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    Avatar la leyenda de Burai capitulo 13

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    Diogo Rangel
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    Avatar la leyenda de Burai capitulo 13

    Mensaje  Diogo Rangel el Vie Feb 12, 2016 11:21 pm

    Capítulo 13 Revolucion
    La presentadora de Noticias Shigusa apareció en pantalla en el canal principal de noticias justo en el horario de las siete de la tarde, el espacio televisivo donde las noticias tenían el número más alto de audiencia, claro era la hora donde las familias se reunían para cenar.
    -buenos días Casim es un gusto verte de nuevo y justamente el día de hoy se cumplen exactamente tres meses desde que la falsa emisión que fue emitida a todo el mundo, dicha grabación con la protesta de supuestos soldados igualitarios, que afirmaban la existencia paz entre maestros y no maestros en la nación del fuego, por fin fue desmentida por representantes del gobierno federal, vamos contigo Rita al lugar de los hechos-
    La pantalla cambió para mostrar a una reportera desde enfrente del capitolio donde se podían ver tiendas de acampar detrás de esa mujer
    -Si con mucho gusto Shigusa, dos días después se difundió esa transmisión se efectuó una marcha que empezó en el puente central que se dirigía rumbo al capitolio, donde participaron cerca de quinientas personas, los manifestantes exigían la liberación de los maestros que fingían no ser maestros para, engañar a las autoridades y seguir cometiendo actos ilícitos, fue hasta tres días después de iniciada la marcha cuando los manifestantes comenzaron a agredir a los peatones y la policía tuvo que intervenir para poner el orden público, sin embargo han acampado para seguir con la protesta,
    La reportera se acercó a un anciano para entrevistarlo.
    -si se trata de mi nieto, pero no es maestro solo un poco rebelde, por culpa de ese video lo arrestaron, no más-
    -¿Qué opina al respecto de esa transmisión?-
    -bueno sabemos que s mentira está cacería la empezaron ellos y ahora se aguantan..
    -regresamos contigo Shigusa- dijo la reportera tres minutos después en los que entrevistaron a otra persona más
    -gracias Rita, en un momento volvemos con más noticias-
    -corte – dijo uno de los encargados.
    La presentadora de noticias se quitó el micrófono y tomo un trago de agua mientras que el equipo del estudio comenzaron a arreglar todo, mientras que en el mismo estudio, se encontraba la reportera Rita y el anciano frente a una pantalla verde, el anciano no era un manifestante era un empleado del estudio y habían hecho un montaje para mentirle al público.
    -bien si es todo tengo que irme esas ventanas no se limpiarán solas- dijo el anciano quitándose los harapos con los que estuvo disfrazado
    En ese momento una joven mujer soltera apago el televisor presionando el botón de apagado en el televisor, esa mujer estaba de verdad indignada.
    -si que deben odiar a los maestros como para ocultar la verdad- dijo Hotaru una joven delgada de catorce años de cabello café que se encontraba en la mesa tomando una taza de té con sus dos amigas del colegio.
    Se encontraban casi al inicio del Otoño, las tres se habían reunido en casa de Hotaru, con permiso de sus padres claro estaba.
    -¿Cómo dices eso Hotaru?-preguntó una de sus amigas
    -mi madre trabaja en la oficina del alcalde del distrito Oeste y dice que la estación de policía llegaron cerca setecientas personas que fueron arrestadas, sin contar a los que fueron trasladados al hospital y los camiones de basura que se llevaron a más de doscientas personas muertas.-dijo la segunda chica
    -¿bueno pero esa transmisión será real?-preguntó la tercera chica
    -yo digo que no- respondió Hotaru-
    -yo digo que si, mi vecino tiene a sus dos hijos en la policía y antier escuché a uno de ellos que la policía Federal y Militar está inspeccionando al ejército y a la Milicia y que ya ha encontrado a más de cien maestros en el ejército igualitario- informó la segunda chica
    -¿y?-preguntó Hotaru
    -y… Hotaru y si lo están haciendo es porque tiene que ser real.
    Hotaru vio la pantalla de la televisión apagada, en parte le preocupaba, mucha gente seguía muriendo y siendo arrestada de manera indiscriminada, se encontraban en una guerra que no terminaría nunca.
    La chica agarró la tasa de Té y le dio un sorbo después de sumergir una galleta de animalitos y le dio una mordida.
