a su alrededor.
    -¿ahora qué? ¿Ya estamos en el reino tierra o seguimos en otra isla de la nación del fuego?-preguntó Burai volteando a todos lados.
    -todavía estamos en las islas, hace mucho que dejamos la nación del fuego y hemos seguido recorriendo hacia el norte, aún falta.
    Burai volteo a ver el agujero por donde habían salido el tunel, que deberían hacer, no podían seguir bajo tierra para siempre.
    -¿en dónde estamos?- preguntó el chico.
    -en otra isla está debe pertenecer al reino tierra, no podemos quedarnos aquí, tenemos suerte de que hayamos salido en una zona algo apartado y no en un acueducto o en una edificio.
    Burai miro a Argus que le gruño de mala manera rayos, Argus ya no toleraría ir bajo tierra una vez más y menos en agua.
    -no volveré a meterme en ese hoyo- dijo Burai intentando mantenerse firme y poniendo una cara de pocos amigos.
    -no podemos quedarnos aquí por siempre- intervino Luten mientras se ponía a caminar dando grandes sacadas alrededor de ese lugar mientras recogía unas ramas.
    Burai intentaba hacer que no veía hacia otro lado, todo esto para llegar a una isla más y aprender aire control, cuando ni siquiera había terminado con fuego control.
    Burai vio que el piso estaba muy lodoso, cosa que probablemente afectaría su habilidad para sentir las vibraciones.
    Burai camino hasta una roca mientras que Luten colocaba en el piso tres palos de madera alienados.
    -a donde vas-
    -A confirmar donde estamos y pensar cómo llegar a quien sabe dónde.- respondió el chico poniendo mal tono en su voz mientras que iba hacia un roca plana donde colocarse bien, una vez ahí uso tierra control para quitarse el lodo del cuerpo.
    -tenemos que pasar desapercibidos si alguien te ve-
    -no pienso abandonar este lugar- respondió Burai
    El chico se colocó arriba de esa roca y se agacho para quitarse los zapatos y los calcetines cerraron los ojos y golpeó el piso mientras que cerraba los ojos.
    Debajo de él vio como una onda de círculos blancos se extendía a su alrededor y continuaban extendiéndose por todo el lugar.
    -no hay nada alrededor solo piedras- dijo Burai mirando a Luten que se quedaba observando, como este no dijo nada Burai se acercó a el que miraba con mucha aprensión esos tres palos que había colocado en el piso.
    -¿Qué haces?-
    -un brújula natural si esperamos a que se mueva el sol podremos saber a dónde está el norte, solo habrá que esperar media hora.
    Fue la media hora más larga que Burai pudo esperar, el chico se fue a sentar en otra roca mientras esperaba a que Luten calculara hacia donde estaba el norte.
    Cuando por fin paso una hora y el sol se movió mostrándoles hacia donde estaba el norte y cuando eso pasó se pusieron en marcha.
    -bien deberás dirigir una plataforma de tierra control hacia norte, pero no corramos riesgos nos iremos de noche, mientras hay que comer- le ordenó Luten
    -¿y sabes que estamos todavía por buen camino?-
    -si, si el emperador me dio varias instrucciones- dijo Luten mientras que sacaba un mapa de sus bolsillos ya todo mojado.
    -dudo que eso se pueda leer aún no sé nada de agua control- le comentó Burai con tono sarcástico
    Fue hasta el anochecer cuando Luten autorizó que salieran de ese agujero, solo para descubrir se encontraban en una isla llena de casi puras praderas, a lo lejos en las montañas se podían ver algunos edificios que comenzaban a encender sus luces.
    En ese momento Burai dio un salto sobre el piso antes de dar un giro circular con su pierna izquierda mientras concentraba su energía para después levantar sus manos hacia arriba como si estuviera agarrando un trapo húmedo solo con los dedos de sus manos y la plataforma de roca comenzó a flotar en el aire.
    -bien súbanse- dijo Burai sin dejar de controlarla.
    Luten se subió en elle y Argus lo siguió todavía rugiendo furioso por el episodio del tunel.
    Burai se inclinó hacia enfrente y la plataforma comenzó a volar por encima de las rocas hasta llegar al mar.
    -intenta no hacerla levitar tan alto, no podemos llamar tanto la atención- le ordenó Luten que se había aferrado a la plataforma.
    Burai detuvo la roca y la hizo descender hasta apenas unos metros por encima del mar, el chico dudaba que en aquella zona alguien fuera a verlos desde lejos.
