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    Avatar la leyenda de Burai capítulo 4

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    Diogo Rangel
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    Avatar la leyenda de Burai capítulo 4

    Mensaje  Diogo Rangel el Mar Feb 03, 2015 9:43 pm

    Capitulo 4 Los Resurgistas
    Ciudad república de las Naciones Unidas, era como lo llamaban antiguamente, ahora era llamada Capital Igualitaria, tras el resurgimiento de la revolución anti maestros y tras la toma del reino tierra, fue una de las ciudades y de los estados que fueron rebautizados por los igualitarios, la mayoría de ellos fue debido a que tenían los nombres o apellidos de generales maestros tierra, o de antiguos y olvidados avatares que habían luchado por el reino tierra, en esos momentos era a donde los habían llevado y era donde estaban ahora, el peor lugar del mundo para un maestro, diecisiete años atrás era donde había empezado el famoso holocausto de maestros, a manos de los bloqueadores de chi, y la caída de los cuatro elementos como todas las tropas de los bloqueadores de chi estaban más atentas en conquistar el resto de las demás naciones y llevando a los mejores bloqueadores de chi a la guerra dejando a la policía debilitada seguramente esa era la razón por la cual la ciudad república era la mejor opción para esconderse ya que quien esperaría que hubiese maestros escondidos debajo de sus propias narices, claro si no saben que eres un maestro, pero si lo saben entonces todo cambia, la policía se lanza sobre ti como perros sobre una liebre, pero teniendo aliados como los resurgistas, un grupo de activistas, que originalmente, treinta años atrás fue un pequeño ejército de pacificadores formados por maestros y no maestros, de todo el mundo, dedicándose a poner en la raya a bandas de criminales y a políticos se hicieron de cierta fama que fueron de los primero objetivos de los bloqueadores de chi, ahora un grupo supuestamente desaparecido hasta ahora.
    Una patrulla de policía paso por una calle secundaria era la tercera vez que pasaba por ahí las luces de la patrulla iluminaban gran parte del oscuro callejón, acababa de anochecer, Burai que ahora traía ropa usada y vieja y que traía un gorro pasamontañas levantó la cabeza para asegurarse de que ya se habían ido.
    -despejado- dijo mientras hacía señas a los demás para que salieran de su escondite, mientras que Jiro y Ahim, una chica delgada y bajita de cabello café atado con una trenza, salían de su escondite más atrás en el callejón, era ahora o nunca salieron de callejón para atravesar la oscura calle, y tomar la dirección contraria de donde había venido la patrulla corrieron por la calle durante un par de cuadras, dieron la vuelta en otra calle, que conducía a un callejón donde una única lámpara estaba encendida cuando pasaron al lado de un poste de luz Burai regreso y arranco un letrero de se busca con su fotografía, gracias a dios no estaba su nombre.
    Por fin llegaron a la puerta Ahim toco la puerta tres veces con ritmo, esa era la clave, Burai esperaba que abrieran la puerta. Como los resurgistas les habían dado refugio debían trabajar para ellos y el primer trabajo había sido recoger una carga.
    Ahim sacó un sobre de su pantalón, bastante ajustado con una chamarra del mismo color que era de piel, el pantalón también era de piel negra de piel, a diferencia de Jiro y Burai es que parecía agente secreto. La chica puso el sobre en el piso, no se quitó sus guantes negros de piel, empujo el sobre por debajo de la rendija de la puerta entonces se abrió una pequeña ventana por arriba de la puerta y dejaron caer una llaves, con una llavero que parecía una pluma metálica, mañana a la misma hora la quiero ya sabes dónde.
    -si- susurró Ahim mientras agarra las llaves y les pidió a ambos que la siguieran al fondo del callejón para cruzar la calle ahí estaba un tráiler que tenía un estampado que lo identificaba como miembro de una distribuidora, Ahim metió la llave y abrió el candado y abrió la llave de atrás.
    -Burai tú vas dentro-
    Sin pensarlo el chico se subió en el camión estaba lleno de cajas que no podía ver bien, mientras que Ahim lo cerraba el chico paso entre caja y caja para llegar a la parte de enfrente abrió una ventanilla mientras que Jiro y Ahim subían y encendían el motor.
    -si solo es por este remolque para que nos necesites realmente a los dos-pregunto Jiro mientras se ponía en cinturón de seguridad-con solo uno bastaba
    -Para mí es más fácil hacerlo sola ya estaría en el escondite pero la semana pasada me atracaron unos ladrones tuve que hacer todo un espectáculo en la vía central además son órdenes de Sybilla-
    Sybilla era la mujer pelirroja que los había ayudado el otro día, segunda al mando de la rama de los resurgistas en la ciudad, el primero era un hombre llamado Hilel, pero no lo habían visto, mientras conducían al escondite, las cloacalas en la parte más profunda, Burai encendió la linterna y comenzó a revisar las cajas, y por fin se dio cuenta de que no solo habían cajas también habían percheros con ropa, el viaje no duró mucho cuando Burai comenzaba a revisar una caja el camión dio un giro mientras sentía como comenzaba a descender.
    Por fin el viaje termino mientras abrían las puertas del camión y se subían dos personas más para ayudar a bajar las cajas y otros doce las cargaban.