    -sabes mi madre dice que la nieta del Avatar Korra está prisionera que hace poco la dejaron salir solo para seguirla y obtener a otros veinte objetivos más para interrogarlos y obtener información de los maestros infiltrados en la ciudad- dijo la segunda chica tomando en sorbo a su té.
    Hotaru agarró otra galleta más antes de mirar por la ventana.
    -¿Hotaru no te da miedo?- preguntó la tercera chica.
    -¿miedo de que?- preguntó la chica que se había distraído por segundos al ver pasar un helicóptero de la policía por enfrente de su casa, cosa que no era normal.
    -de que descubran que eres maestra agua-
    Hotaru intentó no reaccionar se suponía que había sido cuidadosa hasta el momento para evitar que no se den cuenta de que era maestra agua.
    -para que lo escondes, lo sabemos desde hace años- intervino la segunda chica
    -¿por qué nunca le dijiste?-
    Hotaru no tenía opción pero primero se levantó de la silla y verificó que no había nadie afuera , se asomó a las ventanas a asegurarse de que nadie espiaba y después las cerró.
    Regresó con sus amigas y se sentó se sentó de vuelta en su silla.
    -lo descubrí a los diez años, en el campamento de verdad me asuste y después me di cuenta de que era maestra agua y lo he escondido, la verdad no soy tan buena.
    -¿no has pensado en irte a la tribu del norte?-
    -¿O a la nación del fuego?-
    -si pero… no tengo contactos ni dinero ni nadie que me ayude a salir del estado, yo sé que revisan a todo el mundo- dijo la chica en tono de asustada- y si no puedo salir del estado menos podré salir del país…

    Burai se encontraba junto a su grupo de entrenamiento con los iniciados de los guerreros del sol que debían seguir entrenando para proteger a la tribu.
    Los miembros se encontraban en una sola fila, mientras practicaban los siguientes movimientos que formaban las siguientes catas del dragón, todavía las practicaban sin fuego.
    -con más energía- les decía el instructor-
    Burai ponía toda su fuerza en el golpe al igual que todos los demás chicos, era algo difícil de hacer ya que concentrar toda su fuerza sin sacar el fuego control de sus puños y piernas era algo que todavía no habían aprendido a dominar del todo, pese a que llevaban tres meses, Seiya y otros dos sacaban llamaradas de fuego a cada momento.
    Burai apenas hace unos días había podido conseguir hacer la cata completa sin sacar fuego apenas unos cuatro días atrás, junto con el ejercicio de usar los movimientos en formas de combate cuerpo a cuerpo, tanto como para el ataque como para la defensa.
    -más rápido- volvió a indicar el instructor.
    Siguieron practicando hasta que solo quedaban unos minutos antes de que terminara la clase, entonces Bel instructor les ordeno a todos a mostrar el rugido de fuego, dar un grito extendiendo los brazos sacando fuego por los puños y por la boca.
    Seiya apenas podía extender su fuego por la boca, la mayoría ya podían sacar fuego por ella, Burai podía controlar el rugido y lanzar una decente ráfaga de fuego verde por sus puños durante veinte segundos, pero su llamarada vocal solo duraba cinco segundos.
    El chico intentaba sacar su fuego por más tiempo pero después de los cinco segundos está se debilitaba y se iba extinguiendo hasta desparecer.
    -todavía no tiene la fuerza que el avatar promete- le dijo el instructor a Burai una vez que las llamas de los puños del chico se extinguieron.
    Una vez terminada la clase todos salieron agotados el entrenamiento de regreso a sus dormitorios, Burai estaba también exhausto, el chico se estiro por completo y luego giró el cuello hacia todos lados.
    -Burai eres fantástico- lo vanaglorio Seiya por enésima vez con su gran entusiasmo.
    -no es para tanto Seiya, mira a Jin el dura medio minuto y su fuego no se extingue-
    -pero tus llamas son más impresionantes…- Seiya miró por detrás de Burai y se dio cuenta de algo y Burai sabía que era.
    -¿todavía me sigue verdad?- preguntó Burai arto de saber la respuesta.