    Una vez ya a poca altura el chico reanudo la marcha de la plataforma lo más rápido que se podía, después de unos minutos dejaron de verse la isla a la cuál llegaron.
    Burai siguió haciendo levitar la roca para que esta se pudiera mover más rápido, siguieron pasando por el mar pero hacia el norte no se podría ver nada.
    -disculpe Luten, cuanto falta para llegar-
    -pues el emperador me dijo que a partir de esa isla nos tomaría hasta poco después del amanecer- respondió.
    Esa fue la noche más larga en la vida de Burai el chico hizo levitar esa roca por horas pero no había indicios de que el camino fuera a terminar quizás ya se habían perdido en el mar.
    Cuando el cielo comenzó a aclararse Burai no podía ver nada y quería llegar ya, sus manos le estaban doliendo y sus brazos parecían estar a punto de desprenderse de su cuerpo por el cansancio.
    -reduce la velocidad Burai creo que vi algo.
    Burai poniendo más energía que ya casi no le quedaba nada en su cuerpo hizo que la roca perdiera velocidad mientras que Luten se asomaba por el borde.
    -bien llegamos hazla descender- dijo Luten
    De que hablaba estaban en pleno mar abierto, y hacerla descender, Burai no podía ver nada y no había nada debajo de ellos, quizás Luten si había perdido el camino y la razón junto con ella.
    A Burai se le cerraban los ojos y le chillaban las tripas de hambre.
    -hazla descender Burai
    Burai a regañadientes hizo descender la plataforma de tierra.
    -más más continua- le ordenaba Luten
    Burai siguió concentrándose en hacer descender esa plataforma lo más abajo posible, pero está no tocaba el mar, eso no podía ser si Luten no era maestro agua.
    Fue ahí cuando Burai vio que enfrente de ellos a varios metros de distancia al menos medio hectómetro, estaba el pico de una montaña con algunos edificios, los cuales Burai no podía apreciarf bien debido a que una extraña niebla los cubría casi en totalidad
    El chico volteo hacia atrás y vio que detrás de él había una pared de agua que giraba alrededor de ellos.
    Burai apenas quedo sorprendido, pero no comprendía lo que pasaba.
    Fue hasta que sintió que la plataforma se estrelló contra la tierra cuando por fin el chico dejó caer los brazos.
    Se encontraban en un diminuto claro rodeado por árboles y al pie de una montaña, eso estaba enfrente de él y detrás de él se encontraba una muralla de piedra de unos diez metros de alto.
    El chico se bajó ya cansado de la plataforma y corrió hacia un árbol para subirse a él, escalando entre las gruesas armas hasta llegar a la copa y ver que arriba de esa pared de roca se encontraba una pared de agua que corría hacia la derecha de manera circular.
    -bienvenido a la isla remolino, lugar donde construyeron el templo aire central, lugar donde residen los maestros aire más poderosos que existen- le dijo Luten a Burai
    Burai casi se caer al piso al ver como Luten apareció de repente a su lado y sin avisar, con suerte Burai se agarró a tiempo de una rama que salía de la copa del árbol para sostenerse.
    -pero lo mejor está en el pico de la montaña- siguió informando Luten.
    -y por qué no dejaste que descendiera en el pico de la montaña-
    -porqué los maestro aire de esta montaña no te aceptarán si haces eso, en otra palabras seguiremos a pie andando-
    De mala manera Burai bajo del árbol y junto con Luten comenzaron a subir a pie esa montaña, al principio la subida era muy fácil e incluso resultó algo disfrutable, el sonido de la fauna en aquel lugar era muy relajante, aunque en la isla de los guerreros del sol tenía una selva con una flora y una fauna muy hermosa y frondosa está isla contenía algo diferentes, animales quizás mucho más exóticos que probablemente la humanidad nunca había visto, por ejemplo en un árbol Burai logro ver por un segundo a un diminuto búho con orejas de gato de cuerpo completamente redondo peludo y emplumado.
    Argus siguió a los chicos saltando caminando con total normalidad, el animal había permanecido dormido casi todo el viaje en la roca flotante y se había despertado minutos antes de que llegaran.
    El camino de subida por la montaña comenzó a empinarse más y más y cada vez el paseo dejó de ser un paseo relajante y hermoso, llego el momento en que el chico tuvo que comenzar a escalar usando ambas manos y ambos pies, sus manos le dolían debido a todo el esfuerzo de hacer levitar una roca por horas comenzaba a reclamar en su cuerpo y todavía no habían desayunado un obstáculo más, el chico rechinaba los dientes tenía mucha hambre pero algo le decía que llegar con hambre y con cansancio al amanecer era parte del ritual de bienvenida de esa isla. Rayos ¿Por qué las bienvenidas con los maestros de artes marciales debían tener bienvenidas dolorosas y cansadas?