    Fue ahí ya con mejor luz cuando Burai vio que eran alimentos y estaba frescos, cuando terminaron de bajar la cajas el chico se agachó sobre una pieza que se había caído era un pedazo de pan fresco y crujiente
    -¿esto es real?- preguntó, mientras que los demás comenzaban a bajar los percheros con la ropa. No lo podía creer por lo general en casa el pan tenía varios días y no estaba recién orneado y en algunas ocasiones estaba ya duro, el chico guardo el crujiente pan en la envoltura, no tenía hambre ya había cenado avena cruda en agua, no fue muy delicioso, una vez vaciado el camión dejaron la entrada con el camión ahí. Uno de los miembros uso el metal control para cerrar la segunda puerta de entrada, pasaron por un pasillo hasta una pared una vez más volvieron a usar metal control para transportarlo, ese era el escondite de los resurgistas, es habitación estaba iluminada por lámparas de neón blancas en algunas habitaciones eran de color azul o rojo.
    -ustedes no van a la bodega y ustedes a la cama- dijo casi a gritos Ahim mientras señalaba a otro pasillo.
    - que necesitamos ganarnos el pan y no nos dejan hacer nada de utilidad- replicó Burai mientras ella seguía señalando hacia el otro pasillo en serio discutir con ella era imposible los chicos, Jiro y Burai caminaron de mala gana por el otro pasillo Burai uso se metal control para abrir la puerta y cerrarla tras ellos para bajar por otro elevador.
    -genial- respondió Burai una vez que el elevador comenzó a descender, una semana completa como prisioneros cuando dijo que era de los resurgistas pensaba que nos dedicaríamos a liberar maestros y a ayudar a las comunidades marginadas o a los pobres no a escondernos como ratas-
    Si era de verdad el enojo ya que una vez que el toro-ligre los condujo casi a las afueras de la ciudad, Sybilla redirigió el rumbo hacia las montañas donde usando el tierra control de Burai pudieron descender entre el pavimento cientos y cientos de túneles que construían una pequeña ciudad debajo de la ciudad, las coladeras, las estaciones de metro, tanto las usadas como las abandonas, el refugio perfecto para mil personas que no apoyaban a los igualitarios que buscaban de nuevo el balance del mundo, pero tras varios días se dieron cuenta de que solo eran fugitivos escondidos y asustados, de toda esa gente solo doscientos y fracción eran maestros la mayoría maestros tierra-metal, otros tantos maestros agua y no más de una docena de maestros fuego, pero no había maestros aire, cuando Burai llevaba ahí tres días, solo practicando sus controles con tabiques viejos, fue ahí cuando comentó sobre Rin y que era nieta del avatar Korra y que era prisionera, automáticamente lo sacaron del cuarto, dos días después cuando decidió hablar con Sybilla, para organizar un rescate, está lo castigo sin cenar e irse directo a dormir y tras una semana sin ver el sol vivir ahí era peor que la cárcel. Y que había pasado con todos los demás maestros por supuesto que la fuga del centro fue notificada al día siguiente pero no había evidencia de que hubiesen capturado a alguien, o quizá las capturas las estaban encubriendo.
    -Al menos no nos han matado los bloqueadores de chi ya estaríamos muertos, si no nos dieran refugio o quizá no ven el talento que tienes tal vez no tienes talento-
    -¿¡cómo que no tengo talento soy maestro tierra y metal!?-
    -y puedes controlarlos todos- respondió con sarcasmo-
    -controlo la plata, el cinc, el hierro, el cobre, el mercurio, el níquel, el oro, el acero y el titanio, y hasta el concreto son todos los metales que he visto es difícil encontrar metal en el campo y con los bloqueadores de chi acechando no es fácil y sé que el platino y el aluminio no se pueden controlar-
    -aja y que hay del magnesio, o del cromo, o del bronce, o del potasio, el litio o del calcio también son metales además ellos han visto que forzas mucho las manos cuando controlas el acero.
    Siguieron discutiendo hasta llegar a los dormitorios, un pasillo rectangular y alargado lleno de agujeros en la pared cada agujero era una cama, había cuatro agujeros desde el piso al techo, el pasillo no era muy alto, los dos caminaron hasta llegar al fondo donde estaba dormido Argos el toro-ligre, era uno de los toro-ligres que criaban en donde vivía Burai, ese toro-ligre se había encariñado mucho con Burai y lo había seguido aunque le parecía increíble saber cómo lo había alcanzado en tan poco tiempo, eran veloces lo sabía pero llegar hasta la ciudad.
    -Ven Argus- el animal se levantó para ponerse de pie y tirar a Burai al piso mientras este reía mientras el animal lamía su cara.
    -sí, si lo se amigó también te extrañe ahora bájate de mí si hay que dormir-

    Los dos pilares de luz se unieron y un potente relámpago salió disparado mientras el salía, volvía a sentir el aire en todo su ser ahora podía hacer su voluntad mientras se insertaba en el cuerpo humano frente a él estaba completo y veía como cientos de personas lo miraban y desaparecían delante de él.