    -si ¿Quién es ese?-
    Ese que lo seguía era el mercenario Albert Lars, desde su encuentro la policía imperial de la nación del fuego lo puso bajo arresto y después de dos días de charla entre el señor del fuego, el emperador del sol, el señor Kuri, el general de la nación del fuego, ese hombre y media docena de personas más, a las que Burai no conocía, lo dejaron ir y le permitieron seguir a Burai y vivir en la aldea de los guerreros siempre y cuando no intentara lastimar , asesinar o secuestrar a Burai, con respecto al chico el señor del fuego prometió no usarlo para la guerra hasta que estuviera listo, los Kuri, tanto el señor Kohama como Tenoch tuvieron que irse y regresarían hasta que Burai estuviese listo para comenzar el entrenamiento de aire control, pero aunque Burai progresaba bien el chico veía muy lejos ese día, mientras debía soportar a ese hombre como guarda espaldas.
    -si y quien sabe que quiere de mí, pertenecía al batallón de mi padre pero…eso no lo obliga nada incluso si soy el avatar-le informó Burai
    -es molesto lo sé, mis padre me han dicho que mucha gente de la tribu se ha quejado de el este a hurtadillas por ahí, pero no importa, bueno Burai tenemos el resto del día libre por qué no terminas de enseñarme a montar a Argus.
    Desde que Seiya y Burai habían sido ya iniciados en los guerreros del sol debían ayudar a su comunidad en el caso de ellos dos tenían que ayudar en los cultivos, cosa que para Burai era muy sencillo ya que era maestro tierra y ese día era el día libre de ambos de Seiya y de Burai, y desde hace tres semanas Burai le enseñaba al chico a montar en Argus.
    Burai guio a Seiya a donde tenía a Argus, el animal se encontraba en un corral de tamaño considerable en las afueras de la tribu muy cerca de uno de los túneles de salida ubicados al pie del volcán inactivo salieron a la espesa jungla de la isla donde estaba el corral de Argus.
    El animal dibujo lo que pareció ser una sonrisa al ver a Burai cuando el muchacho entró al corral el animal se abalanzó sobre el chico tirándolo al piso dándole fuertes lengüetadas empapándole de saliva.
    -yo también te eche de menos Argus –
    El animal se apartó de encima del chico y se apartó de encima del cuerpo del Burai mientras que el chico le ponía la silla de montar, pese a que Burai, ya había intentado montarlo sin una silla, pero para enseñarle a Seiya tenía que usar la silla.
    Una vez que Burai le explicó una vez más el control de giro Seiya ya se encontraba encima de la silla de montar de Argus, en un claro a pocos metros del corral.
    -muy bien Seiya ahora al trote-
    Seiya azotó levemente las cuerdas y el animal comenzó a correr descontroladamente a través del claro y tras unos minutos de correr de esa manera, Seiya se resbalo de la silla de montar.
    Burai se puso enfrente de Argus e intentó detenerlo con las manos.
    -No te pongas tan nervioso con el los animales sienten tu miedo y ellos reaccionan de esta forma, vamos solo mantente más tranquilo.
    Seiya siguió intentándolo durante más tiempo unas dos horas más en los cuales Seiya solo duraba sobre Argus unos cuatro minutos seguidos y estando a poca velocidad.
    Cuando por fin terminaron la práctica, lo supieron cuando Argus ya se negó a seguir cargando con Seiya.
    Se lo llevaron de regreso al corral, le dejaron comida, carne cruda y hierbas ambos chicos regresaron al comedor de los iniciados, una vez que comenzaron a comer vio como los guardias de mala manera dejaron pasar a Albert al comedor para vigilar a Burai.
    Burai de mala manera hizo como que no veía nada, el chico comió su bocado y al terminar se dirigía al exterior intentando no lanzarle fuego verde a ese infeliz que no paraba de seguirlo.
    -ah Burai antes de que te vayas- le interrumpió Luten detrás de el- el emperador quiere verte.
    Burai agradecido de esto decidió seguir a Luten hacia la habitación del emperador, por fin un lugar donde evitar a Albert.
    El chico siguiendo a Luten pasaron por las calles antes de subir por las escaleras y pasar a la otra sección de la tribu donde estaba la otra roca brillante hecha por el fuego dorado de los grandes maestros de la tribu, una vez ahí se dirigieron hacia las escaleras que llevaban a la habitación del trono.
    Los guardias los dejaron pasar y una vez dentro cuando se cerraron las puertas Burai se detuvo y guardo en silencio esperando.
    -¿Qué pasa?-preguntó Luten
    Burai lo chitó y medio minuto después escuchó a los guardias negándole la entrada a ese mercenario, la cara de Burai dibujo una amplia sonrisa.