    Después de más o menos media hora Burai se detuvo en una plataforma de medio metro de largo bien colocada en el costado de la montaña.
    El chico sin dejar de sostenerse tomo un poco de impulso y volvió a subir para colocarse en esa roca y sostenerse de otras rocas más pequeñas, el sudor salía de su frente con gruesas gotas de agua que caían y empapaban su ropa.
    Luten paso al lado de Burai escalando por un lado dejándolo atrás, después paso Argus saltando de roca en roca, el animal no estaba tan cansado como los muchachos.
    Burai estiró sus brazos y siguió escalando tras ascender un poco pudo ver los pies de Luten introduciéndose en esa neblina y desapareció un minutó después.
    Burai se quedó mirando hacia arriba y vio a Argus saltando de roca en roca y también desapareció en aquella niebla.
    Burai siguió subiendo sus brazos ya no aguantarían más y siguió subiendo entra las rocas adentrándose en la niebla, el chico esperaba ver a Argus o a Luten pero no pudo distinguir a ninguno de los dos entonces después de unos minutos el chico toco una superficie plana, tomó un último impulso y se subió en esa plataforma, dando un giro con todo el cuerpo y quedando boca arriba respirando con mucha dificultad, Burai miraba hacia arriba no podía ver nada a través de esa niebla, mirando a un lado vio que ya no había ningún árbol para escalar.
    El chico se giró para darse la vuelta en el suelo y ponerse boca abajo para usar lo que le quedaba de sus brazos y poder levantarse para comenzar a avanzar.
    No había voces que sonaran en aquel lugar estaba en una plataforma plana pavimentada con piedra blanca, aquel lugar se sentía muy pacífico había algunas columnas blancas y árboles que decoraban el recorrido.
    En ese momento Burai logró distinguir a Luten inclinado sobre el suelo, no él no estaba inclinado estaba arrodilla de la misma manera en que se arrodillaba ante el emperador, parecía que estaba hablando con alguien que tenía justo al frente Burai se colocó a su lado y sin saber por qué pensó que lo mejor era imitar a Luten inclinándose sobre una pierna.
    Entre la niebla surgió una figura no muy alta se trataba de un anciano sentado en forma de meditación poniendo sus piernas sobre sus rodillas.
    En anciano era calvo, quizás se cortaba el cabello para poder tenerlo así ya que se veían leves raíces de cabello que salían de su cabeza calva.
    Su piel era de un tono blanco pero estaba oscurecida, su complexión era moderadamente delgada, sus vestimentas una toga de color negro que no le cubría el brazo, el hombro y casi todo el torso derecho.
    Su expresión era muy serena, Burai al principio creía que tenía sus ojos cerrados pero en verdad solo estaban medio cerrados pero aun así estaba tan sereno que parecía estar dormido.
    -¿el avatar dices?-preguntó de sorpresa aquel hombre.
    Había hablado con un volumen de voz muy bajo pero era perfectamente entendible, su tono de voz era grave pero suave y pacífico, era como hablar con un ser que nunca se hubiera enojado en toda su vida.
    -si maestro este chico es el avatar-respondió Luten
    Burai no dijo nada no sabía si responder o no, sentía como la mirada de aquel hombre volteaba a verlo firmemente y como si lo examinaran de pies a cabeza.
    -ponte de pie avatar- le ordeno de forma tan calmada ese monje.
    Burai se puso de pie, en lo personal preferiría sentarse en lugar de quedarse más tiempo de pie estaba muy agotado.
    -¿has dominado ya el fuego y la tierra?- preguntó el monje
    Luten hizo ademán de querer responde pero el monje levantó la mano para detener a Luten.
    -que él sea quien responda-intervino de golpe sin perder la serenidad.
    - solo he dominado por completo la tierra control, de fuego control he dominado los primeros movimientos.
    Burai esperaba que el monje reaccionara de manera negativa rechazándolo y diciéndole que se marchara pero este se quedó quieto y sin decir nada.
    -¿has hecho una vez aire control?- preguntó
    -no… estoy muy seguro de haber hecho nunca aire control-
    El monje dio un respiro muy profundo y se puso de pie, de pie era bastante más alto pero apenas tenía más o menos la misma estatura de Burai.