    Burai abrió los ojos sus respiración estaba tan agitada y sentía los latidos del corazón a cada segundo, otra vez pesadillas, llevaba al menos medio año con lo mismo porque siempre tan asustado tan temeroso era lo peor, su sudor le empapaba la cara, el cuello y la parte superior de la camisa, volteó hacia un lado y vio a Argos el toro-ligre viéndolo con interés sus enormes ojos verdes que brillaban en la casi absoluta oscuridad del túnel parecían captar su mirada mientras abrían la puerta ya hacían sonar la trompeta, en serio parecía estar casi en el ejército, levantados a esa hora y vestirse a toda velocidad claro eran la resistencia, o al menos eso parecía ser, tras vestirse rápido y un desayuno rápido, caminaron varios túneles antes de hacer fila y servirse el desayuno, huevos revueltos, el bolillo que habían conseguido el día anterior, ya no tan crujiente pero todavía delicioso y agua simple con dos trozos de verdura cocida, seguido de ponerles a limpiar alguna zona, siempre eran diferentes, aunque ese día no fue tan malo su trabajo solo era quitarle el óxido a una escaleras que conectaban uno de los pasillos que conectaban con el metro pero había que tener cuidado no se podía salir ya que la estación no estaba muy lejos, una vez terminado descendió varios pisos a una habitación era una especie de área de entrenamiento donde entrenabas nada más media hora antes de ir a una sala contigua bastante más amplia donde había tabiques y diferentes metales para practicar, también había una habitación para entrenar levantando pesas pero por ser tan joven no se le estaba permitido, y el poder practicar tierra y metal control delante de otros pero encerrado en aquella coladera pero la ventaja era el que podías aprender de otro maestros y corregir los errores que incluso los mejores maestros cometen por ejemplo Burai nunca cubría bien su centro al extender sus brazos tanto al momento de hacer surgir varios pilares del piso, se lo había corregido por el instructor un maestro tierra de unos cuarenta años, y también ayudo a una chica de su misma edad a corregir la forma en como danzaba de una lado a otro al momento de lanzar un disco de tierra contra una red, tras el entrenamiento de tres horas tocaba la comida y el resto de la tarde, o dependiendo de tu horario hacer otro servicio como guardia o alguna misión durante toda la semana Burai junto a otro maestro fuego estuvo haciendo guardia junto a otro maestro metal y a un maestro fuego, ambos poco mayores que Burai en un punto donde se conectaban el metro subterráneo y no cualquier línea si no una estación peligrosamente cerca del palacio nacional y una vez más le toco ir ahí, de nuevo con las mismas personas ni si quiera fue necesario esperar a que le dieran órdenes ya que agarro el uniforme, unas ropas parecidas a las de los obreros de color azul rey con un casco gris con una linterna en él, ese era el uniforme que usaban los empleados de las tuberías, lo usaban para disfrazarse en caso de que los bloqueadores de chi bajaran a revisar.
    -me pongo a temblar de pensar en lo de anoche- susurraba el maestro fuego mientras se ponía su uniforme.
    -¿paso algo?-preguntó Burai mientras sacaba el uniforme del casillero, y se quitaba la ropa de civil, y ponerla en su casillero antes de comenzar a uniformarse.
    -sí que dieran un aviso de esa forma fue tan repentino que registrarán a los recién nacidos, solo para saber quiénes podrían llegar a ser maestros- respondió el maestro metal que le hacía honor a su nombre al usar unos gigantescos lentes redondos y metálicos.
    -si mi hermano mayor casi escupió el café en su trabajo, anunciar algo así mientras anuncian los deportes, ahora está pensando en irse lejos y esconderse, ya sabes que va a tener un bebe dentro de un mes y aunque él y Dennis no son maestros la mayoría de mi familia son maestros fuego-
    Se abrió la puerta corrediza mientras entraban los trabajadores regulares del metro, no había de que preocuparse ya que ellos sabían lo de los túneles, sin embargo aquel día se veían diferente ahora parecían asustados, por lo general venían cinco ahora solo estaban tres tan pronto pusieron un pie en la puerta cayeron al piso, los tres corrieron hacia ellos arrodillándose en el piso, tenían varias heridas no era normal.
    -¿Qué les paso?-
    -respóndanos-
    Las heridas estaban tan profundas que parecía un milagro que pudieran caminar seguramente ni podían hablar, sin embargo Burai siguió insistiendo debía hacer algo no podían quedarse necesitaban ser atendidos, mientras los trasladaban mediante tierra control no había tiempo que perder estaban muriendo pasaron entre pasillos y pasillos para llegar a la enfermería, Burai no prestó atención al pasillo, parecían estar a punto de morir, se detuvieron unos momentos mientras que hacían una llamada por un teléfono colgado en la pared, mientras que uno de los trabajadores lo jalaba de las solapas y lo acercaba a él y le susurro algo al oído.
    Siguieron caminando hasta llegar a un cuarto más cuidado que había parecía una enfermería escolar, y parte de un edificio bien cuidado y no un escondite de ratas, las enfermeras vestían de blanco tenían el cabello recogido y el ligar tenía maquinas especiales que Burai nunca había visto, además de otros materiales, las paredes estaban tapizada con posters de esquemas del cuerpo humano, órganos, huesos, sistema nervioso, índices de peso entre otras cosas personalmente parecía mejor equipado que muchos hospitales que había visto.
    -por favor caballeros les pedimos que esperen en el pasillo, no pueden estar aquí- respondió una mujer madura de cabello recogido vestida como toda una doctora.
    los sacaron de la enfermería a empujones mientras cerraban la entrada tras ellos, les pidieron que esperaran sentados en el pasillo, llamaron a otra personas para terminar su guardia mientras los tuvieron esperando por al menos unas dos horas en el pasillo que conducía a una sala de juntas o al menos eso creía Burai que era por lo general Sybilla salía de ahí acompañado de una pequeña guardia de media docena de hombres, una vez que salió los ignoro por completo por primera vez parecía preocupada por algo, su aspecto siempre parecía estar segura y confiada pero ahora le temblaban la manos y respiraba intentando mantenerse tranquila, se acercó hacia un teléfono marco un número y hablo por el casi en susurro mientras que esperaba.
    Una vez que terminó de hablar salió por otro pasillo, uno de los guardias les hizo señas para que los siguieran por pasillo y más pasillos, sin embargo Burai parecía no estar atento a donde iban, todos sus pensamientos le daban vueltas por la cabeza, los llevaron a otro lugar parecía una especie de auditorio escolar estaba casi tan cuidado como la enfermería, donde al menos otras treinta personas estaban sentadas en las primeras filas esperando instrucciones.