    Burai reanudó su camino de regreso a la sala del trono del emperador, una vez ahí el emperador se levantó del trono, Luten y Burai hicieron una reverencia, hincándose ante el emperador poniendo una rodilla en el piso agachando la cabeza
    El emperador todavía conservaba su máscara con la que normalmente salía en la tribu.
    -pónganse en pie guerreros- ordenó el emperador.
    Burai y Luten se pusieron de pie y el emperador se acercó caminando a ellos, Burai podía ver que el emperador intentaba mantenerse tranquilo, estaba claro que algo muy malo había pasado, claro Burai no recibía noticias ya que en la tribu no llegaban noticias recientes del mundo exterior, claro que si llegaban noticias pero eran noticias atrasadas por días incluso semanas.
    -avatar Burai, tu transmisión ha funcionado bastante bien, la comunidad civil se sintió muy impactada al ver y escuchar los testimonios de los soldados, se comenzaron ciertas manifestaciones en todo el reino tierra, el gobierno se ha encargado de encubrirlo, mientras que en la nación del fuego, todos los soldados que se te unieron Burai ahora protegen las islas de la nación del fuego, junto con prisioneros que ahora realizan sus servicios a la comunidad defendiendo su nación-
    El emperador comenzó a caminar de un lado a otro alrededor de ambos chicos poniendo un tono de golpe militar en cada paso que daba alrededor de ambos.
    -los rebeldes de la tribu agua del sur hicieron un reclutamiento masivo de personas y han comenzado a sabotear las reservas de los ejércitos igualitarios de la tribu del sur, se preparan para la guerra, para liberar su tribu.
    -entonces el video ha funcionado- intervino Burai- está poniendo a la población en contra de los igualitarios.
    Burai estaba muy emocionado entonces la guerra final contra los igualitarios por fin estaba comenzando
    -la misión del Avatar es velar por la paz no por la guerra- le interrumpió Luten
    El emperador que se había detenido continuó hablando
    -los resurgistas han liberado a muchos prisioneros que son maestros y los han reclutado, comenzando también a debilitar a la policía igualitaria de las naciones unidas, la tribu Agua del Norte ha recibido a miles de maestros agua maestros aire y no maestros, se fortalecerán, cuando por fin lo hagan enviarán refuerzos a la rebelión del reino tierra, una terrible guerra civil, Burai como avatar tú debes evitar esa guerra, pero esa guerra ya es inevitable, así que lo que debes hacer es acortarla evitando que se pierdan la menor cantidad de vidas posibles y no en un país , una guerra a nivel mundial-
    Burai apenas comprendía lo que le acababan de decir, que tenía que acortar una guerra en todo el mundo.
    -apenas has comenzado a comprender el fuego control y tu tierra control puede mejorar, pero ahora debes partir, ya le he enviado a Kohama Kuri una carta-
    -…espere emperador, todavía no he terminado este nivel, estoy justo a la mitad- intervino Burai.
    -no es para tanto Burai Luten irá contigo y en el camino él te va a instruir lo que te queda de esta fase de tu entrenamiento-
    Burai miro a Luten el de verdad era muy bueno en combate y dominando la teoría del fuego algo le decía a Burai que sería un maestro muy estricto más estricto que el que ya había tenido anteriormente.
    -si Burai iré contigo entrenaras Fuego control y Aire control al mismo tiempo-
    -¿y qué hay de mi guarda espaldas?- preguntó Burai volteando a ver la entrada donde Albert Lars debía estar esperando afuera.
    -él se la pasa todo el día espiándome, él estuvo en el mismo batallón de mi padre y por lo que sé probablemente desertó cuando la batalla comenzó a perderse y el sabe que soy el avatar, tan pronto me vio lo supo y eso es extraño ya que mi familia no tenía idea de que yo era el avatar-
    -talvez si lo saben y no querían decirte- intervino Luten
    -no, no lo sabían-
    -quizás tu papá si lo sabía o lo sospechaba-
    -que no se supone que soy ocho años menor que lo que debería ser-
    -eso es irrelevante Burai- interrumpió el emperador- y si te preocupa ese sujeto, él se quedará aquí hasta que tú ya estés lejos, que pase.
    De otra puerta ubicada en la habitación del trono salió otra persona, era igualito a Burai por dos gotas de agua, si ambos e pusieran uno al lado de otro se podrían decir que son gemelos.