    -probaré tus habilidades, primero usarás tu fuego control contra mi aire control-
    Antes de que Burai pudiera reaccionar el hombre ataco sin avisarle, Burai sintió como la ráfaga de viento lo empujaba lejos y este cayó de espaldas al piso y terminó rodando en el piso y se detuvo a pocos metros del borde de la montaña.
    Burai se puso de pie, la niebla se había despejado un poco y ahora Burai podía ver mejor a ese viejo maestro al que no le habían presentado, ese hombre caminaba con normalidad y no parecía estar dispuesto a esperar a que Burai estuviera listo.
    Burai respiró y concentró su chi en sus piernas mientras que daba una patada de fuego control hacia aquel hombre.
    La llama verde voló a velocidad hacia el viejo, pero este dio un elegante salto de dos metros de alto evitando el impacto, Burai dio un giro con todo su cuerpo para ponerse de pie, antes de que el maestro aterrice.
    Burai dio varios puñetazos en el aire para lanzarle fuego al maestro aire.
    La bolas de fuego verde desde los puños de Burai hacia él, el maestro está vez sin dar salto se movió como si estuviera haciendo un baile extraño dando giros alrededor de si mismo y sus puñetazos de fuego se perdieron el aire, Luten tuvo es atraerlos hacia el mismo y extinguir esas llamas.
    Burai siguió golpeando el aire, sus bolas de fuego no podían hacerse más grandes debido a que el chico está muy cansado y estaba seguro de que no podía hacer movimientos más amplios debido al cansancio.
    -muy lentas esas llamas, esperaba que el avatar tuviera más energía.
    Burai tomo carrera hacia el maestro y dio un salto para sacar una patada giratoria poniendo su energía en ella para sacar una ráfaga de fuego control el maestro estiró sus brazos y dio dos giros sobre sí mismo y sacó una ráfaga de aire control.
    Ambos ataques chocaron entre si y un segundo más se extinguieron.
    -y ese fue mi ataque más débil y lo que me lanzaste fue tu mejor golpe- dijo sin perder la serenidad.
    Burai respiraba con dificultad no sabía cómo derrotarlo ese tipo era demasiado rápido.
    -¡Burai recuerda que fue lo primero que aprendiste!, ¡lo que te hizo intentar salvarme!—le recordó Luten desde el otro lado.
    Burai había escuchado bien pero como lo primero que aprendió de fuego control fue pasar una llama de una mano a otra, pero eso no lo ayudaría, pero entonces recordó que había hecho que quisiera salvar a Luten de la muerte y fue…
    -La iniciación- respondió Burai
    -¿Cómo?-preguntó el monje
    -la razón por la cual fui a salvarte fue porqué el maestro no te aprobó cuando hice la cata del sol y eso fue lo primero que aprendí.
    Burai cansado y pensando en que ese sería su último movimiento se puso en posición y comenzó a hacer los pasos de la cata del dragón estirando sus pies inclinándose hacia enfrente y luego poniéndose de pie y estirándose hacia enfrente dando un golpe.
    En cada paso Burai tenía en sus pies y en sus puños pequeñas ráfagas de fuego control y al final cuando terminó dio un giro repentino golpeando con todas sus fuerza.
    Fue como si la cata del dragón le hubiera dado más energía a Burai y este dio un potente golpe mostrando una gran cantidad de chi a Burai, de los puños de Burai salió una potente llamarada de fuego verde que volaba a velocidad.
    El maestro aire se concentró colocándose en el piso haciendo un movimiento que Burai no pudo ver, el maestro aire golpe usando ambas manos juntas, y luego se estiro por completo, de su cuerpo salió una sombra humana de aire control.
    Las llamas verdes y la sombra de aire control impactaron una contra la otra y así duraron durante un segundo antes de que la sombra de aire control ganara la contienda y Burai fue alcanzado por ella.
    El chico fue lanzado hacia arriba y aterrizó contra el suelo, el impacto fue más que atroz, Burai cayó de espaldas y rebotó contra el piso antes de volver a caer y terminar casi inconsciente vio como ese maestro aire se acercaba a él.
    -una energía muy potente tienes, y un cuerpo resistente-decía el maestro aire acercándose a el- tus llamas verdes indican que estás apasionado con la vida, cosa que buscan los nómadas aire originales, cosa que buscamos aquí, muy bien serás bienvenido-
    -perdí… susurró Burai
    -jamás te dije que debías ganarme



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