    -esperen ahí sentados- les ordenó el guardia mientras que ellos se sentaban en la tercera fila, nadie se atrevía a hablar debía haber pasado algo de verdad serio como para que reunieran a todos los posibles, diez minutos más tarde al menos ciento cincuenta personas, hombres y mujeres por igual, estaban reunidas en el auditorio, algunas estaban de pie en el pasillo una vez cerradas las puertas del auditorio Sybilla salió detrás de las cortinas del auditorio acompañada por otra cinco personas, diferentes a los que le hacían guardia.
    -Se preguntarán porque los he llamado a todos ustedes en particular, se han dado cuenta ya que no hay ni nuevos ni gente con más experiencia aquí todos hoy valemos igual, pero de eso basta, el día hoy los he llamado para una misión muy peligrosa, está mañana han capturado a uno de los líderes de los resurgistas que operaban en Ba-Sing-Se los han traído a esta ciudad y por desgracia uno de los hombres que los acompañaban a hablado delatando a algunos de nuestros infiltrados, la misión de hoy consiste en rescatar al líder de la prisión federal y a sus guardias son un total de tres personas a quienes se deben rescatar estos caballeros- señalo a los cinco que la acompañaban han sido seleccionados al rescate pero ahora necesito voluntarios para esta misión- hubo un cuchicheo en la multitud claro era algo difícil de entender, por lo general seleccionaban a la gente para las misiones pero por primera vez pedían voluntarios, Burai miraba al piso, podría ser alguna forma de probar a la gente tal vez querían más soldados en activo, o a alguien que sacrifique su vida por los contactos pero valdría la pena saberlo ,mientras otros tres se ponían de pie y pasaban al escenario para unirse al grupo, Burai también se puso de pie para ofrecerse voluntario mientras sentía algo raro la mirada de alguien con el tierra control sintió el leve temblor de la mano de alguien, era como si esperaba que no se levantara, era alguien de la primeras filas, un hombre mayor puedo sentirlo me conocería o a alguno de mis compañeros de clase, mientras paso al frente miro a Sybilla durante un segundo puedo ver como dibuja una leve sonrisa en su cara, pero desaparece al instante tal vez fue su imaginación el pensar que por primera vez complacería a alguien, nunca había complacido en su casa tal vez ahora sí, pasan un par de segundos más y se une la última persona, ahora somos catorce ocho hombres y seis mujeres, Sybilla se dirige hacia el micrófono de nuevo.
    -agradezco de verdad su ofrecimiento aunque solo fueron diez personas me siento orgullosa de todos los demás, ahora en cinco minutos mi jefe de seguridad pedirá voluntarios para otras misiones más importantes que necesitamos-
    Los demás despiden a los voluntarios con un fuerte aplauso mientras Sybilla les hizo señas para que la siguieran a la habitación contigua donde pasaron por un pasillo y otro y otro, hasta llegar a lo que parecía ser la típica sala de junta de ejecutivos y sacaba el plano enorme que lo desenrosco por la mesa cubriendo fácilmente la mitad de la superficie, mientras empezaba a explicar un plan era de verdad complicado, prácticamente nos separaríamos al menos unas tres veces en unidades de dos o tres o al menos una vez actuaríamos individualmente pero si era verdad la cantidad de guardias lo mejor sería nunca quedarse solo en ningún pasillo ya que si eran prisioneros importantes entonces deberían tener bastantes guardias, sin embargó Burai no se daba cuenta, solo pensaba en la misión y no perderse nada una vez terminado el plan los llevaron por más pasillos y pasillo hasta llegar a un camión de hecho un tráiler se subieron a él y mientras conducían, uno de los cinco hombres que habían sido seleccionados para la misión encendió las luces dentro del camión Burai imaginaba solo unos asientos verticales donde sentarse, pero adentro estaba en el centro una mesa medio bajita que parecía más bien una banca y agarraderas en el centro del techo, mientras que la pared estaba tapizada con equipamiento bastante mejor que el de la policía, cascos con vistas polarizadas, lentes polarizados también, rodilleras, coderas, espinilleras, petos de goma, pistolas de toques, macanas, escudos de protección, granadas de humo, lacrimógenas, pistolas de plomo.
    -llegaremos en diez minutos así que equípense no es un misión de infiltración es una de rescate por consecuente pónganse cascos protectores-
    Nadie espero a escuchar todos se lanzaron sobre los equipos Burai tenía problemas para acercarse a la pared para cuando logro acercarse agarro primero las rodilleras se las puso seguido de las espinilleras, mientras, agarro un peto y se lo puso, pero este se le resbalo por el tronco hasta las rodillas, probó con varios de ellos fue hasta el sexto o séptimo cuando encontró un pero para él, después se puso las coderas y las muñequeras, las guanteras para las pistolas, una de toques y un a de plomo, ahora solo faltaba el casco, mientras anunciaban que solo faltaban un minuto para llegar probó casco por casco todos le quedaban grandes.
    -date prisa- le dijeron mientras desechaba casco por casco, ninguno quedaba tenía que encontrar uno- salimos ahora-Abrieron la puerta del camión, mientras todos salían corriendo, Burai agarro un casco al azar y se lo puso mientras corría tras todos el casco se movía en su cabeza, mientras bajaba al piso y daba la vuelta a donde los demás estaban se escuchó una potente explosión y todo se llenaba de humo, apenas podía ver el visor del casco también se movía había ocasiones en las que no tenía campo de visión sentía el casco moverse en su cara tal vez debía haber agarrado lo lentes paso atravesó del humo ya ni había rastro de los otros solo podía escuchar disparos a los lejos llego a un pasillo con alfombra café bien iluminado que se dividía en dos, a la derecha e izquierda, necesitaba recordar el plan primero a la derecha si corrió por el pasillo a toda velocidad se escuchó un grito tremendo, ya no había humo, vio caer a uno de sus compañeros mientras dos bloqueadores de chi tenía dos disparos de bala de choques en el cuerpo.