    Tenían la misma estatura, un metro sesenta y cinco, la misma complexión medio delgada , el mismo cabello negro y Burai estaba seguro de que tendrían la misma voz
    -él se hará pasar por ti-
    -mucho gusto- respondió el doble de Burai.
    -hemos pasados meses trabajando en tu doble listo para que tome tu lugar, ahora Burai..
    Burai sonrió por fin tendría la oportunidad de escapar de ese sujeto.
    -también hemos conseguido un toro ligre, igual que el tuyo- intervino el doble de Burai.
    -ahora avatar te recomiendo salir de la tribu ahora mismo por otro camino- le informó el emperador jalando una de las decenas de cadenas doradas que colgaban en la habitación del trono, el emperador solo extendió su brazo y jaló de la cadena y a continuación se abrió un pasaje que llevaba a unas escaleras que descendían.
    - llevan al exterior de la tribu, Argus, un cambio de ropa y tres guardias te están esperando abajo todo listo para que partas.
    -entonces me dirigiré hacia la biblioteca- informó el doble de Burai dándose la vuelta y dirigiéndose hacia la salida por donde entró Burai.
    -rápido el tiempo apremia, tengan cuidado no hagan ruido las paredes de ese tunel son delgadas - le instruyó el emperador.
    Burai volvió a inclinarse ante el emperador mientras que Luten se metió en el tunel, Burai se puso de pie y comenzó a introducirse en el oscuro tunel, una vez que tuvo un pie dentro, el emperador jaló de otra cadena y la pared que escondía el tunel se cerró detrás de Burai dejándolo en la oscuridad.
    Burai levantó las manos y sacó una llamarada de fuego control verde para iluminarse dio unos pasos mientras que veía como Luten sacaba fuego control normal para iluminarse también.
    Ambos descendieron por esas escaleras hasta llegar a otro pasillo que serpenteaba mucho, al final de ese pasillo oscuro Burai vio un rayo de sol y debajo de el se encontraban los guardias con unas maletas y con Argus sentado en el piso.
    -muchas gracias- murmuro Burai inclinándose sin extinguir su fuego control verde.
    -de nada, ahora debes seguir por este pasaje yo los guiaré estos túneles son un laberinto- susurró el guardia, dándose la vuelta- y no hablen-
    Burai se colgó al hombro la mochila, Luten hizo lo mismo, junto con Argus comenzaron a seguir el tunel en completo silencio, desde arriba de ellos se escuchaban las charlas de la tribu a muy poco volumen, Burai se preguntaba si su doble ya estaba siendo vigilado por Albert Lars y cuánto tiempo tardaría en darse cuenta de que ese Burai era un impostor.
    Pasaron bastante tiempo recorriendo ese tunel y por fin llegaron a la salida, directa al otro lado de la isla, el guardia se despidió de ellos y regresó por el tunel completamente solo.
    Burai y Luten salieron al exterior cubriéndose con la espesa vegetación de la selva que los cubría así no podrían ser vistos si un avión pasara por arriba.
    Siguieron avanzando hasta llegar a la roca en la playa donde se encontraba el tunel que salía de la nación del fuego y conectaba con unas islas en las afueras del reino tierra.
    Burai abrió la entrada y una vez dentro el chico cerró la entrada a la cueva, aún con esa entrada cerrada ese tunel seguía levemente inundado de agua de mar.
    Comenzaron a descender una vez que el chico volvió a usar su fuego control para guiarse en la oscuridad, ambos siguieron andando por ese tunel, seguía siendo idéntico al que Burai recordaba, un tunel que serpentea mucho y que se sumergía cada vez más, el aire helado los comenzó a meterse en los pulmones de ambo muchachos, una vez que salieron de ese tunel cuando el anochecer había caído sobre la isla en donde salieron, Burai y Luten se cambiaron de ropa, quitándose los ropajes de los guerreros del sol y poniéndose la ropa de civiles que habían cubierto con plástico paras que no se mojara.
    -Burai agarró varios leños de madera para apilarlos junto con unas rocas para hacer una fogata.
    -sin fogatas Burai- lo detuvo Luten antes de que el chico comenzara a sacar fuego control verde
    -¿por qué? Está isla está desierta no está bajo el control de los igualitarios ni de la nación del fuego.
    -quizás no pero sé que el ejército igualitario en este momento está intentando hacer espionaje-
    -genial- dijo Burai con sarcasmo-¿y cómo vamos a calentar la comida?-
    -comeremos frutos secos- respondió Luten
    La cena pasas, pistachos, nueces y arándanos, después de eso Burai hizo unas camas de tierra control, el chico las aliso lo más que pudo y las puso lo más cómodas posibles para poder dormir ambos se quedaron unos minutos despiertos.
    Burai se quedó viendo el hermoso cielo estrellado, en casi toda su vida Burai casi no las veía claro viviendo en la ciudad, en la tribu Burai vivía bajo una montaña y ahora estaba en una isla justo en medio de un claro, las nubes no eran espesas así que esas estrellas eran visibles, había demasiadas, acompañadas de una luna en cuarto menguante.
    El chico miraba el cielo, había mucho que hacer, ayudar a todos los grupos rebeldes, demostrar que los maestros y los no maestros podían vivir juntos, salvar a todas las víctimas de ese partido político, pensó en Cheng-ho el hijo del avatar donde demonios estaría, daba igual debía buscarlo para que le enseñara agua control y una alianza con el sería de ayuda, pensó en Rin que seguía prisionera, debía rescatarla a como diera lugar, pensó en su familia que seguía estando en custodia de los resurgistas, tenía que sacarlos de ahí antes de que esos narcisistas los usaran contra Burai y todavía aprender aire control con los Kuri, ene so Burai se preguntó a que debía darle prioridad, bueno en lo personal a Burai le hubiese gustado quedarse hasta terminar la unidad de entrenamiento en la que estaba antes de salirse de la tribu a aprender aire control, después de que avanzara hasta cierto nivel, se iría a rescatar a Rin, después seguiría hasta cierto nivel más de aire control y este iría a rescatar a su familia y buscar a Cheng-ho después seguiría en aire control y ayudaría a la rebelión del reino tierra después empezaría en agua control al llegar a tal nivel ayudaría ala defensa de la tribu agua del norte y después a la rebelión de la tribu del sur, y luego del pantano y al finalizar su entrenamiento derrocaría al partido, pero que pasaría después, como el reino tierra recuperaría su antiguo gobierno, Burai sabía que desde la guerra de los cien años el reino tierra nunca se había restablecido del todo y que su economía fue tan frágil y que el estado igualitario fue el que lo volvió a levantar, y que pasaría con las naciones unidas, estás se reorganizarían o volverían a ser propiedad del reino tierra.

    En la gran ciudad de Ba-Sing-Se antiguamente la capital del reino tierra, justo al medio día fue el momento en que se habían cumplido al menos setenta y ocho horas desde el inicio de una manifestación en la avenida principal que atravesaba la ciudad desde la mitad del sector medio y cubría casi todo el sector alto de la ciudad.
    Las personas protestaban usando altavoces y bocinas sosteniendo en el aire carteles de cartulina protestando contra el estado igualitario.
    -buenas tardes damas y caballeros llevamos aquí tres días de manifestación, exigiendo a las autoridades un cese a la injusticia que nos han venido imponiendo desde hace veinte años, cuando nos prometieron paz, justicia e igualdad por nuestro voto, por nuestro apoyo y por nuestra sangre en lucha y lo que recibimos a cambio es miedo, encarcelamientos injustos, impiedad, corrupción y violencia…
    En ese momento un grupo de treinta personas corrían a velocidad de manera muy sigilosamente entra los edificios anexos, en las avenidas del sector medio, todos ellos eran soldados igualitarios vestidos de civiles, lo único que los identificaba eran que usaban guantes de látex blancos como los que usaban los doctores no maestros para pasar desapercibidos entre aquellos edificios, los soldados pasaron corriendo entre los oscuros callejones hasta llegar a la entrada interior de unos departamentos.
    -contraseña- dijo alguien dentro cuando el oficial al mando golpeo la puerta para que les abrieran.
    -el pacificador- respondió.
    Les abrieron la puerta y los treinta se introdujeron en el interior del edificio sin decir nada, en esos momentos alguien los vigilaba, era una joven mujer, aquella mujer a la que la nación del fuego sostenía como su avatar, era Shiori.
    Shiori vestía de civil también, ella sacó una radio de su bolsillo, era una radio especial, le permitía comunicarse a cortas distancias a no más de doscientos metros pero esas transmisiones no serían interceptadas por nadie.
    -aquí la capitana Shiori inteligencia tenía razón, van a provocar un tumulto- susurró Shiori.