    Burai concentró su chi en las manos saco del piso dos pequeñas piedras que golpearon en la frente a los bloqueadores de chi que no tenían casco Burai no se detuvo a ver, se acercó a su compañero, para agarrarlo del hombro y levantarlo con una mano y la cabeza con la otra.
    -estás bien-
    -si… fingí que me dio el impacto, para que los atacaras de sorpresa estos trajes nos protegen de los toques.
    Ayudo al hombre a ponerse de pie, mientras miraba al piso aquellos hombres no venían vestidos de bloqueadores de chi, vestían con trajes elegantes y no tenían ningún tipo de protección en el cuerpo.
    -qué es esto que no usan uniformes-
    -son simples guardias solo entrenados para disparar- contestó mientras ya estando de pie siguió por el pasillo y le hizo señas para que lo siguiera de cerca Burai respiro profundamente pasando por encima de los inconscientes guardias, trataba de recordar el plan pero tenía la mente equivocada una prisión con guardias tan mal equipados ahora que lo pensaba era un edificio bastante bien como para una prisión pasaron corriendo por pasillos y pasillo mientras que Burai solo seguía a su compañero como si recordara los detalles sin embargo ya no se escuchaban ruidos de pelea.
    -esto me da mala espina ¿recuerdas tu tarea?-
    -Cuál la de quedarme solo por un corredor largo por cinco minutos antes de azotar una puertas volver a atravesarlo hasta la salida-preguntó con sarcasmo
    - Si olvídate de esa parte- respondió con fuerza- no se si no lo has notado pero esto no es una prisión ni oficina del gobierno, parece más un banco.
    -¿Un Banco? Parece el pasillo de recepción de un hotel de lujo para un actor de televisión- Burai con rapidez mientras atravesaban a velocidad el silencioso pasillo que dejaba un rastro de intranquila serenidad que se extendía por todos lados, era como si fuesen el equipo de bomberos que evacuara un edificio vacío y no un equipo de rescate.
    -alto- gritaron por detrás.
    Ambos voltearon a mientras se tiraban al piso para evadir los disparos de los guardias de seguridad que se acercaban por detrás, Burai reaccionó para ponerse de pie y lanzarles rocas, pero antes de comenzar ambos guardias s e retorcían por si solos y comenzaron a flotar en el aire mientras levitaban en el aire y eran lanzados contra la pared, Burai no comprendía lo que era, miro hacia un lado y vio al señor usando sus manos como si moviera algo con ellas, no había visto algo así, que sería, siguió mirando cómo se retorcían, entonces levanto sus brazos sin pensarlo mientras le temblaban y sentía como si fuera su cuerpo el que se retorciera por sí solo, enfrente de Burai la habitación cambiaba a otra diferente, Burai parpadeo y la habitación volvió a ser la misma mientras se tabaleó un poco.
    -como…-
    -Sangre control una técnica prohibida del agua control, pero en la actualidad no importan si están prohibidas o incentivadas, debes hacer lo que sea para sobrevivir-
    Era horrible escucharlo pero tenía razón ellos no tendrían piedad contra los maestros, pero eso no los volvería los mismo tiranos
    -ya perdimos mucho tiempo vámonos-
    Reanudaron su camino siguieron por pasillos y pasillos, ese lu7gar ese enorme, cada pasillo era igual, sin puertas y de vez en cuando alguna ventana pero todo seguía igual, pero que había pasado con los demás, se fueron demasiado rápido Burai seguía sin entender cómo era posible que no se escuchara el sonido de la pelea. Pero en ese momento me siento más interesado en la sangre control, nunca había escuchado algo de esa pero por alguna razón la forma en que los guardias se retorcían se le hacía familiar
    -¿Te sientes extrañado por lo del sangre control?-preguntó el hombre Burai sentía su mirada, eso era algo que le incomodaba, era como si lo estuviera examinando.
    -hace unos segundos creo que te aturdiste-
    -¿Cómo?...-parecía tonto el preguntar así que se saltó la pregunta-si aunque nunca había oído del sangre control, pero cuando lo hiciste sentí como si lo hiciera conmigo y creo que perdí el conocimiento- Burai se detuvo y el hombre después- creo que también vi la habitación cambiar de forma por un segundo-
    -¿Cómo te llamas?-preguntó el señor viendo al chico a través del casco, Burai esperaba otra pregunta pero su nombre eso n o lo esperaba.
    -Burai-
    -¿Y nunca te había pasado?-
    -a veces cuando duermo, veo las habitaciones cambiar y veo gente a la que no he visto, nunca escucho lo que dicen solo los veo de frente pero nunca me había pasado estando despierto-
    Burai miro al hombre aún con el casco sentía un enorme interés por parte de aquel hombre nunca nadie se había interesado de esa forma en el ahora Burai miró hacia la izquierda y ahí estaban los guardias que derribo con tierra control cuando encontró a su compañero.
    -los reconoces- murmuró mientrr4as los señalaba
    -si estamos corriendo en círculos- respondió su compañero mientras miraba hacia la pared este se agachó en el piso Burai sin saber por qué lo imitó no sabía que estaba buscando pasaron varios segundos ahí agachados, cuando siento una corriente de aire era muy leve pero venía del otro lado.