    Uno de los soldados se dio la vuelta y Shiori se agacho para esconderse detrás de un tanque de agua.
    -entendido, el equipo va a tu posición y Shiori, esperen a que demos la señal si está misión falla el plan de la guerra civil habrá fallado-le dijeron por la radio
    -entendido-
    Mientras tanto los soldados comenzaron a introducirse en el edificio una vez dentro subieron por los edificios y se introdujeron en unos departamentos de la azotea de ese edificio de ocho pisos, los soldados sacaron de los cajones delas alacenas una serie de armas, pistolas, rifles y metralletas, todas de largo alcance, después entre abrieron las ventanas lo suficiente como para ver al público de abajo, esperando órdenes, su plan era disparar contra los civiles para ocasionar pánico y hacer que la gente se ponga histérica y comience a hacer destrozos, después disparar contra los policías para que estos arremetieran contra los civiles y culpar a los maestros y así ganar más soldados.
    En ese momento en el edificio de al lado llegaron una media docena de soldados de la nación del fuego también vestidos de civiles, en cuanto llegaron la lado de Shiori todos se quitaron las chaquetas y la ropa de civil ya que dentro de esa ropa tenían sus uniformes militares de color rojo oscuro, todos sacaron sus armas.
    -en el piso de arriba es el único departamento que hay en el techo- informó Shiori
    -esperamos-
    En la parte de abajo, la policía, los granaderos y los soldados de la guardia presidencial formaron barricadas y sostenían sus escudos metálicos y macanas listos para golpear agresivamente a los manifestantes.
    En esos momentos los manifestantes cantaban y hacían porras contra el gobierno igualitario del presidente Vasco.
    “Vasco tu cerebro es más chico que el de un pato”
    “Libertad, no más bloqueadores de Chi”
    Lo minutos pasaron en silencio Shiori y su equipo se deslizaron al edificio donde se escondían los bloqueadores de chi que dispararían desde el techo, solo debían usar metal control y la batalla comenzaría.
    En ese momento lanzaron una bengala roja y los francotiradores comenzaron a disparar contra los civiles.
    -ahora- recibió la orden el equipo de Shiori.
    Shiori apretó los puños y la puerta de metal salió volando hacia el interior, uno de los soldados lanzó una granada de humo y está explotó dejando indefensos a los ya distraídos soldados igualitarios.
    Los soldados dele quipo de Shiori entraron en el departamento y comenzaron a disparar con sus armas a los soldados igualitarios que habían disparado contra los civiles y contra los policías.
    Shiori uso el metal control y lanzó la puerta metálica y aprisionó a dos soldados en el metal de la puerta.
    Otro de los soldados, el que lanzó la granada dio varios golpes de aire control y arrojó a tres soldados igualitarios contra la pared, otro soldado más uso agua control para meter la cabeza de los soldados en esferas de agua para asfixiarlos, después otro maestro aire les extrajo el oxígeno del cuerpo de otros dos soldados para asfixiarlos.
    Los soldados dispararon con una pistola con silenciador para eliminar a los soldados de esa habitación.
    Shiori agarró su radio para comunicarse con el otro equipo.
    -el departamento está despejado pero los soldados lograron disparar contra los policías y contra los civiles, cambio-
    -recibido encárguense de los cadáveres que no quede nada y dejen la evidencia y esperen nuevas instrucciones- dijeron por la radio
    En la parte de abajo el pánico había comenzado más de cien civiles y unos diez policías habían muerto y eso había desatado el caos en la ciudad, la policía que ya había estado al pendiente del plan del gobierno había comenzado a disparar se suponía que eran balas de goma que solo te dejaban algunos moretones algunos civiles comenzaron a retroceder y una vez que la marcha retrocedió algunas cuadras lanzaron a los granaderos que lanzaba granadas de gas lacrimógenos , los civiles que cayeron al suelo comenzaron a ser golpeados por las macanas de los granaderos que comenzaban a golpearlos para lastimas a los civiles.
    Los granaderos se abalanzaron sobre un delgado hombre de unos treinta años de edad, eran siete granaderos estaban golpeando a ese hombre que se cubría con las manos, una doce de hombres de más o manos la misma edad se lanzaron a ayudar a ese hombre y comenzaron a luchar en completa desventaja contra esos granaderos.
    Uno de los granaderos esquivo los golpes de uno de los hombres, los empujo con el escudo y comenzó a golpearlo con el palo de metal.
    -ya dieron la orden, es el momento ahora- dijeron por la radio.
    El grupo de Shiori se puso en marcha, ya habían apilado los cadáveres y los habían incinerado y se habían desecho del polvo, dejaron las armas en el piso y colocaron las pruebas como huellas digitales y otras evidencias que fueron los igualitarios los que efectuaron ese ataque.
    Aquel señor al que los igualitarios los golpearon hasta medio matarlo estaba sangrando de la frente, unos cinco granadero más iban hacia el para rematarlo.
    En ese momento del pavimento salieron unas columnas de piedra que lanzaron lejos a esos granaderos evitando que ese hombre fuera golpeado hasta la muerte.
    Una joven mujer se hincó sobre el señor esa mujer no era de la nación del fuego y tampoco de los resurgistas, llevaba puesta la ropa de pieles y de tela de color azul que usaban los nativos de la tribu del agua.
    -Aléjate monstruo- dijo el señor cuando se dio cuenta de que esa mujer era maestra agua.
    La mujer sacó de una botella un poco de agua mientras le respondía al señor.
    -tranquilo señor, un monstruo no lo curaría-dijo con su dulce voz.
    La mujer pasó el agua fresca en la hinchada herida del señor, los golpes habían sido tan duros que parecía increíble que no se hubiera quedado inconsciente.
    La sensación de la curación con agua control era muy relajante y mucho mejor que los medicamentos producidos en masa por las fábricas de los igualitarios.
    Los granaderos, la policía y los soldados seguían atacando a los civiles a una joven mujer comenzaron a jalarla con fuerza de los cabellos para arrastrarla por la calle.
    Una ráfaga de aire control golpeó a ese bloqueador de chi que la había inmovilizado con una técnica de bloqueo de chi antes de jalonearla.
    El bloqueador de chi choco de cara contra un edificio, ese maestro aire vestía con las ropas tradicionales de los nómadas aire de verdad, este hombre agarró a esa mujer en sus brazos y salto en el aire cinco metro de alto y otros diez de distancia repitiéndolo varias veces para llevar a esa mujer al hospital.
    Varias balas reales habían sido introducidas a propósito por orden del gobierno para asesinar a varios civiles, los soldados contenían esas balas.
    Los disparos irían dirigidos hacia un grupo de estudiantes que tenían la mala fortuna de estudiar cerca de donde estaba esa manifestación.
    Las balas se detuvieron en el aire a centímetros de esos chicos que cerraron los ojos asustados por la idea de morir.
    Los segundos pasaron y el impacto de las balas no llegaron uno de ellos el más bajito abrió los ojos antes que los demás y vio que las balas se detuvieron en el aire a centímetros de ellos.
    Pero enfrente de ellos estaba un hombre vestido con un uniforme verde militar que había sido usado por los soldados del reino tierra apenas unos diez años atrás.
    El soldado tenía arriba ambas manos para sostener las balas con su metal control, el soldado puso más esfuerzo en todo su cuerpo y regresó las balas hacia los soldados que las habían disparado.
    Los soldados cayeron al suelo por el impacto de sus propias balas, el soldado maestro metal se hinco en el suelo apoyándose en una sola de sus rodillas, ya que detener más de doscientas balas y regresarlas con el doble de potencia no era tan fácil.
    -Los alumnos del colegio se quedaron impresionados cuando fueron salvados de la muerte por un maestro cuando siempre les habían dicho que los maestros tierra eran unos asesinos.
    Uno de los alumnos, el más chico del grupo, se miró la mano, el chico sabía que el era maestro tierra y por temor a los bloqueadores de chi siempre había tenido que ocultarlo, pero ahora había aparecido un maestro tierra frente a é que lo había salvado a el y a sus compañeros que debía tener unos nueve años se aproximó al cansado soldado.
    -espera Genji- intervino uno de los chicos más grandes.
    -gracias eres un héroe- dijo el chico sonriendo
    Alrededor de esa avenida entre el sector alto y el sector medio, maestros de los resurgistas, los rebeldes y la nación del fuego habían comenzado a hacer acto de presencia en toda la ciudad ayudando a los civiles defendiéndolos de los agresores y dándoles apoyo médico.
    Cuando Shirori y su equipo llegaron a la calle la joven se detuvo en seco mientras que sonreía, las cosas empezarían a mejorar.
    -ahora comienza la segunda fase, Burai dentro de poco será tu turno-



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