    -Burai por favor-
    Burai concentró su chi y levanto sus manos y empujo con ambas en el aire la pared salió volando Burai avanzo con su compañero al lado, una nube de humo estaba levantada ante ellos, mientras ambos avanzaban podían ver rastros de una rápida y feroz pelea, se podían ver cadáveres en el piso no sabían si eran amigos o enemigos o si eran inconscientes o muertos avanzaron hasta lo que a Burai le parecía ser el centro de la habitación sus compañeros estaba ahí, respirando profundamente, sentados o recargados en la pared e varios se habían quitado los cascos, Burai se acercó corriendo hacia ellos algunos estaban heridos, alrededor estaban varios guardias mal heridos.
    -era una trampa estamos en un banco, la policía con los bloqueadores de chi viene, era mentira lo de los líderes atrapados solo querían que pareciéramos que asaltábamos.
    Se hizo el silencio, se escuchaban a lo lejos las sirenas de las patrullas policiacas, la policía se acercaba, Burai miro a todos lados, Usando tierra control hizo un enorme agujero en el piso, todos se levantaron débilmente comenzaron a caminar hacia el agujero mientras que bajaban por el agujero, cuando todos estuvieron dentro Burai volvió a usar tierra control para que el agujero se cerrara.
    Tan pronto Burai toco el fondo del agujero y todos estuvieron adentro ya con la entrada obstruida uso su tierra control, usando sus brazos extendiéndolos hacia enfrente y luego girándolo para expandir el túnel varios metros, era como si fueran taladros que perforaran la pared mientras todos, comienzan a avanzar detrás de él, eso significaba que estaban cansados y que nadie lo ayudaría en el túnel, todo dependía ahora de él, no era nada fácil, al acercarse al fondo del túnel, volvió a usar tierra control al menos unas diez veces hasta llegar a las cloacalas mientras todos avanzaban Burai retrocedió hacia el inicio del túnel para taparlo, en caso de que intentaran seguirlos, una vez que regreso a las coladeras, salieron corriendo de regreso.
    Un helicóptero redujo su marcha mientras su hélice se apagaba el colosal comandante Kameo bajo de él, la pista de aterrizaje estaba en el campo cerca de la carretera, varios soldados lo saludaron tan pronto pero el capitán no respondió al saludo, paso como si estuviera caminando por la calle enfrente de dos mendigo, sin pedir permiso al encargado paso por la puerta hasta llegar a la caseta, solo dos pisos muy pequeños con tres habitaciones subió por una escalera de caracol metálica pintada de azul debido a su peso la escalera temblaba como si estuviera a punto de caerse, ahí estaban dos oficiales, en una habitación pintada de blanco con apenas ocho camas y ocho casilleros uno a cada lado de cada cama, hacía poco habían estado al borde de la muerte hace unas semanas apenas se acababan de recuperar. Tan pronto el comandante entró ambos se pusieron de pie para saludar pero este no dijo nada, en esos momentos los oficiales no tenían sus equipos protectores solo vestían con sus uniformes cafés de oficial.
    -estoy de paso y necesito palabras exactas de lo que sucedió.
    Ambos soldados se vieron y luego uno respondió.
    -estábamos en un operativo, nos llegó una llamada de la central vehicular donde se nos notificó de varias placa y vehículos robados, encontramos uno de ellos manejado por un chico de unos… ¿cuentos crees?
    -quince o dieciséis años.
    -si mostro una identificación- el oficial caminó al escritorio y agarro la credencial para mostrársela al comandante, el comandante sin hacer ningún tipo de expresión la agarro y comenzó a checarla.
    -Ryota Uchiba-
    - es falsa señor-
    -intento pasarse de listo uso tierra control y lo perseguimos, casi choca y cayo con la motocicleta en el bosque, peleamos contra el estamos a punto de ganarle cuando…- el oficial miro a su compañero.
    -le dispare con una pistola de choques en la espalda- respondió el compañero.
    -cuando eso paso los ojos s ele iluminaron por un segundo y nos lanzó poderosas llamas de fuego control…
    Parecía que acababan de llegar al punto exacto, el comandante miro hacia la ventana luego desvió la mirada hacia abajo pensando mientras que ambos oficiales se miraron como queriendo esperar alguna gratitud por el comandante.
    -¿se lo han dicho a alguien?-
    -No señor- respondieron los dos al mismo tiempo- nadie nos creería-
    -bien entonces, esto que paso es algo serio no algo que pueda pasar por desapercibido, seguramente ya lo saben, de la fuga que hubo en la ciudad capital, y esto no debe saberse, no deben decírselo a nadie ¿entienden?-
    -pero…- uno de los oficiales se le acerco- es importante si hizo tierra control y luego fueron control ese chico podría ser el avatar-
    -Exacto- respondió el comandante sin previo aviso, sacó una pistola y le disparó al oficial, el otro oficial saltó sobre su casillero para agarrar su arma pero el comandante fue más rápido disparo dos veces más el primer disparo fue a la pierna derribando al oficial, camino hacia él y le disparo en la cabeza, se dio la vuelta y volvió a bajar por las escaleras fue directo hacia los otros dos oficiales que estaban le disparo a ambos en la cabeza, se dirigió al último oficial que lo miraba con terror desde el helicóptero, Kameo guardo su arma agarro al guardia de las solapas y lo azotó contra un poste.
    -si alguien pregunta maestros tierra atacaron aquí y para que no se te olvide- saco de su bolsillo un paquete de billetes y se los tiro al piso mientras volvía a abordar el helicóptero

    Dos horas más tarde consiguieron regresar al escondite, mediante los transbordadores, que se movían mediante metal control Burai no tenía idea de que tenían algo así algo le dijeron que solo usaban en caso de verdadera emergencia, cuando regresaron a esa zona los heridos fueron a la enfermería, cerraron la puerta tras ellos dejando a Burai y al otro soldado esperando en el pasillo de afuera, el soldado se quitó la máscara, tenía el cabello casi rapado y una barba de candado y un rasguño que partía su ojo a la mitad aunque lo tenía abierto y lo podía usar para ver, Burai pensaba que era mejor que siguiera usando la máscara.
    Burai seguía mirando el reloj que estaba colgado arriba de la puerta, las manecillas se movían con mucha lentitud ya no podía esperar tenía que despejar sus dudas cuanto antes, se levantó de la banca dejando, dejando solo a Han, el soldado que lo acompaño todo el recorrido, paso por pasillo y más pasillos tenía que hablar con Sybilla para aclarar esta locura, no sabía dónde se encontraba estaba en una zona que no había recorrido antes, varias veces tuvo que pedir indicaciones, fue hasta mucho tiempo después cuando por fin llego a la habitación de Sybilla.
    Burai se quedó viendo la habitación un segundo estaba a punto de llamar pensando en que le diría tal vez debería guardarlo para otro día pero y si no había ocasión de hacerlo otro día, alargo la mano y golpeo con los nudillos, mientras decía.
    -Sybilla tenemos que hablar-
    Entre abrió la puerta dentro parecía estar vació, Burai miro hacia atrás no había nadie así que entro rápidamente a la habitación, esperaba poder hablar con ella, pero algo le decía que debía entrar ahí, recorrió con la mirada el lugar, dentro había un cama y un escritorio también como una repisa de madera con media docena de libros, el chico se agacho sobre la cama no había nada reviso debajo de las almohadas, abrió los cajones del escritorio, que extraño la sublíder dejando el escritorio abierto, pero todos estaban vacíos, después fue al librero abrió libro por libro curiosamente ninguno tenía separador, de hecho parecían libros nuevos como si nunca los hubieran abierto no entendía que hacían ahí.
    -hurgar no es de educación, aunque no esperaba modales por parte tuya-
    Sybilla entró por la puerta seguida de otros dos guardias, Burai se volteó los guardias miraban de mala manera, no daba una buena espina, y la mirada de Sybilla tampoco.
    -disculpe pero tenía que decirte algo-
    - yo también pero mejor habla tu primero- respondió en un tono agresivo, Burai trago saliva, por dónde empezar, miro a todos lados esperaba que no pudieran ver su nerviosismo.
    -la misión fue una trampa lo sabías- le dijo tratando de moderar su voz pero sin bajarla demasiado- nunca hubo prisioneros solo fuimos a atacar a los guardias de un banco, ¿Por qué?-
    -era necesario- dijo en forma cortante como si acabara de sacarle la respuesta a golpe.
    - eso no pone en mal lugar y solo provocará a…
    -La razón por la cuál lo hice era para probar una teoría sobre ti, pero... fallo ahora el plan B
    Sin que Burai pudiera anticiparse sintió como el piso se abría y el caía por un enorme túnel metálico que terminó en una dolorosa caído contra un piso metálico. Burai nunca se había imaginado algo así, esperaba tener una pela con Sybilla incluso con sus guardias o casi esperaba que fuera maestra fuego ella dijo una teoría que teoría se preguntaba
    La habitación era enorme, tenía varias rocas y pilas de discos de tierra apilados, junto con metros y metros de cable que recorrían toda la pared, pedazos de paredes de escombros, Burai miro a todos lados no había puerta solo una ventana enorme, el chico estiró las manos para salir pero al pared de metal no hizo nada, era obvio que era de platino.
    Por el agujero también llegaron los dos guardias que protegían a Sybilla, uno de ellos sacó de una botella de su misma estatura un chorro de agua que dividió entre sus dos brazos mientras que el otro sacó de sus manos unos cuchillos de fuego.
    -que…
    El maestro fuego ataco primero, Burai se lanzó tras unas de las paredes de piedra, aun tres esa pared podía sentir las llamas ardientes cuando estás cesaron Burai salió de la pared golpeo en el aire lanzándole una gran roca que estaba a un lado, justo a medio camino está salió volando en otra dirección, Burai desvió la mirada del agujero por donde bajo llegó otro guardia un maestro tierra, Burai se volvió a lanzar contra la pared de ladrillo, antes de que el maestro fuego atacara de nuevo, las llamas volvieron a cercar. Burai se levantó para contra atacar.
    -te olvidaste de mí- susurró el maestro agua , que avanzó hasta quedar al lado de Burai sin que este se percatara y antes de poder reaccionar, este sintió como si le golpearan con una liga en la cara, Burai se tambaleo hacia atrás recibió otro retrocedió a un más, entonces el agua control comenzó a rodear su cabeza dejándolo en una pecera de agua, tomo aire para comenzar a aguantar la respiración, mientras que con la esfera de agua control sentía como lo levantaban en el aire, mientras que los tres maestros se le acercaban entre cerrando los ojos movió las manos lo mejor que podía movió el dedo índice y el dedo medio concentrando su chi, entonces una de la agujas comenzó a flotar y salió volando hacia el maestro agua.
    El maestro agua recibió el pinchazo en el cuello, el maestro agua soltó la pecera de agua dejando libre a Burai que cayó al piso aterrizando sobre sus glúteos, el chico no tuvo tiempo de reaccionar antes de sentir de nuevo esa sensación en el cuerpo que te recorre cuando te disparan con la pistola de choques, el maestro fuego le había disparado un relámpago, Burai cerró los ojos no podía mantenerlos abiertos.
    La escena cambio de repente ahora estaba sentada en una asiento lateral acompañado de unos treinta soldados uniformados con ropas color verde, todos llevaban armas, cascos y gogles, hubo una luz potente la escena cambio las puertas se abrieron mientras que el saltaba primero antes que nadie miro hacia arriba los soldados se lanzaban detrás de él.
    -¡¡Creo haberles dicho modérense!!- gritó Sybilla que entró desde una puerta.
    El maestro fuego se detuvo y con él la sacudida eléctrica, Burai cayó al piso con gran fuerza, estaba paralizado no podía moverse, este se acurruco en el piso, la sacudida había sido tremenda, pero aún estaba consciente y podía escucharlos.
    -dijiste que debíamos hacer reaccionar su cuerpo al límite- dijo uno de los tres- y eso es lo que estamos haciendo.
    -si pero dije nada de asfixia o de electrocutarlo, este niño debe sobrevivir a este encuentro, ya les explique mi teoría de que este niño podría ser el avatar-
    Burai entreabrió los ojos mirando a Sybilla justo arriba de él mirándolo con esa cara de seriedad.
    -te equivocas yo…
    -el día en que nos fugamos derribaste la pared completa de un edifico tu solo ningún maestro tierra hubiera hecho nada igual, y al mismo tiempo azotaste a esos bloqueadores de chi, con aire control, y durante unos segundos vi que te brillaron los ojos, ese brillo es la señal del estado Avatar, el poder que solo el avatar puede hacer, y necesitamos ese poder, así niño seguiremos intentando hasta que entres en estado Avatar- dijo mientras se agachaba sobre el
    -no puedo… no…
    -lo se medió muerto no conseguirás nada así que por lo físico no lo lograrás así que iré a los sentimental. Saco de su bolsillo un papel y se lo mostro a Burai era un fotografía, era la fotografía de su madre.
    -tu nos aves nada sobre nosotros, pero nosotros de ti si, hace dos semanas luchaste contra oficiales de carretera, y los derribaste usando fuego control, uno de nuestros líderes te vio y te reconoció en ese instante y nos envió la información te siguió de cerca, cuando liberaron a Cheng-ho y cuando te hicieron prisionero me hice pasar por prisionera…ahora muéstrame ele estado avatar…-
    -no te atrevas…-respondió Burai jadeando todo su cuerpo estaba débil
    - o si me atrevo y también con ellos- sacó más fotografías, sus amigos del colegio, el resto de su familia…
    Burai respiraba con furia ahora no podía hacer nada su cuerpo estaba inmóvil, Sybilla sacó una radio y hablo por ella…-
    -ya la tienen-
    -si está aquí-
    -pónganla en la radio-
    -no Burai…- era la voz de su madre-… no fue mi intención reportar le vehículo…-hubo un sollozo…-escucha chico- dijo un hombre por la radio…- tienes que mostrar tu poder si quieres verla con vida… se cucho un ruido…Burai hazlo…-
    Burai tenía cerrados los puños con tanta fuerza no lo podía soportar le ardía la cara necesitaba hacer algo tomarla de rehén a ella, o lo que sea, se escuchó un grito por la radio como si algo explotará seguido de un disparo Burai abrió la boca dando un grito de enojo ya no lo podía soportar.
    Se levantó de golpe con más energía de lo habitual sus ojos brillaron con gran intensidad mientras una poderosa corriente de aire salía del mientras que Sybilla y sus guardias se escondían huyendo por otra puerta que abrieron por una manija y volvieron a cerrarla Sybilla agarro un micrófono y hablo por el altavoz.
    -Avatar…Burai era un truco la mujer que está hablando por la radio no era tu madre ella sigue en tu pueblo natal la que hablaba era una de las chicas de aquí..
    Pero Burai no escuchaba, su furia era tan grande todo la habitación amenazaba con colapsarse mientras que el seguía lanzando potentes ráfagas de aire en todas direcciones, Sybilla miro a uno de sus soldados si atacaba ahora a Burai desprevenido podía matarlo su cuerpo estaba al límite entonces sacó de un estuche que estaba al lado un dardo el líquido con el que estaba impregnado era un somnífero para gatos tal vez no le haría nada a un humano, pero correr el riesgo o no, guardo el dardo y salió del cuarto de seguridad ignorando a sus guardias de seguridad.
    -lo entiendo todos hemos perdido a nuestros seres queridos y habrá más pérdidas si no detenemos está guerra ecualista, seguiremos perdiendo todo, cada año nacen un millón de niños en todo el mundo de los cuales veinte mil son maestros y sin el Avatar está guerra se prolongará más, y todo será una guerra infinita…-lo decía mientras se acercaba más y más a Burai.
    Los ojos de Burai dejaron de brillar y el temblor y la poderosa brisa se detuvieron el chico recobraba la conciencia miro a Sybilla respiraba profundamente mientras los guardias se acercaron a Burai este miraba a Sybilla no podría creer que de verdad era el avatar, todo el tiempo, porque no lo supo antes.
    -como… como puedo parar esto…-miro a los guardias sus miradas serias no habían cambiado en lo más mínimo, ni había rastro del miedo que tenían hace unos segundo, ni tampoco de humanidad que muchos de los miembros de los resurgistas tenían, ahora de ser una boca más que alimentar, acababa de saltar a ser casi un ídolo o un símbolo de rebelión o incluso un líder.
    -como…, como puedo hacerlo… se lo de dominare el fuego etcétera y eso pero no como ser el Avatar-
    Uno de los guardia de seguridad se adelantó a los otro mientras cambiaba su cara, sin su cara serie parecía ser casi un hombre paternal…-aprenderás la forma y no estrás solo, esta vez no
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    Re: Avatar la leyenda de Burai capítulo 4

    Mensaje  Gama el Vie Feb 06, 2015 8:53 pm

    O.O ya se habian tardado en descubrir que era el avatar xD
    +1 y a leer el cap 5 ;)





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